La Tribuna
Mirar el bosque y sortear los árboles
Es conocida la expresión “el árbol no deja ver el bosque”, lo que equivale a decir que lo particular no debe obstruir lo general o, lo que es lo mismo, lo urgente no debe nublar lo importante. La visión cortoplacista apunta generalmente a lo que viene inmediatamente y no se apunta más allá. El partido frente a Nacional, será uno más en el camino.
El próximo 16 de julio, nuestro equipo afrontará el partido ante Palestino y esa es la apuesta principal, a cuyo efecto, deberá contar con sus mejores armas, tener listo los jugadores, si es posible contar con los jugadores contratados, para afrontar este partido y asegurar la clasificación en la revancha a jugarse en Santiago.
Bolívar tiene que mirar a los tres torneos de manera que debería contar con una buena banca, pero ocurre todo lo contrario y paulatinamente se va desmembrando el grupo, por lo que debería contratar por los menos a media docena de jugadores.
Son varios los problemas del momento, empezando por el factor anímico tras la serie de derrotas; la falta de un liderazgo en el plantel dentro la cancha, la ausencia de un técnico que oriente al equipo en las situaciones difíciles; la desaparición y silencio de los dirigentes funcionarios para dar certeza a la entidad, más el difícil momento económico del país que involucra a nuestra institución, porque no se puede ser ciego ante el entorno. Todos estos árboles hay que afrontarlos con decisión posteriormente.
No es el momento de dar solución a cada uno de estos elementos para llegar con posibilidades al partido por la Sudamericana, pero al menos se debe fortificar el ánimo del plantel, convocarlos a un esfuerzo máximo para conseguir el objetivo, apurar las contrataciones (especialmente en la defensa) y luego sortear los otros árboles que se tiene en el camino.
No va a ser fácil asumir estos partidos con Palestino y son justamente en este encuentro frente al equipo chileno, en el que la hinchada tiene que mostrar su verdadera jerarquía para que no sean once sino doce en cancha. Esos partidos tienen que fortificar al plantel, porque hasta el momento solo se ha jugado un tercio del certamen y hay un largo camino por recorrer. No es solo esperanza, porque con el material humano con el que se cuenta, se tiene que tener la certeza que se puede.