La Tribuna
Hay otros responsables que guardan silencio
Soy poco amigo de escribir, porque prefiero hacerlo cuando gana mi Bolívar. Mi padre me decía que las victorias duran poco y las derrotas te amargan el día. Un poco así me siento hoy, porque anoche viví 90 minutos decepcionantes, aunque los dos golazos de Ramiro Vaca merecen ingresar en un cuadro y seguramente sus bonos subieron.
Esta es una crónica de una derrota anunciada, porque tras enterarme que trajeron a personas mayores y con problemas físicos para “reforzar” una defensa que tenía deficiencias, el remedio resultó peor que la enfermedad.
Sé que no es responsabilidad suya señor Claure, aunque usted se apresuró en echarse la carga. Hay otros responsables que guardan silencio, que no parecen sentir la responsabilidad. Estoy convencido de que tenemos equipo como para reconducir la marcha.
No hago caso del pesimismo, porque aprendí que la noche es oscura, pero pronto amanece porque soy bolivarista por siempre.