Perfil
María Corina Machado, el alma de la libertad y la democracia en Venezuela
María Corina Machado, que fue galardonada este viernes con Nobel de la Paz “por su lucha por lograr una transición justa y pacífica de la dictadura a la democracia”, es al alma de la oposición en Venezuela contra el régimen de Nicolás Maduro, a quien la comunidad internacional señala de haber usurpado la presidencia del país en las elecciones de julio de 2024.
Nació el 7 de octubre de 1967 en Caracas, en el seno de una familia acomodada vinculada a la industria siderúrgica venezolana. Su familia tiene raíces en la élite empresarial del país, lo que marcó su educación en instituciones privadas de prestigio. Se graduó como ingeniera industrial en la Universidad Católica Andrés Bello en 1989 y posteriormente se especializó en Finanzas en el Instituto de Estudios Superiores.
Es coordinadora nacional de Vente Venezuela, el partido de la libertad y organización política liberal nacido en 2013, del cual es miembro fundadora. Fue la diputada a la Asamblea Nacional de Venezuela elegida con el mayor número de votos entre todos los candidatos en esa contienda electoral (2010-2015) y es una de las principales líderes de la oposición en el país.
Desde 2017, es miembro fundador, junto con Antonio Ledezma y Diego Arria, y acompañada por un amplio Consejo Nacional, de la plataforma SoyVenezuela, una alianza de amplios sectores del país con proyección internacional, comprometida con el rescate de la República y la democracia en Venezuela.
Su voz en el parlamento
Como parlamentaria, se destacó como una de las voces más firmes y críticas al denunciar los abusos institucionales del régimen, así como la represión, los graves problemas económicos y, más recientemente, la crisis humanitaria que atraviesa Venezuela.
En marzo de 2014, María Corina intervino en el Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA), después de que la República de Panamá le otorgara su derecho a voz para denunciar las violaciones de derechos humanos cometidas por el régimen de Maduro en Venezuela.
Por esta razón, fue expulsada arbitrariamente de su cargo como parlamentaria electa por el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, en violación del debido proceso y del derecho internacional.
Antes de dedicarse a la política, María Corina Machado desarrolló una carrera empresarial. Su formación técnica y su experiencia en el sector privado moldearon su visión liberal de la economía y su defensa del libre mercado, principios que posteriormente serían fundamentales en su discurso político.
Machado estuvo casada con el empresario Ricardo Sosa Branger entre 1990 y 2001, matrimonio del cual nacieron tres hijos: Ana Corina, Ricardo y Henrique. Desde hace aproximadamente una década mantiene una relación discreta con el abogado Gerardo Fernández, aunque ha mantenido su vida personal alejada del foco mediático, concentrándose en su actividad política.
Sus tres hijos viven actualmente fuera de Venezuela por razones de seguridad, una situación que refleja las tensiones políticas y los riesgos que enfrenta la familia debido a su activismo opositor. A pesar de la distancia, Machado ha expresado públicamente el fuerte vínculo que mantiene con sus hijos.
El punto de inflexión en la vida de María Corina llegó durante la crisis política de 2002, cuando Venezuela vivía una profunda polarización bajo el Gobierno de Hugo Chávez. Ese año fundó Súmate, una organización civil que se convirtió en un actor clave en la defensa del derecho al voto y la promoción de mecanismos de participación ciudadana, especialmente el referéndum revocatorio.
Súmate organizó la recolección de firmas para el referéndum revocatorio contra Hugo Chávez en 2004, un proceso que generó enorme controversia y que puso a Machado en el centro del debate político nacional. El Gobierno chavista la acusó de recibir financiamiento extranjero y conspirar contra el Estado, cargos que ella siempre negó. Esta experiencia la convirtió en una figura polarizadora y visible de la oposición.
La inhabilitación y las elecciones de 2024
El régimen de Maduro la inhabilitó políticamente en 2023, impidiéndole presentarse como candidata en las elecciones presidenciales de 2024. A pesar de esta prohibición, Machado ganó las primarias de la oposición con un apoyo abrumador, convirtiéndose en la figura indiscutible del movimiento antichavista.
Ante la imposibilidad legal de ser candidata, respaldó la candidatura de Edmundo González Urrutia, manteniendo su rol como líder moral y estratega de la campaña opositora. Su capacidad para movilizar a millones de venezolanos, incluyendo la diáspora, demostró su influencia política más allá de cualquier cargo formal.
María Corina Machado es una figura profundamente polarizadora en Venezuela. Para sus seguidores, representa la resistencia incorruptible frente a la dictadura, una líder valiente dispuesta a sacrificarlo todo por la democracia. Sus críticos, por otro lado, la señalan como una representante de la élite económica desconectada de las necesidades populares y la acusan de promover posiciones políticas extremas. (Con información de Euronews y Perfil).