2025-11-07

Evaluación

Montenegro: La falta de un plan de exploración es el pecado original para que el modelo económico no se haya sostenido

Según la autoridad saliente, una condición básica para que cualquier modelo económico se reproduzca es que el excedente se reinvierta en los sectores generadores de riqueza primaria.

El ministro de Economía, Marcelo Montenegro, al hacer una evaluación de la gestión, reconoció que el “pecado original”, para que el modelo económico del MAS no se haya sostenido, fue la ausencia de un plan de exploración de recursos naturales, ya sea hidrocarburos o minerales, entre 2006 y 2016.

“La ausencia de un plan integral de exploración de recursos naturales en la primera década de la aplicación del Modelo Económico Social, Comunitario Productivo (MESCP) se constituye en el pecado original. Este déficit estructural explica el desajuste progresivo entre el rápido crecimiento del consumo y la inversión pública y privada, y la limitada capacidad del aparato productivo para sostenerlos sin una adecuada reposición de reservas, particularmente en el sector hidrocarburífero”, señala la autoridad, en una publicación del Ministerio de Economía.

Según Montenegro, una condición básica para que cualquier modelo económico se reproduzca es que el excedente se reinvierta en los sectores generadores de riqueza primaria.

Lee también: Rodrigo Paz se reúne con emprendedores y productores en El Alto y asegura que trabajará para eliminar la economía centralista

“En el caso del MESCP, esta condición implicaba fortalecer la exploración y reposición de reservas, no solo en el sector hidrocarburífero, sino también en el minero (en el que se recuperó poca presencia estatal), especialmente en litio y minerales tecnológicos”, precisó.

Un diagnóstico preciso

Para ello se requería de un diagnóstico preciso y transparente del potencial de reservas y la formulación de un plan sostenible de exploración y explotación de largo plazo, que serían la fuente de la diversificación de la base productiva del país en otras industrias básicas.

Este proceso, dijo, debía permitir al sector privado acceder a insumos y materia prima nacionales, reduciendo así la dependencia de importaciones que representan más del 75% del valor total importado del país.

Lee también: La escasez de carburantes persiste y advierten que un 60% de los choferes urbanos hace filas en gasolineras

De acuerdo con el ministro de Economía saliente, existen diversos factores que impidieron la consolidación de una visión sostenible. Entre ellos, están los cambios continuos de presidentes en Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y la falta de continuidad del plan que dejó el fallecido Carlos Villegas en la etapa de mayor estabilidad de la petrolera estatal con el diseño del MESCP.

“Estas discontinuidades derivaron en una pérdida de la dirección y coherencia del modelo. Nadie puede negar los avances significativos en la mejora de los ingresos de la clase de menores ingresos, reflejados en la reducción de la pobreza y desigualdad, es ahí donde el modelo mostró su mayor fortaleza social”, resaltó.

Sin embargo, insistió que faltó una amplia visión de sostenibilidad productiva orientada a la reposición y aumento de reservas hidrocarburíferas, especialmente de gas natural, que anticipara el incremento del consumo per cápita y las crecientes necesidades de inversión pública y privada.

Errores políticos 

Para Montenegro, el error no fue de carácter técnico, sino político al no haber dado, entre el 2008 al 2019, las condiciones de reproducción del modelo para volver a repetir un círculo virtuoso de mayor consumo e inversión sostenida, con mayor producción primaria, así como de expansión del sector de transformación a través de la industrialización y del sector servicios, especialmente de turismo.

Aseguró que el descuido de estos focos de atención, posteriormente con el fenómeno mundial de la pandemia del coronavirus, ahondó el problema a una escala que requería una solución también de escala y stock para revertir el tiempo desaprovechado en la primera etapa.

Por ello, el desacople (desajuste) de gran magnitud entre la productividad de los sectores primarios especialmente el de recursos naturales con las necesidades de divisas para importar insumos y materias primas, para satisfacer el consumo y la inversión, se iba acrecentando.

