2025-05-12

Marca Personal

“Se está exagerando mucho el tema del racismo en el fútbol”

Hay una línea muy fina entre racismo combatido correctamente y racismo aprovechado en el fútbol para sacar ventaja.

En Brasil se ha exagerado el tema del racismo, tal es así que el tema es carcelable. En relación al caso de Miguel Terceros, lo primero que necesita en este momento es apoyo, palabra, el abrazo moral de su técnico, compañeros, de su familia, de la dirigencia de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) y del cuerpo técnico de la Selección porque debe estar pasando un momento duro.

Lo van a querer marcar como racista sobre todo porque es extranjero.
Terceros está ante una prueba  muy importante para su carácter. Él mismo verá de qué está hecho. No es fácil lo que le está pasando, la acusación en su contra es muy seria. Por su forma de jugar veo que tiene carácter, no cualquiera juega así, con atrevimiento.

El racismo de por sí existe entre brasileños; allí lo  aceptan en el contexto fuera del fútbol, lo han naturalizado. Pero cuando se trata del fútbol es como si fuera la mayor ofensa del mundo.

Creo que se está exagerando mucho el tema del racismo en el fútbol. No sé si lo usan para sacar alguna ventaja, sería lamentable si así fuera.
Hay que tener mucho cuidado con el racismo, hay que combatirlo desde la verdad, desde la gravedad del hecho, No hay que usarlo como algo para beneficio propio, que ha sucedido en muchos casos.

Toda la vida nos hemos dicho cosas en el fútbol. No es justificar, hablo de lo que sucedía.
Existían grandes provocaciones.

Cuando jugaba en Palmeiras hubo un clásico con Sao Paulo y  tuve un problema en la cancha con Serginho (Ndr. El delantero brasileño seleccionado en el Mundial España 1982). Nos dijimos de todo, después él siguió en la prensa y yo le contesté. El tema trascendió fuera de la cancha.

Después de que hice un gol, se acercó y me tomó del cuello, me dijo de todo mientras caminábamos. Mis compañeros se acercaron y lo alejaron. Quería provocarme y no respondí.
Solo le amonestaron. Ese fue un hecho muy sonado en Brasil. 

Hoy por el solo hecho de acercarte y decir algo te muestran la tarjeta roja.

En mi época de futbolista he vivido las provocaciones, nos decíamos cosas para hacer reaccionar al rival, y eso quedaba allí; nos decíamos de todo, pero no éramos ofensivos.
Eran otros tiempos,  cambió absolutamente todo.

Creo  que en el fútbol se está exagerando demasiado con el racismo; en algunos casos los jugadores a veces se quieren hacer las grandes víctimas para sacar ventaja.

Hay una línea muy fina entre racismo combatido correctamente y racismo aprovechado para sacar ventaja,  que en la mayoría de las veces es así.

En este partido su técnico tiene que jugar un papel importante para su recuperación. Sus compañeros también deben participar.

Hay que ver si realmente dijo o no dijo una ofensa racista. Él explicará seguramente a sus compañeros qué pasó, si no hizo nada de lo que le están acusando.

No conocemos cómo han reaccionado sus compañeros, si han leído lo que han declarado. Tampoco sabemos si su técnico se ha pronunciado.

Hay un tema que me parece raro en esta situación. Es la palabra de uno contra la del otro. Si el árbitro, que es la autoridad principal, y los asistentes no han escuchado nada de esa agresión, todo me parece muy extraño.

Te puede interesar