Relaciones internacionales
Especialista advierte que, pese a las zanjas, Chile debe garantizar el ingreso de los bolivianos a su territorio
En el momento en que un ciudadano boliviano no pueda ingresar con su carnet de identidad y de forma gratuita al Estado chileno, a la región de Tarapacá, Chile estaría, por primera vez en su historia, incumpliendo el Tratado de 1904, advirtió Sergio Zegarra, docente de Derecho Internacional de la Universidad San Simón de Cochabamba, ante la construcción de zanjas en la frontera.
Y ese tratado, añadió, Chile siempre lo ha cumplido a rajatabla, porque es el tratado que le da soberanía sobre estos territorios: Tocopilla, Antofagasta, Mejillones y demás, afirmó, ante el inicio de la construcción de 30.000 metros de zanjas en la frontera con Perú, Argentina y Bolivia, entre otras medidas que contempla el Plan Escudo Migratorio del presidente de Chile, José Antonio Kast.
Zegarra, si bien consideró que el Estado chileno tiene todo el derecho de cuidar sus relaciones internacionales, proteger su frontera e incluso construir un muro, porque lo está haciendo dentro del ejercicio de su soberanía, advirtió, por otra parte, que debe garantizar un “tránsito perpetuo de ciudadanos bolivianos y productos bolivianos por su territorio”, aclaró al diario Opinión.
La construcción de las zanjas, si bien no va a romper el Tratado de 1904, está muy cerca de hacerlo; se encuentra en un límite fronterizo muy delicado y peligroso, porque, a pesar de la existencia del muro, Chile debe garantizar un libre tránsito perpetuo de ciudadanos bolivianos y productos bolivianos por su territorio, precisó.
Por tanto, si bien no es ilegal lo que está haciendo Chile, está muy cerca de ser peligroso para ellos mismos; y eso es algo que deben debatir los chilenos, porque, en caso de que el Tratado de 1904 no sea respetado por el país vecino, Bolivia podría recurrir a la Corte Internacional de Justicia y pedir que se cumpla dicho tratado e, incluso, el resarcimiento de daños y perjuicios, afirmó.
El presidente chileno tiene que medir el impacto de su proyecto
El especialista consideró que, además del respeto al Tratado de 1904, el presidente chileno tiene que “saber medir también la perspectiva diplomática de la región de Tarapacá”. Es decir, Chile es como un gusanito largo y, en cada región, es un pequeño cuadradito que va bajando. Y la primera región de Chile es Tarapacá, donde están Arica e Iquique, explicó.
Y esta región, primero, está muy alejada de Santiago de Chile y, segundo, la subsistencia económica que tiene depende justamente de su relación con Bolivia. Es decir, el flujo de comercio boliviano hace que esta región tenga subsistencia. Es un desierto, puntualizó.
Ni siquiera podrían producir, por ejemplo, cualquier producto que venga de la tierra. Por tanto, yo creo que esta región va a reclamar y necesitar del presidente Kast que suavice sus medidas y que tenga una perspectiva muy clara con referencia a Bolivia, aseguró.
Un muro real entre Bolivia y Chile
Sin embargo, consideró que, lo que se debería hacer, es restablecer las relaciones diplomáticas con Chile. Y eso implicaría, en el fondo, tener un canal de diálogo abierto, constante y permanente.
Por lo pronto, es como que no hay, un muro invisible entre Bolivia y Chile, pero con la construcción de esas zanjas, lo que están haciendo es “formalizar un muro real”, pero ese muro invisible es el que genera todos estos problemas. Y nosotros lo que deberíamos hacer es procurar ese restablecimiento, planteó.
Zegarra consideró que, presidente de Bolivia, Rodrigo Paz Pereira, asistió al acto de posesión del actual presidente Kast, hecho que podría ser considerado como una muestra de amistad, entre Bolivia y Chile, un relanzamiento de esta relación bilateral. Pero ahora, con esta construcción, quedan bastantes dudas, advirtió.
“¿Cómo vamos a continuar con el inicio de esta amistad? ¿Cómo podríamos definir, o realmente, cómo afecta a la relación la construcción ya física de este muro? Bueno, es peligroso porque, número uno, pueden haberse acercado los presidentes, pero eso no ha implicado un restablecimiento de las relaciones internacionales”, afirmó.
Es decir, el hecho de que el expresidente Boric haya estado en la posesión del presidente Paz, y el presidente Paz en la posesión del presidente Kast, no hace que haya relaciones internacionales entre los dos países. Esto se tiene que formalizar, dijo.
Sin embargo, consideró que, si se restablecen las relaciones entre ambos países y se ha construido el muro, deben establecerse comisiones transfronterizas para tratar y resolver los grandes problemas. “Nosotros, los bolivianos, tenemos el problema del contrabando, y los chilenos tienen el problema de la migración. Eso debe tratarse de forma bilateral en el marco de estas relaciones internacionales, y se tienen que realizar batidas y demás operativos en esta frontera”.
Kast está cumpliendo lo que prometió
Desde el análisis de Zegarra, Kast está cumpliendo lo que prometió como oferta electoral. “Desde ese punto de vista, no le podemos reclamar nada. Él se adscribe a las tendencias político-ideológicas radicales de extrema derecha, chilenos”.
Por tanto, el presidente de ese país, está siendo consecuente, pero otra cosa es con guitarra, como dirían otros. Eso quiere decir que una cosa es cuando eres candidato y otra cosa es en el ejercicio del poder.
Es decir, el muro puede ser para evitar migración y el muro también nos puede ayudar a los bolivianos para evitar el contrabando. Entonces puede ser bueno, pero está un límite muy delicado, advirtió.