Lee también: Paz y CAF acuerdan un financiamiento de $US 3.100 millones para impulsar la "recuperación" de la economía de Bolivia

Ello se vio reflejado, de acuerdo con Montenegro, en la caída de 8.655 millones de dólares de reservas internacionales entre 2014 y 2019 (de 15.123 millones en el 2014 a 6.468 millones de dólares a 2019).

“Solo faltaban 345 millones de dólares de caída para redondear a 9.000 millones de dólares, una pérdida por año de aproximadamente 1.442 millones de dólares, que se fue de alguna manera soslayando con la contratación y desembolso de mayor deuda externa que el servicio de la misma, pues los mayores vencimientos estarían presentes en los próximos 7 a 18 años, en promedio”, apuntó.

Consumo de diésel

Montenegro sostuvo que otro aspecto que no se visualizó con cuidado, entre 2015 a 2019, es que el aumento promedio del consumo de diésel en 2,5% por año y gasolina en 6,4% anual,  era superior al ritmo de decrecimiento de los campos hidrocarburiferos que, en su mayoría, son gasíferos y bajos en nivel de líquidos de crudo de petróleo.

Indicó que la caída en la producción de miles de barriles de crudo de petróleo fue, en promedio, de 7% y la caída de producción de gas en millones de metros cúbicos fue de 5,2% en ese periodo, a ello se suma la falta de un plan de exploración.

El resultado previsible fue un aumento del consumo y una caída considerable de la producción que se configura gráficamente como la apertura descomunal de una “boca de cocodrilo”.

“Es posible que no se haya logrado reponer las reservas de líquidos, dado el irrisorio precio de 27 dólares para el barril de petróleo en el mercado interno; sin embargo, reponer las reservas de gas podría haberle significado a YPFB importar diésel y gasolina con un menor descalce con los ingresos en divisas, por el que actualmente atraviesa, y haber aplicado una transición energética para reducir el uso de diésel y de gasolina”, agregó Montenegro.

Esta situación, añadió la autoridad,  se vio empeorada por la continua caída de las Reservas Internacionales Neta (RIN) que, de 2019 a 2020, descendieron en 1.192 millones de dólares.

En su evaluación, Montenegro destacó la recuperación de la economía luego de la pandemia tras aprobarse una serie de medidas que estimularon la demanda y ayudaron a los sectores sociales de menores ingresos como el Bono Contra el Hambre y otras políticas. También resaltó los proyectos para impulsar la exploración petrolera y la sustitución de importación de diésel y gasolina, con las plantas de biocombustibles y mencionó el bloqueo de caminos y de créditos en la Asamblea que perjudicaron a la economía.

Perspectiva

El ministro Montenegro considera que hacia adelante es posible que se llegue aplicar en un futuro muy cercano un paquete de reformas de mercado con el regreso del modelo neoliberal que dio resultados decepcionantes hace más de 30 años y que sea la manera por la cual las actuales élites vean un futuro prometedor para sí.

“Pero no para la mayoría de los bolivianos quienes podrán realizar contrastes con las medidas que ya han evidenciado en la mejora de su bienestar, por los resultados del modelo económico que aplicamos y todas las conquistas sociales conseguidas”, subrayó.

Para la autoridad saliente, que se mantuvo al frente de la Economía durante la gestión de Luis Arce, son tiempos de contrastes y de una mirada equilibrada de todo lo que ha pasado.

“El pueblo boliviano en su momento hará una justa evaluación de lo bueno del modelo como también saldrá de seguro la autocrítica que señalamos al decir que el modelo requería para su sostenibilidad y reproducción el uso del excedente en un esfuerzo en la exploración para una reposición de reservas, además de la recuperación e industrialización de otros sectores como minería, que hubiese significado un accionar previsor y una visión anticipada en la primera década después del año 2006”, puntualizó.

Te puede interesar