miércoles 17 de junio de 2026

Vicepresidente

Lara pasó de tender puentes y promover el diálogo a cuestionar abiertamente la actuación del Gobierno

Incluso, denunció supuestas vulneraciones de derechos contra los integrantes de la “misión argentina” que llegó el lunes a Bolivia para “apoyar la lucha” de los manifestantes, pero que fue sindicada de incurrir en actos de intromisión.
El vicepresidente Edmand Lara. Foto: Vicepresidencia
El vicepresidente Edmand Lara. Foto: Vicepresidencia
miércoles 17 de junio de 2026

Durante el conflicto vigente, el vicepresidente Edman Lara pasó de actuar como mediador a cuestionar abiertamente la actuación del Gobierno y a defender a los movilizados y bloqueadores aprehendidos. Incluso, denunció supuestas vulneraciones de derechos contra los integrantes de la “misión argentina” que llegó el lunes a Bolivia para “apoyar la lucha” de los manifestantes, pero que fue sindicada de incurrir en actos de intromisión.

“Bolivianas y bolivianos, ante la tensión que vive el país, como vicepresidente y en cumplimiento del mandato constitucional de preservar la unidad y la paz social, me ofrezco como intermediario entre el pueblo movilizado y el Gobierno nacional, para tender puentes de encuentro”, señaló Lara en un video difundido el 4 de mayo.

De esa forma, y en el marco de la búsqueda de concertación, Lara se pronunció a través de un video en TikTok cuando el conflicto comenzaba a escalar. No fue la única ocasión en que se manifestó a favor del diálogo.

El 11 de mayo, el vicepresidente envió una carta abierta al presidente Rodrigo Paz, en la que lo instó a apostar por el diálogo y reiteró su predisposición para tender puentes. “Por ello acudo a su conciencia democrática y a su responsabilidad como presidente para solicitarle que se abra un espacio de diálogo amplio, sincero y directo con los sectores movilizados (...). Reitero mi disposición de contribuir a cualquier espacio de encuentro y diálogo que permita preservar la estabilidad”, se lee en la misiva.

Sin embargo, esa posición cambió después de que las mesas de diálogo que impulsó no llegaran a buen puerto y tras la primera intervención de la Policía Boliviana y de militares en los puntos de bloqueo, con el fin de habilitar el paso. En esas acciones, los efectivos usaron agentes químicos para dispersar a los movilizados, que respondieron con piedras y otros objetos.

En esa oportunidad, concretamente el 16 de mayo, Lara criticó en un comunicado el accionar de la Policía y de los militares, así como la decisión asumida por el Gobierno contra —subrayó— la “población que solo quiere” ser escuchada.

“Condenamos y rechazamos el uso indiscriminado de agentes químicos y cualquier acción que vulnere la integridad y los derechos fundamentales de la ciudadanía, particularmente de personas adultas mayores, mujeres embarazadas, niñas y niños. Ningún operativo de seguridad puede ejecutarse al margen del respeto a la dignidad humana, a la Constitución Política del Estado y a los estándares internacionales de derechos humanos”, dice el comunicado.

En otro pronunciamiento, fechado el 18 de mayo, Lara volvió a cuestionar el accionar del Gobierno contra los sectores sociales “que salían a las calles para expresar sus demandas”. Al día siguiente, el 19 de mayo, en una conferencia de prensa, fustigó que el Ministerio Público hubiera emitido órdenes de aprehensión contra dirigentes de sectores sociales y de la COB, luego de que durante sus movilizaciones en la urbe paceña se registraran saqueos a entidades públicas y privadas, además de agresiones a personas y efectivos.

“Dirigentes de la COB salen a exigir algo legítimo, diálogo y un incremento salarial justo para los trabajadores, y cuál es la respuesta del presidente y de sus ministros: órdenes de aprehensión, persecución e intimidación”, aseguró.

Durante las más recientes movilizaciones en la urbe paceña, la Policía aprehendió a personas a quienes vinculó con la promoción de las protestas. Tras estas acciones, Lara se pronunció en su defensa e incluso llevó alimentos a los movilizados detenidos por policías y militares durante los operativos.

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“Soy imparcial. Lo que buscamos es la pacificación del país y que cualquier diferencia se resuelva por la vía del diálogo, sin violencia y con pleno respeto a la ley”, manifestó la autoridad.

Más recientemente, el lunes, Lara acusó al Estado de vulnerar los “derechos” de la “misión argentina”, que anunció que llegaba a Bolivia para “apoyar la lucha” de los movilizados y recopilar supuestas evidencias de presuntas vulneraciones a los derechos humanos de manifestantes y bloqueadores. Sin embargo, la delegación fue expulsada tras ser sindicada de cometer actos de intromisión.

“Una comisión internacional de derechos humanos llegó desde Argentina para verificar lo que está pasando en nuestro país y la respuesta del Estado ha sido clara: retención, hostigamiento y expulsión. Migración, la Cancillería y efectivos policiales actuaron de manera coordinada para impedir que se conozca la verdad. ¿A qué le temen?, ¿qué es lo que no quieren que el mundo vea?”, aseguró en un video.

Para el analista Rodolfo Eróstegui, Lara busca su propio beneficio porque quiere “estar al mando del país, del Estado”.

“Primero, de todo este conflicto que derivó y que el Gobierno no supo controlar desde un principio, hay beneficiarios, siempre hay algunos que se benefician. (Mario) Argollo se beneficia, seguramente sí, porque te aseguro que le están pasando dinero; se beneficia Evo Morales también, porque sus sindicatos cocaleros sigan en el negocio; y Lara, si cae Rodrigo Paz, el primer beneficiario es él, es Lara, que se quedaría con la Presidencia, pero es una hipótesis porque el Ejecutivo debe analizar esto”, indicó Eróstegui en contacto con Visión 360.

Además, sostuvo que el cambio de postura, de ofrecerse como mediador a defender a los bloqueadores y a la supuesta misión, responde a un intento de no perder la simpatía que mantiene con los sectores sociales más ligados al Movimiento Al Socialismo.