2026-04-29

Análisis

Laserna: la conflictividad social puede deberse a las expectativas por la llegada de Paz al Gobierno, la carga pesada heredada y la crisis económica

Sin embargo, no descarta que detrás de los conflictos que se registran en el país puedan estar interesados en que se debilite y, de esa forma, aspirar a tener una oportunidad para ganar el poder.

La conflictividad social puede deberse a varias razones, entre ellas a las expectativas generadas por la llegada del presidente Rodrigo Paz al poder; a la carga pesada que heredó de sus antecesores; y a la crisis económica e institucional que se vive en el país. Sin embargo, pueden estar detrás interesados en que se debilite y, de esa forma, aspirar a tener una oportunidad para ganar el poder, afirmó a Visión 360 el analista político Roberto Laserna.

Desde hace algunas semanas, el país volvió a ingresar en una nueva ola de conflictos sociales, que comenzaron con las permanentes movilizaciones de los choferes, en demanda de combustible de buena calidad, considerando que el Gobierno levantó la subvención y los precios sufrieron un alza.

A esa situación se suma la distribución de gasolina de mala calidad, que provocó daños a los vehículos de ese sector, que demanda resarcimiento y, ante el incumplimiento de las autoridades, generó una serie de protestas que se mantienen activas desde hace casi cuatro meses.

Además, se iniciaron las protestas en contra de la Ley 1720, que autoriza al Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA) la conversión de la pequeña propiedad en mediana propiedad, medida que es considerada un riesgo para los pequeños productores campesinos, quienes desde diferentes lugares del país iniciaron sus protestas.

Para Laserna, todo gesto público es un acto político. Todo conflicto social es también político. Ahora bien, los conflictos sociales suelen tener varias motivaciones al mismo tiempo. Algunas son explícitas pero otras no, y por eso siempre resulta muy difícil interpretarlos y más aún “administrarlos”.

Desde su análisis, el Gobierno que preside Rodrigo Paz está en sus primeros meses y ha recibido una carga muy pesada, de crisis económica e institucional, pero también ha levantado muchas expectativas.

Aunque consideró que, “no se le podrían atribuir muchas responsabilidades o culpas por lo que actualmente vivimos, pero es muy probable que, detrás de cada conflicto, haya quienes estén interesados en que se debilite, seguramente pensando que eso puede darles una oportunidad para ganar poder. El vicepresidente, reemplazante inmediato, será siempre un sospechoso”, manifestó en relación a las denuncias de un intento por suplantar a Paz por el segundo mandatario, Edmand Lara, y abrir la posibilidad de un retorno del expresidente, Evo Morales.

La experiencia del pasado así lo señala. Evo Morales también, porque ha dado muestras de una ambición incontrolable. Pero no creo que ninguno tenga el apoyo suficiente para ocupar la presidencia, explicó.

También pueden estar interesados en su caída los derrotados en las elecciones, que seguramente esperan que los votos que lograron sean su base de apoyo, lo cual es dudoso. En síntesis, ninguno tiene fuerza pero, como dice un viejo refrán en inglés, “politics make strange bedfellows”, afirmó.

Con relación a las movilizaciones de campesinos e indígenas en demanda de la abrogación de la Ley 1720, Laserna afirmó que la Ley 1720 no obliga nada a nadie, “pero parece que abrir oportunidades a los campesinos ha irritado a sus organizaciones, cuya actitud ciertamente es política: demandan notoriedad y reconocimiento”.

También se refirió a las demandas de los choferes y consideró que: “Las carreteras necesitan mantenimiento, sin duda, y estoy seguro de que el tema está en los planes básicos del Gobierno. Y si bien la gasolina ha causado enormes daños, que el Gobierno se ha comprometido a reparar, parece más bien un pretexto para conseguir más recursos. Y es comprensible que los transportistas los quieran obtener, dado que sus tarifas se mantienen controladas desde hace muchísimo tiempo”, manifestó.

Para el analista, organizaciones como la Central Obrera Boliviana (COB), la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (FSTMB) y la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), que se encuentran al frente de las protestas anunciadas para los próximos días, han sido envilecidas y sus dirigentes intentan mantener su vigencia ante sus bases.

“Esas organizaciones han sido penosamente envilecidas por la prebenda y la corrupción. Sus dirigentes recibieron regalos y disfrutaron de privilegios durante las gestiones del MAS, manipularon a sus bases con promesas y eliminaron la independencia sindical y la autonomía política que les permitía ser respetadas por toda la ciudadanía. Sus dirigentes tratan de mantener vigencia en los conflictos, por lo que aprovecharán cualquier signo de inquietud para sumarse a las movilizaciones y mostrarse como protagonistas”, afirmó.

En toda esta coyuntura, y consultado sobre si el Gobierno tiene un adecuado manejo de la conflictividad, consideró que: “El Gobierno se conformó en segunda vuelta, es decir, es el fruto de una mayoría forzada por las reglas electorales”.

No contaba con un partido o una coalición fuertes y las diferencias afloraron muy rápidamente, con Lara y con el Partido Demócrata Cristiano (PDC.) Recibió el apoyo de la alianza de Unidad Nacional, pero eso tampoco se tradujo en una organización cohesionada, sostuvo,

El Gobierno sabe que el rechazo a Evo y al “masismo” y la desconfianza a Tuto Quiroga le dieron el triunfo, pero no ha logrado articular ese doble rechazo en un proyecto propositivo que le dé el impulso para gobernar, reflexionó.

Buscar el centro no es un programa. Por eso, la carencia hace que lo perciban débil e indeciso, una imagen que invita a la presión y al conflicto, ya que éste es necesario para quienes quedaron al margen del sistema institucional y perdieron credibilidad por el fracaso de sus políticas en los años previos, afirmó.

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