Reacción
La CAO rechaza la abrogación de la Ley 1720 y amenaza con iniciar medidas de presión
Ante la decisión del Gobierno nacional de remitir la Ley 1720, que permite la conversión de la pequeña propiedad a mediana, a la Asamblea Legislativa para que gestione su abrogación, la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) rechazó esa iniciativa y advirtió con iniciar medidas de presión.
El presidente de la CAO, Klaus Frerking, pidió a los asambleístas no viabilizar la abrogación de la norma, como demanda la marcha campesina que partió desde Pando y llegó a la sede de Gobierno el pasado lunes. A esa demanda se sumaron varias organizaciones, entre ellas la Central Obrera Boliviana (COB) y la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), que se encuentran al frente de las protestas iniciadas esta semana.
Frerking cuestionó la posición del Gobierno del presidente Rodrigo Paz, quien promulgó la ley en un acto realizado en Santa Cruz y entregó el documento a los representantes de la CAO y de la Federación de Ganaderos de Santa Cruz, para luego retirarlo.
“Hemos resuelto exigir al Poder Ejecutivo el retiro de todo apoyo gubernamental a la abrogación de la Ley 1720”, sostuvo el presidente de la CAO, Klaus Frerking, al advertir con “iniciar medidas de presión progresivas”, comenzando con la Asamblea de Productores fijada para el 14 de mayo en Montero, informó Unitel.
Esta posición fue conocida después de una reunión realizada en la Casa Grande del Pueblo entre representantes de la CSUTCB y el presidente, donde se firmó un acta que contempla la gestión ante la Asamblea Legislativa para que se proceda a la abrogación de la ley.
Uno de los asambleístas que promovieron la aprobación de esa norma fue el senador por Libre Branko Marinkovic, quien argumentó que la ley abría la posibilidad de que los pequeños productores accedan a créditos del sistema financiero, con la condición de que pongan sus tierras como garantía.
“Estas medidas no son errores técnicos. Son decisiones políticas que tienen un costo humano concreto: miles de pequeños productores que hoy no acceden al crédito formal seguirán excluidos del sistema financiero, no por falta de activos, sino por una normativa que el propio Gobierno defiende a espaldas de sus necesidades”, afirmó el representante de la CAO.
Dijo que la abrogación perjudicaría al 90% de los pequeños productores que tienen títulos en el país y que no pueden acceder a financiamiento formal para la producción agrícola en sus tierras.
“El campo no pide subsidios. Pide reglas claras, seguridad jurídica y acceso al crédito. Si eso es demasiado pedir, el país entero merece saberlo”, afirmó.
Por su parte, Marinkovic, a través de sus redes sociales, denunció que durante más de 20 años los masistas, los que manejan las ONGs y toda esa estructura que vive del sometimiento y del chantaje al campesinado boliviano se habrían beneficiado de la pobreza, la dependencia y el control sobre la gente del campo, obligándola a marchar, bloquear y votar por quienes ellos deciden.
Por eso, afirmó, hoy están desesperados y atacan una ley que no le quita tierra a nadie, que no toca las TCO y que simplemente da al pequeño productor algo que antes no tenía: libertad.
“Les molesta porque se les termina el control. Porque un campesino libre ya no sirve como instrumento político de nadie; porque a un campesino libre no se le puede obligar a bloquear. Con esta ley se acaba ese sometimiento y empieza la libertad del campesino para decidir sobre su propiedad. Libertad para acceder a crédito. Libertad para producir y crecer sin tener que vivir arrodillado frente al dirigente sindical, al político o al burócrata de turno”, aseguró.
“Creo en un país donde el productor sea dueño de su destino y voy a defender siempre el derecho de cada boliviano a trabajar, producir y progresar en libertad”, manifestó.