2025-10-24

Evaluación

Tras 19 años, el MAS deja un YPFB con enormes gastos, menores ingresos, con iliquidez y poco rentable

Expertos señalan que el gobierno de Rodrigo Paz deberá efectuar una reingeniería de la estatal, reducir sus elevados gastos, personal y concesionar unidades de negocio que generan pérdidas. La compañía necesita atraer inversión.

El 1 de mayo de 2006, se nacionalizaba los hidrocarburos y Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) tomaba el control del sector. Luego de 19 años, el Movimiento Al Socialismo (MAS) deja una empresa insolvente, con iliquidez, con menores ingresos, caída en sus utilidades, enormes gastos y elevada planilla salarial y poco rentable, por lo que el nuevo Gobierno debe encarar una profunda reingeniería de la compañía, advierten analistas.

Los estados financieros de la estatal petrolera, reportados al Ministerio de Economía, revelan que el año pasado sus ventas llegaron a 31.583 millones de bolivianos, un 8,7% menos que los 34.623 millones de bolivianos que se anotaron en 2023. Mientras que la utilidad neta aumentó de 418 a 1.093 millones de bolivianos entre 2023 y 2024, es decir en un 161%.

Sin embargo, en 2014, la ganancia neta de la compañía era de 6.766 millones de bolivianos (93,8% más que la registrada en 2024) y los ingresos por ventas llegaban a 61.326 millones de bolivianos (48,5% más).

El exministro de Hidrocarburos y analista del sector, Álvaro Ríos, sostiene que YPFB es un “monstruo de siete cabezas”, una empresa que en los 19 años del MAS ha sido “manoseada políticamente”, manejada desde lo más alto, con “clanes” a su interior.

Lee también: La caída en la producción de gas y líquidos se acentúa y advierten que YPFB se queda sin recursos

En segundo lugar, manifestó que es una empresa que “está sin plata”; tercero, tiene "supernumerarios"; cuarto, mantiene varias unidades de negocio que generan pérdidas.

“Por ejemplo, las refinerías, puede que estén perdiendo plata, porque no hay petróleo para procesar. La planta de úrea no cubre ni sus costos operativos, hay que revisar y evaluar ver bien qué se va a hacer, si está dañada, costará millones de dólares y tiempo su reparación, y si se lo hace de acá a dos años, no habrá gas. Se debe ver de dónde vamos a traer gas para los próximos 15 años”, apunta, en entrevista con Visión 360.

Ríos expresa que el nuevo Gobierno tiene que darle un giro y hacer una reingeniería de YPFB para que la empresa pueda seguir generando ingresos. Menciona, por ejemplo, que se puede concesionar algunas unidades de negocio y cerrar aquellas que pierden plata, eliminar la corrupción y resolver el problema de desabastecimiento de carburantes.

Se necesita reducir -indica- el personal y potenciar las unidades de negocio que no pierden dinero y que trabajen de manera independiente. Se debe, agregó, potenciar el sistema de transporte de gas porque los ductos están trabajando a un 30% a 35% de capacidad y, en breve, no podrán operar ni las estaciones de comprensión.

No es un trabajo inmediato, pero luego de los primeros seis meses de gestión, el nuevo Gobierno debe tener claridad de qué es lo que hará con YPFB.

“YPFB no tiene divisas, no tiene plata porque todos los contratos que firma los hace en bolivianos al triple de precio, porque no tiene dólares para pagar. El modelo debe cambiar. YPFB es un monstruo con ocho mil empleados y con unidades que pierden plata, que no producen nada. Se tiene que revisar qué se hace con las plantas de biodiesel que no son rentables, a perder plata, es mejor cerrar”, subraya.

Menos tributos y condiciones

Ríos añade que para que las empresas petroleras vuelvan a invertir, se tiene que reducir impuestos y darles mejores condiciones, porque en los últimos años, el Gobierno ha mantenido un pago de solo 27 dólares por barril producido y prefiere  importar a 70 dólares combustibles, “lo cual es insólito”.

Mientras, el economista Julio Linares expone algunas cifras y anota que el presupuesto de YPFB representa el  70% de los recursos de todas las empresas publicas anotadas en el Presupuesto General del Estado (PGE).

Sostiene que esa estatal es la empresa más grande, maneja tres veces más de recursos que los gobiernos municipales o de las nueve gobernaciones. “Por eso ser presidente de YPFB es y ha sido mucho mejor que ser gobernador de Tarija o de Santa Cruz o el alcalde de La Paz o de Santa Cruz”, agrega, en contacto con este medio. 

