2025-06-30

La Tribuna

Bolívar en su centenario: entre la crisis de ideas y la urgencia de reinvención

En los 100 años del club, los hinchas apuntan a la dirigencia como principal responsable, ya que no ha transmitido señales claras.

Este centenario prometía encontrar una Academia gloriosa, pero los últimos meses demostraron algo más grave que simples tropiezos. Bolívar naufraga en una táctica predecible, refuerzos equivocados, desgaste interno y una dirigencia sin voz clara.

Bajo el mando del cuerpo técnico, los celestes repiten fórmulas —presión alta, juego directo y posesión inerte— sin variantes. Los rivales ya descifran su libreto: no hay sorpresas, ni plan B. La rigidez táctica asfixia y, lo que antes molestaba a los rivales, hoy resulta obvio.

Como consecuencia de esto, el desgaste es palpable. El domingo 15 de junio, tras el polémico empate 2‑2 contra Always Ready, todo el plantel se presentó en rueda de prensa junto a al DT Flavio Robatto intentando proyectar unidad, pero evidenciaron más un estado de emergencia que de cohesión. No hubo autocrítica ni vínculo real para revertir el ánimo decaído.

Corresponde también hacer referencia a las contrataciones que nunca terminaron de resolver las carencias. Donde el equipo necesitaba talento creativo —un volante dinámico, un zaguero con filo, una delantera asociativa e, incluso, un arquero de jerarquía—, pero se trajeron nombres con escasa adaptación. El mediocampo sigue plano, la defensa es permeable, y la ofensiva, que era su línea más fuerte, sobrevive de episodios aislados luego de la salida de Bruno Sávio y la próxima partida de Fábio Gomes.

En los 100 años del club, los hinchas apuntan a la dirigencia como principal responsable, ya que no ha transmitido señales claras. Tras la eliminación de la Copa Libertadores y la intermitencia en liga, no se exigió resultados, ni se fijaron plazos, ni se actuó con estrategia ni control. La pasividad envuelve todo: no hay presión, no hay renovación, y sin liderazgo el equipo divaga.

Si no se cambia el rumbo, este Bolívar no da para más. Caer en la fase de grupos de Libertadores fue solo el primero de varios fracasos. Así, es muy difícil alimentar sueños, solo supervivencia. El foco pasa a la Sudamericana, pero hasta ahí será difícil aspirar si se sigue jugando sin imaginación, sin variaciones tácticas, sin presión dirigencial.

El equipo recurre a su historia, pero la historia no gana partidos. Para que este centenario sea un renacer, urge pasar de la nostalgia a la acción: idear, mover piezas, exigir, reinventar. Si la dirigencia, cuerpo técnico y jugadores no actúan ya, este 2025 no será más que un centenario de excusas. Y Bolívar, en su propia casa, corre el riesgo de convertirse en el gigante que soñó, pero no cumplió.

 

La opinión expresada en este artículo es de exclusiva responsabilidad del autor y no representa una posición oficial de Sports 360 ni de Visión 360.

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