Mundial 2026
Los entrenadores argentinos, una tendencia de la Copa del Mundo de este año
FIFA
¿Qué hace diferente a un entrenador, qué lo vuelve único? La respuesta podría ser demasiado larga y dependerá de las características del director técnico. Pero lo cierto es que la personalidad, la cultura, la formación y la manera de expresarse son parte esencial de la profesión, una de las más difíciles del mundo por lo complejo y extenso que representa estar al frente de un plantel de fútbol.
Dentro de la enorme lista de variantes que presentarán los entrenadores que formarán parte de la Copa Mundial 2026, se puede observar un patrón, una tendencia: seis son argentinos, la nacionalidad con más representantes -junto a Francia- en la cita que se disputará en Norteamérica a partir del 11 de junio.
Lionel Scaloni (Argentina), Sebastián Beccacece (Ecuador), Néstor Lorenzo (Colombia), Marcelo Bielsa (Uruguay), Mauricio Pochettino (Estados Unidos) y Gustavo Alfaro (Paraguay) son los representantes argentinos, una lista considerable si se tiene en cuenta que, en el ranking de países con más directores técnicos solo aparece, con cinco, Francia (Didier Deschamps, de Les Bleus, Rudi García, de Bélgica y Sébastien Desabre, de Congo, Sébastien Migné, de Haití, y Emerson Faé, de Costa de Marfil).
Lo siguen, con tres, España (Luis de la Fuente, entrenador de La Roja, Julen Lopetegui, de Catar, y Robert Martínez, de Portugal), Italia (Carlo Ancelotti, de Brasil, Fabio Cannavaro, de Uzbekistán, y Vincenzo Montella, de Turquía) y Alemania (Thomas Tuchel, de Inglaterra, Ralf Rangnick, de Austria y Julian Nagelsmann, de Alemania). Más atrás, con dos, figuran Inglaterra (Darren Bazeley, de Nueva Zelanda, y Graham Potter, de Suecia) y Australia (Tony Popovic y Graham Arnold, de Irak).
Fernando Batista, que se quedó en las puertas de una posible primera clasificación para Venezuela, que finalizó en el octavo lugar de las Eliminatorias sudamericanas, detrás de Bolivia, que luego no consiguió su pasaje en el Torneo clasificatorio, analizó para FIFA.com: "Nuestra preparación como entrenadores viene desde muy chiquitos. La mayoría que son directores técnicos y han jugado no entienden la locura, la competencia que traemos los argentinos desde los cinco o seis años que empezamos a jugar al fútbol. Esa competitividad que tenemos desde muy jóvenes, lo curioso que somos de querer ser siempre los mejores, tratar de competir al máximo nivel. El mensaje de que no hay imposibles en el fútbol. Y eso es una de las cosas que la gente del exterior piensa sobre los entrenadores argentinos".
De la lista de argentinos, Lionel Scaloni es el que más tiempo lleva en el cargo. Se hizo cargo del equipo luego del Mundial de Rusia, proceso del que formó parte como ayudante de Jorge Sampaoli. Primero, de manera interina. Luego, como entrenador principal. Sus credenciales no tienen discusión: rompió el hielo de títulos en la CONMEBOL Copa América 2021 y un año después ganaría el torneo disputado en Catar. En Norteamérica, tendrá el desafío de defender la corona, privilegios que ni César Luis Menotti (en 1982) ni Carlos Salvador Bilardo (en 1990) pudieron conseguir.
Néstor Lorenzo, por su parte, tomó las riendas de Colombia luego del Mundial de Catar al que la Tricolor no se clasificó. Como Scaloni, el entrenador argentino, que defendió los colores en el plantel que representó a la Albiceleste en Italia 1990, había formado parte del cuerpo técnico de la Selección Colombia cuando José Pekerman comandó al equipo en Brasil 2014 y Rusia 2018.
Marcelo Bielsa, que dirigirá su tercera Copa Mundial, luego de sus experiencias como entrenador de Argentina, en Corea-Japón 2002, y Chile, en Sudáfrica 2010, se hizo cargo de Uruguay en mayo de 2023, tiempo después de la floja campaña de la Celeste en Catar, en la que se quedó eliminada en la fase de grupos.
Sebastián Beccacece tomó Ecuador en medio de las Eliminatorias sudamericanas, tras la salida de Félix Sánchez Bas. El excolaborador de Sampaoli aportó un impulso evidente para conseguir el pasaje a la gran cita.
Mauricio Pochettino, por último, abrazó el desafío de Estados Unidos en septiembre del 2024, luego del paso de Gregg Berhalter. Sin partidos de clasificación por ser uno de los anfitriones del torneo, tuvo la prueba de cambiar la cara del plantel en base a torneos de la Concacaf y amistosos de alto nivel.
La relación de los entrenadores argentinos con equipos de la CONMEBOL es larga y tiene bastante historia. De hecho, dos Selecciones que se quedaron afuera de la gran cita también eran comandados por entrenadores albicelestes, como Ricardo Gareca en Chile y Fernando Batista en Venezuela. Alfaro, por ejemplo, reemplazó en el cargo a su compatriota Daniel Garnero. El entrenador de la Albirroja dirigió a Ecuador en Catar, aunque no logró la clasificación a los octavos de final luego de cosechar cuatro puntos en el Grupo A junto a Países Bajos, Senegal y el local.
Lo de Pochettino, por otro lado, también ratifica una larga tendencia de entrenadores argentinos en Selecciones de la Concacaf, como fueron Ricardo La Volpe o Gerardo Martino en México.
"El técnico argentino es querido, buscado, a veces sale mejor o peor, pero de cualquier manera están muy bien catalogados por el trabajo y la sinceridad con la que se manejan", dijo a FIFA.com Mario Kempes, campeón del mundo en 1978.
Alex Aguinaga, histórico mediocampista ecuatoriano, analiza a FIFA.com parte de las posibles razones de la tendencia: "El fútbol argentino se ha caracterizado por ser siempre un fútbol ganador y eso también es aprovechado por los entrenadores de ese país".