Bolívar
Jugadores de la Academia se mostraron indignados por lo sucedido en Santa Cruz
Sports 360 / La Paz
Los jugadores de Bolívar, más allá del trabajado triunfo sobre Blooming (1-2) en Santa Cruz, se mostraron indignados por el desarrollo del compromiso y por las agresiones que hubo en los vestuarios tras el partido.
El plantel celeste retornó a La Paz el sábado por la noche luego del compromiso reprogramado de la fecha 20 del torneo Liga de la División Profesional que jugaron en el estadio Real Santa Cruz, que no estuvo en óptimas condiciones por los charcos de agua que hubo en el césped producto de la fuerte lluvia que se dio previamente.
Todos los futbolistas celestes coincidieron que el árbitro no manejó bien el compromiso —hubo siete expulsaos— y que se evidenció mucha inseguridad en el escenario deportivo, pues se dieron agresiones de jugadores de Blooming a miembros de la delegación de Bolívar.
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“Un desastre”
Damián Batallini, uno de los tres expulsados de Bolívar, no se guardó nada y aseguró que, si no se mejoran las cosas en Bolivia, el fútbol no crecerá.
“Un partido jodido. Por suerte obtuvimos los tres puntos, pero con la injusticia que todo le da a Bolívar. Hace poco que estoy acá, hay cosas que no se pueden creer, todo está en contra de nosotros, hay cosas por hacer, así es imposible”, comenzó sus declaraciones.
Agregó que “sacando la expulsión, hubo jugadas que no cobraron, los dos penales que no dieron y todos los partidos pasan así, hay que tomar medidas, sino, es imposible de lograr el objetivo. Si no se mejora, no se va a mejorar a liga nunca”.
También habló sobre los problemas que hubo en los vestuarios tras el compromiso. “Un desastre, la policía, que nos debe cuidar, tiró gas pimienta a la cara, hasta robaron cosas; fue un día horrible. En lo personal, con mucha bronca, injustamente me echan, luego, en el camerino hubo cosas malas. Fue un desastre, si cuentas lo que pasó en este partido, no te lo creen”.
Daniel Cataño, otro de los expulsados de la Academia, recalcó que hubo “una trifulca, agarrones, pero en ningún momento di un golpe a un rival, el árbitro no supo manejar el partido y por el terreno, la cancha, se terminó jugando de una manera absurda, con tantos expulsados”.
Acotó que en “el fútbol profesional no se puede jugar de esa forma, no puede ser que en Bolivia se encuentren canchas como esta, (pero) es lo que había, tocó jugar y más importante rescatar el partido”.
El golero Carlos Lampe también se refirió sobre lo sucedido en tierras cruceñas.
“Injustamente hubo muchos expulsados, fueron más agarrones que algún golpe, nos condicionaron el partido, pero lo que me preocupó fue lo que pasó después del partido, que peguen al entrenador de arqueros, a Ellioth (Toro), que se agarren a puñetes. Las condiciones en el estadio no estaban dadas, no había seguridad necesaria, los dos vestuarios muy pegados, no había un cordón para los chicos que expulsaron”.
Sobre las agresiones en los vestuarios, el arquero no quiso dar nombres de los jugadores de Blooming que lo hicieron y espera que no vuelva a suceder esto.
También habló Santiago Echeverría: “Fue muy peligroso, hay que hablarlo porque fueron bastante graves los gases lacrimógenos, los problemas que hubo entre vestuarios y tener que esperar, no poder salir porque supuestamente nos estaban esperando, eso sí es un peligro porque es atentar contra la vida de alguien”.