Posición
Canciller asegura que militarización y excavación de zanjas en frontera chilena no afectan el Tratado de 1904
La decisión de Chile de militarizar y excavar zanjas a lo largo de su frontera con Bolivia no afecta el Tratado de 1904, firmado entre ambos Estados, y el gobierno del presidente Rodrigo Paz respeta la decisión tomada por la administración de José Antonio Kast, informó el canciller Fernando Aramayo.
“No hay afectación, porque lo están haciendo en su territorio; están resguardando todos los principios y contenidos que asisten a este Tratado”, aseguró Aramayo al ser consultado sobre si las medidas de seguridad fronteriza vulneran el derecho boliviano al libre tránsito.
En el artículo 6 del Tratado de 1904 se establece: “La República de Chile reconoce en favor de la de Bolivia y a perpetuidad el más amplio y libre derecho de tránsito comercial por su territorio y puertos del Pacífico”. Según la Cancillería boliviana, las obras actuales no obstruyen este compromiso internacional.
Tras las pocas horas de su posesión, el presidente de Chile instruyó la militarización de la frontera y la excavación de zanjas, principalmente para frenar la migración irregular y los delitos transfronterizos.
Maquinaria pesada, en el marco del denominado “Escudo Fronterizo”, comenzó a cavar zanjas de unos tres metros de profundidad. Videos publicados desde el lugar mostraron las protestas de ciudadanos nacionales ante la magnitud de las obras.
“Si el presidente Kast y su administración consideran que esta es una forma de brindar seguridad a su país y evitar que la criminalidad cruce fronteras, entonces somos respetuosos de ello”, consideró el canciller.
Paz y Kast han iniciado un nuevo ciclo de relaciones bilaterales, las cuales permanecieron congeladas durante los gobiernos del MAS. Ambos mandatarios se han reunido en dos ocasiones, reafirmando su decisión de encaminar un diálogo sobre temas de interés mutuo.
"Muy pronto"
“Mantendré una reunión con el canciller chileno muy pronto; mantenemos una comunicación muy fluida”, aseguró Aramayo.
El diplomático consideró que, si bien se respeta la decisión chilena, “pedimos también que no se cuestionen las decisiones soberanas de nuestro gobierno”.
Para el expresidente Eduardo Rodríguez Veltzé, la medida chilena no es “la mejor señal de buena vecindad” y contrasta con el derecho de libre tránsito establecido en el Tratado de 1904.