Misiva
Exministro Murillo dice que se vio obligado a declararse culpable en EEUU y que pidió ser trasladado a Bolivia
El exministro de Gobierno Arturo Murillo envió al presidente Rodrigo Paz una extensa carta en la que deslinda responsabilidades sobre los procesos activados en su contra y asegura que se vio obligado a someterse a un juicio en Estados Unidos —donde fue condenado— porque “no tenía oportunidad de costear alguna posibilidad de defensa eficaz”.
Es más, afirmó en la misiva que fue él quien solicitó su deportación a Bolivia tras la finalización de su condena, “convencido de que el país se encaminaba a una segunda vuelta electoral y que, finalmente, la oposición lograría un cambio político que daría un vuelco a Bolivia”.
Murillo fue condenado en Estados Unidos por lavado de dinero proveniente de una compra con sobreprecio de gases lacrimógenos a una firma de Brasil en 2019. El dinero fue movido a través del sistema bancario estadounidense, lo que activó las alarmas y derivó en la detención del exministro junto a otros cuatro cómplices, según la justicia del país del norte.
Hasta el momento, Murillo no se había pronunciado sobre las acusaciones en su contra ni sobre el proceso que enfrentó en el exterior. Su abogado, Giovanny Machicado, entregó la misiva en la oficina de correspondencia de la Casa Grande del Pueblo, donde el exministro da cuenta de 28 procesos en su contra y denuncia ser víctima de persecución política.
Murillo se encuentra en prisión en Bolivia desde septiembre de 2025. “Después de seis meses detenido, acusado por procesos fabricados y forzados, nada se mueve. Es evidente que el Ministerio Público y gran parte del Órgano Judicial siguen en manos del MAS, bajo la misma metodología de la tortura judicial e instrumentalización del proceso penal”, prevé otra parte de la misiva.
A pesar de mencionar 28 procesos, el texto se centra en cuatro, siendo el principal el caso “Gases Lacrimógenos”. Murillo sostiene que el Ministerio de Gobierno no realizó compras de gases entre 2019 y 2020. Además, alega que, en el hipotético caso de ser culpable, ya fue juzgado: “Cumplí una injusta e ilegal sentencia en Estados Unidos de 70 meses de prisión, emergente de un proceso en el que, por las condiciones en que se me apresó, sencillamente no tenía ninguna chance de costear una defensa eficaz; de ahí el porqué tuve que firmar mi rendición judicial”.
¿Dos veces por el mismo delito?
En este marco, el exministro reclama que no puede ser procesado dos veces por el mismo delito.
Murillo se declaró “preso político” y solicitó a Paz que instruya una auditoría a todos sus procesos, afirmando: “Si tengo algo que pagar, lo haré con gusto”.
La exautoridad del gobierno de Jeanine Áñez se declaró culpable en Estados Unidos. Según la denuncia de un sobreprecio superior al medio millón de dólares en la compra de gases lacrimógenos, valuada en 5,6 millones de dólares, recibió al menos $us 130.000. Sus cómplices —Sergio Rodrigo Méndez, Luis Berkman, Bryan Berkman y Philip Lichtenfeld— se declararon culpables el 28 de septiembre de 2021 y también fueron condenados.