El especialista asegura que si se compara con datos de 2014, que fue el año de mayores ingresos de YPFB, se observa que las utilidades han bajado diez veces y los ingresos en siete veces, pero los gastos han disminuido solo dos veces y por eso las utilidades cada vez fueron menores.

Los gastos, a tomar nota

Si se analizan los gastos de YPFB, se identifica que la tercera parte se va en la compra o importación de combustibles, eso es lo que lleva a que YPFB tenga menor rentabilidad y ganancias, por eso es que a la empresa le hará bien que, de forma gradual, comience a disminuir el subsidio a la gasolina y el diésel. En el último año y medio esa ha sido la principal tarea de la estatal sin tener dólares. 

Lee también: Tras orden de aprehensión contra Dorgathen, oposición denuncia red de corrupción en YPFB; oficialismo habla de "cacería de brujas"

El otro gasto son los sueldos y salarios de los casi ocho mil trabajadores con los que cuenta YPFB, muchos con bonos de antigüedad que elevan sus ingresos y otros declarados en comisión, que ganan entre 30 mil a 40 mil bolivianos, menciona.

“Se debe hacer una revisión. Los gastos no han disminuido, es una empresa muy grande, se gasta entre 15 a 20  millones de bolivianos en refrigerios, en vestimenta, que no es precisamente de trabajo, en pasajes y viáticos, son gastos superfluos”, observa Linares.

Los estados financieros reportados al Ministerio de Economía por YPFB dan cuenta de que en 2010, el presupuesto destinado a sueldos y salarios era de 139.585.410 bolivianos (139,5 millones), en 2014 aumentó a 304.103.904 bolivianos (304,1 millones) y en 2024 subió a 472.138.609 bolivianos (472,1 millones).

En contraste, Linares indica que en los últimos 19 años los recursos dirigidos a inversión en exploración, solo equivalen a 3% del total de gasto, lo cual ha provocado que la empresa no pueda mejorar o sostener los ingresos de antes, algo que disminuye su aporte en impuestos, regalías. El otro problema -detalla- es las subsidiarias de YPFB, que manejaron “mucho dinero y falta mayor transparencia para conocer su accionar”.

“Esto dejó a YPFB en insolvencia, no tiene recursos para invertir más en exploración, hay mayor gasto corriente. Hoy la empresa es poco rentable, insolvente, con iliquidez, gasto corriente alto y superfluo, es lo que deja el MAS luego de casi 20 años”, apunta.

Una reingeniería de la estatal

Para Linares, el nuevo Gobierno tendrá que realizar una reingeniería de YPFB, recortar gastos, revisar planillas, reducir bonos de producción, de antigüedad de trabajadores que están incluso en comisión.

Además, el nuevo presidente de YPFB debe abrir la empresa a la inversión, conseguir socios. “Desde 2006, han pasado muchos presidentes, nunca se vio cuál fue el mérito que tenían para ocupar el cargo, varios han tenido procesos”, afirma.

¿Y la provisión de combustibles? 

La analista del sector Susana Anaya expresa que YPFB Corporación no es la que genera utilidades, no produce, ya que solo consolida los balances de las subsidiarias como YPFB Andina, YPFB Chaco o YPFB Transportes, como la producción de estas y las compañías privadas.

“YPFB recibe la totalidad de la producción, paga las regalías, la retribución al titular, el Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH), costos recuperables. Se queda con una participación como YPFB o una renta”, explica a Visión 360

Sin embargo, los beneficios o ganancias que obtienen estas compañías subsidiarias que están en la parte operativa, no compensan los enormes gastos de YPFB Corporación o casa matriz que luego paga regalías, costos recuperables, retribución al titular.

Señala que con la caída de la producción de gas, y menores exportaciones a Brasil y la pérdida del mercado argentino, la empresa difícilmente genera utilidades y no cuenta con recursos para hacer mayores inversiones.

“El no poder garantizar la provisión de combustibles, no poder realizar inversiones en exploración, refleja la situación en la que se deja YPFB. Sus inversiones han sido mínimas 200, 300 millones de dólares, cuando el país requería montos más altos, gran parte de sus ingresos se han ido a cubrir gastos elevados y la enorme burocracia que no se ha podido reducir por compromisos con seguidores del MAS, la planta administrativa tan alta se come las utilidades”, observa.

De acuerdo con Anaya, el nuevo Gobierno tendrá que evaluar si la empresa genera ganancias, y ver si se puede achicar o no, sus ganancias e ingresos son mínimos y se han reducido desde 2014 al igual que la producción de hidrocarburos.

Te puede interesar