2026-05-06

Mundial 2026

Pochettino: "Estados Unidos tiene el talento para hacer grandes cosas"

El entrenador de la nación norteamericana se refiere a su equipo como coanfitrión del torneo, la gestión de las altas expectativas y el objetivo de dejar un legado duradero.

FIFA

Mauricio Pochettino es el hombre del momento, y el seleccionador de Estados Unidos está preparado para asumir ese papel.

Inmerso en los preparativos para liderar a la selección estadounidense en la Copa Mundial de la FIFA que disputará en casa, el técnico argentino es plenamente consciente del peso de la responsabilidad que recae sobre sus hombros. Aun así, ha prometido transformar la presión y las expectativas en impulso para que Estados Unidos protagonice una brillante actuación en esta histórica competición y, al mismo tiempo, reavivar la ilusión de un país que anhela grandes éxitos en el fútbol.

El camino hacia la gran cita no ha sido sencillo. Desde su llegada en septiembre de 2024, Pochettino apenas ha tenido tiempo para conocer en profundidad a los jugadores y el panorama futbolístico del país. En estos meses, los resultados han sido irregulares, incluidas las dos derrotas consecutivas que sufrió en el periodo internacional de marzo.

Pese a ello, el técnico se muestra sereno y confiado de cara a los duelos ante Australia, Paraguay y Turquía en el grupo D, en estadios llenos y ante una afición que sueña con ver a su selección competir al nivel de las grandes potencias del fútbol mundial.

El entrenador de 54 años habló con la FIFA sobre sus objetivos en el Mundial y el legado que espera dejar tras el certamen.

Se espera que la Copa Mundial de la FIFA deje huella en toda una generación del fútbol estadounidense. ¿Qué responsabilidad siente por estar al frente del equipo en este momento?

Como seleccionador de Estados Unidos, se espera que me encargue de todo lo relacionado con el fútbol: definir, gestionar y construir la identidad del equipo, además de entender la cultura de este país. Por eso la responsabilidad es enorme. Porque la cuestión es que la gente se identifique con lo que ve en el campo, con lo que el equipo transmite. Y esto, para cualquier entrenador que asume semejante reto, supone un compromiso muy grande.

En cada Mundial, en cada país que lo acoge, siempre se produce un antes y un después, por muchas razones. Desde Estados Unidos 1994, el fútbol no ha dejado de crecer en el país. La MLS ha aprovechado ese impulso, y la llegada de jugadores de gran talento ha provocado que muchos niños se animen a practicar este deporte. Ese crecimiento es evidente día a día. Este es un buen momento para seguir apoyando y dando visibilidad al fútbol en un país donde, poco a poco, va adquiriendo cada vez más protagonismo. 

Desde que asumió el cargo, ¿qué ha descubierto del equipo?

He aprendido muchísimo en este año y medio. Fue un desafío llegar con tan poco tiempo, porque en una selección normalmente se trabaja con ciclos de cuatro años. Dadas las circunstancias, tuve que asumir mi labor con muy poco margen: pocos partidos, pocos entrenamientos y poco tiempo para observar y conocerlo todo en profundidad. 

Ahora tenemos más experiencia. Nos adaptamos rápido a la situación y creo que lo hemos hecho bien. Los jugadores y el cuerpo técnico de la federación han mostrado humildad y voluntad para facilitar el trabajo. Creo que estamos en una buena posición.

Pochettino da instrucciones a sus jugadores en un anterior partido. Foto: FIFA.

 

¿Qué identidad desea inculcar a esta selección?

Este equipo debe reflejar el deseo de ser el mejor, de competir siempre, de querer ganar y de encarnar los valores que este país transmite al mundo.

¿Por qué cree que esta selección está preparada para asumir lo que supone jugar un Mundial como local?

No creo que existan fórmulas previas a una competición, solo la certeza de si estamos dispuestos a rendirnos o no. Hay un componente científico y otro emocional. En algún punto se cruzan, y las decisiones se deben tomar teniendo en cuenta ambos.

Cuando eres anfitrión, hay más revuelo, más distracciones. ¿Cómo se gestiona esa presión adicional en un Mundial?

Creo que toda la presión, la responsabilidad y las expectativas de ser anfitriones se deben transformar en energía. Ese es uno de los grandes retos de nuestro trabajo. Queremos convertir todo esto en algo positivo que nos impulse a esforzarnos más, a no rendirnos y a estar siempre por encima del rival.

Con el talento que tiene a su disposición, ¿qué objetivos reales considera que puede alcanzar este equipo?

Tenemos talento para competir y creer que podemos hacer cosas importantes, pero el talento sin compromiso acaba convirtiéndose en individualismo, y así no se gana. Los triunfos llegan cuando el talento se pone al servicio del equipo, dentro de una estructura robusta que lo respalde y le permita ser determinante.

Independientemente de los resultados, ¿qué le gustaría que este Mundial dejara al fútbol estadounidense en el plano cultural, emocional y estructural?

El legado será lo que nos llevemos todos: la afición, quienes forman parte del fútbol, las historias que viviremos juntos. Poder disfrutar de competir al más alto nivel y, por supuesto, de las victorias, que son las que despiertan las mejores emociones.

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