Marca Personal
“Se me hace imposible creer que haya querido discriminar”
Hay que conocer bien la situación de Miguel Terceros y lo que sucedió en la cancha ese domingo. Vengo de un fútbol totalmente diferente al actual; donde me he criado escuchaba siempre negro de m…, negro tal y cual, hasta yo mismo he tratado así a los rivales.
Pero en ningún momento pasó por la cabeza de todos que eso era discriminar. Era algo normal en el fútbol. Muchas veces uno se saca el nerviosismo, una bronca dentro de la cancha mandándolo a tal parte a otro, otras para poner nerviosos a los rivales. Eran cosas normales antes.
Hoy ha cambiado y hay que adaptarse a los cambios, respetar la decisión que se ha tomado. No es solo en Brasil, es a nivel mundial el tema de la lucha contra la discriminación. Es difícil para un jugador controlar eso que te sale de adentro.
No conozco personalmente a Miguel, pero por su forma de ser, se me hace imposible creer que haya querido discriminar.
Seguramente este defensor le habrá pegado una, dos, tres veces y llega un momento que de tanto recibir, para, y te sale no importa con qué palabra, porque es una descarga y se va a seguir haciendo, por más lucha contra la discriminación. Reitero, lo que se dice en la cancha no es con sentido de discriminar.
Si realmente dijo esas palabras que dice el jugador brasileño Allano, tendrá que pedir disculpas y demostrar su arrepentimiento. Muchas veces es difícil pedir disculpas por algo que no quisiste hacer.
Será importante cómo traten de ahora en adelante a Terceros en Brasil, porque no deja de ser extranjero. Tendrá que hacer oídos sordos, ser fuerte mentalmente y tapar el tema con el fútbol. Eso le servirá para crecer como jugador.
Su técnico y compañeros deberán hacerle sentir importante; después estará en él hacerse fuerte mentalmente y proponerse a jugar. Le van a gritar, lo van a buscar, y si reacciona todo irá en su contra.
Saber lo que quiere es importante, hay que determinar si mentalmente está preparado para seguir jugando en Brasil.
Me pongo en su lugar, si a mí me hacen eso ni ganas me darían de seguir ahí porque me han ensuciado; qué ganas tendrá uno de estar en un lugar que le están inventando cosas.
Miguelito debe ser fuerte y no dejarse devorar por la situación, sino con fútbol tratar de borrar todo lo que sucedió con este incidente.
Un factor que debe ingresar en el análisis a partir de esta situación, es si Terceros debe cambiar su destino futbolístico.
El fútbol se volvió un negocio y Miguelito no deja de ser un negocio para el club con el que tiene contrato. La información que se conoció cuando firmó con Santos de Brasil es que vale 100 millones de dólares. Entonces los dueños de su pase son los que también tienen que buscar una solución y encontrar lo mejor para el jugador.
No pueden dejar que se destruya tan fácilmente, su club debe analizar cuál es el mejor camino, determinar si conviene que él continúe en Brasil, y de repente una buena salida es que vaya a jugar a otro lado.
Santos va a tener que participar en la toma de decisiones, ver sus intereses económicos, pero tendrá que preguntarle a Terceros su opinión. Tampoco creo que deba decidir su futuro de manera unilateral.