2026-02-25

Aniversario

Gianni Infantino cumple diez años de una nueva FIFA

Los números de la gestión del italiano van desde 122 millones$ de pérdidas en 2015 a unos ingresos de 13.000 millones$ entre 2023 y 2026

EFE / Madrid

Gianni Infantino cumplirá este jueves diez años como presidente de la FIFA, a la que llegó con la obligación de refundarla sobre su mayor crisis por corrupción y en la que ahora presume de estabilidad, de transparencia y de cumplir en unos meses uno de sus grandes propósitos, con el primer Mundial con 48 selecciones en tres países.

Su reciente presencia en Washington en la primera reunión de la Junta de Paz impulsada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, corrobora la fuerza que este abogado suizo de 56 años ha impulsado a un cargo que no es ajeno a la sociopolítica mundial y al que llegó de forma casi improvisada.

La inhabilitación de la propia FIFA a quien fue su valedor en la UEFA, Michel Platini, salpicado por la corrupción que el organismo necesitaba limpiar, le convirtió en la esperanza europea de unas elecciones, el 26 de febrero de 2016, que definió como "una competición deportiva y una gran señal de democracia".

Desde entonces ha tenido que capear con grandes crisis como las secuelas de la corrupción que acabó con 18 años de presidencia de Joseph Blatter, obligado a dimitir; la pandemia de 2020 y las críticas por defender a Catar y a Arabia Saudí como organizadores de los Mundiales de 2022 y 2034, ante su política de derechos humanos, y ahora las dudas sobre la seguridad del Mundial en Estados Unidos, México y Canadá.

Por su gestión frente a la corrupción el Departamento de Justicia de Estados Unidos que llevó los procesos de sus exdirectivos concedió a la Fundación FIFA 201 millones$ como compensación por las pérdidas y durante la pandemia el organismo pudo disponer de 1.500 millones$ para ayudar a sus federaciones.

Hace un par de años, con decisión salomónica, satisfizo a Uruguay, Argentina, Paraguay, España, Portugal y Marruecos para la organización del Mundial del centenario en 2030 y con diplomacia encara aún duros reproches por no sancionar a Israel por la guerra en Gaza, por plantear la vuelta de Rusia y Bielorrusia a las competiciones y por crear un premio de la paz de la FIFA y dárselo a Donald Trump.

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