Violencia
Tras agresiones de choferes sindicalizados en El Alto, conductoras de la Línea Lila no se dejan intimidar y defienden su derecho a trabajar
El viernes 3 de octubre, un grupo de choferes del transporte sindicalizado de El Alto atacó un acto del colectivo Central de Mujeres Productivas Emprendedoras El Alto (Cemupe). Los agresores intentaron intimidar a las integrantes de la central e impedir el inicio de operaciones de la línea Lila, una nueva propuesta de transporte liderada por mujeres. Sin embargo, fracasaron en su objetivo: las conductoras se reagruparon, denunciaron públicamente la agresión y continúan promoviendo sus servicios en la ciudad de El Alto.
Según los reportes del hecho, los atacantes eran choferes afiliados a los sindicatos Taxi Sur, San Cristóbal y Continental, quienes operan en la ruta que conecta con la estación de Ciudad Satélite de Mi Teleférico, en El Alto, lugar donde se realizó la inauguración de la Línea Lila. Durante el ataque, lanzaron piedras contra los vehículos conducidos por las mujeres y profirieron insultos a las participantes del evento, muchas de las cuales estaban acompañadas por sus hijos y nietos. Los sindicalistas argumentaron que la nueva línea de transporte es ilegal, ya que, según su versión, no cuenta con la debida autorización y, lo que consideran aún más grave, no se les consultó si estaban de acuerdo con su implementación.
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"Los choferes nos han agredido, nos han humillado, nos han ultrajado, han roto nuestros vehículos. Nos dijeron que no teníamos documentación, que no podíamos ingresar a sus rutas, que éramos su competencia y que, para ellos, nuestro lugar era la cocina", relató Julia Quispe, ejecutiva de Cemupe, a distintos medios de comunicación. Además, en una entrevista con María Galindo, del colectivo Mujeres Creando, mostraron la documentación que, según sus agresores, no tenían.
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Lejos de quedar intimidadas, aunque expresaron su preocupación por la seguridad de sus hijos y nietos, las conductoras e integrantes de Cemupe denunciaron el ataque ante las autoridades, distintos medios de comunicación y a través de las redes sociales. Fue precisamente en estas últimas donde intensificaron su campaña de promoción de los servicios que ofrece la Línea Lila.
"Si te indigna la agresión a las conductoras de la Línea Lila, estas son algunas acciones que puedes tomar", comienza un video difundido en TikTok, donde además se informa sobre los servicios que ofrecen y cómo contratarlas.
Por su parte, las autoridades intervinieron en el hecho. Ese mismo viernes, efectivos policiales se hicieron presentes en el lugar de la agresión y procedieron a la aprehensión de una persona.
"Son varones con una mentalidad patriarcal y estereotipos. Se creen dueños de este rubro, de esta actividad del transporte. Lamentamos profundamente esta situación, porque todas las mujeres tienen el mismo derecho a ejercer su trabajo, a generar ingresos y llevar el sustento a sus hogares", declaró el comandante regional de la Policía en El Alto, coronel Adrián Álvarez.
Este lunes, el ministro de Gobierno, Roberto Ríos, también condenó el ataque violento contra las integrantes del colectivo Cemupe y anunció medidas de apoyo para las víctimas.
"Rechazamos contundentemente estos actos de violencia, y más aún cuando están dirigidos contra mujeres. El transporte público no puede ser un monopolio masculino, y mucho menos un espacio donde se impongan actitudes machistas y violentas. Por eso, hemos instruido al Ministerio de Justicia brindar todo el patrocinio legal, a través del Servicio Plurinacional de Asistencia a la Víctima (Sepdavi), y se ampliará la denuncia por violencia contra nuestras compañeras", señaló el ministro en una conferencia de prensa, en la que estuvieron presentes las conductoras agredidas.
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El ministro de Gobierno, Roberto Ríos, exhortó a los dirigentes del transporte a reparar los daños materiales ocasionados por el ataque.
"Son siete movilidades que están destrozadas: han pateado, han roto los vidrios. Además, nuestro sistema de sonido fue arrancado, no sabemos dónde están las carpas, porque nos jalaron todo, incluso los banners. Prácticamente hemos sido arrolladas por estos señores", denunció Julia Quispe, ejecutiva del colectivo Cemupe.
Las agresiones no fueron solo físicas, también verbales. "A ver señora, ¿qué hace manejando?", "¡váyase a cocinar!" o "¡vaya a su lugar, la cocina!", fueron algunas de las frases que las conductoras escucharon el viernes, en medio de insultos. No es la primera vez: Quispe y sus compañeras relataron que estos comentarios son habituales cuando otros conductores, e incluso algunos pasajeros, descubren que al volante hay una mujer.
Precisamente esa violencia y discriminación motivaron la creación de Cemupe. Este colectivo nació con la misión de romper estereotipos y promover la autonomía económica femenina. Por eso, además de impulsar la Línea Lila de transporte, Cemupe ofrece cursos de conducción, electricidad y armado de letreros de neón. La idea es ampliar las oportunidades laborales para que “quedarse en la cocina” no sea una imposición, sino una opción.
"No hay equidad de género en la educación ni en el trabajo; no se acepta que las mujeres estemos presentes en todo tipo de oficios. Por eso damos capacitaciones en varios rubros, incluso en aquellos que se creen exclusivos para hombres. Queremos diversificar las posibilidades de emprendimiento. La Línea Lila es una muestra", dijo Quispe a Visión 360 el año pasado.
Uno de los resultados de ese esfuerzo fue la creación de la Línea Lila, un servicio de transporte diseñado para proteger a la ciudadanía. Sus responsables informan que se trata de un servicio confiable y seguro en cada recorrido, con un enfoque de género, pensado para mujeres, familias, niñas, niños y adultos mayores. Cada unidad, taxis, trufis y minibuses, es conducida exclusivamente por mujeres alteñas.
“No estamos quitándole el pan a nadie. Sólo queremos trabajar y aportar con nuestro esfuerzo. Somos mujeres que cargamos a nuestras wawas, que no robamos, que sólo buscamos una fuente de ingreso”, indicó una de las conductoras afectadas.