Movilización
Jornada de violencia en La Paz: cientos de movilizados asedian la plaza Murillo, agreden y provocan destrozos
La Paz vive una jornada de violencia. La plaza Murillo fue asediada por grupos violentos desde distintos flancos en un intento por romper el cerco policial y tomar el control del centro del poder político, mientras que en sus alrededores hubo ataques a la propiedad privada, agresiones y fuertes explosiones de cachorros de dinamita.
La Policía hizo uso de gases lacrimógenos para despejar a los movilizados, quienes en gran número llegaron desde El Alto hasta la ciudad de La Paz. Se trata de campesinos "ponchos rojos", de sectores afines al expresidente Evo Morales que marcharon desde Caracollo, de maestros rurales y de otros sectores que se sumaron a la demanda de renuncia del presidente Rodrigo Paz.
La plaza Murillo se convirtió en el objetivo central de las protestas. Desde diferentes flancos, la muchedumbre intentó romper el cerco policial lanzando piedras con hondas a los policías, arremetiendo contra las barricadas de seguridad armadas con palos y haciendo detonar cachorros de dinamita sin ningún reparo.
Vehículos antimotines ya se encontraban desde hace varios días dentro de la plaza Murillo, la cual cuenta con el resguardo del Regimiento Colorados de Bolivia. Anticipando el asedio al centro del poder político, donde se encuentra el edificio de la Asamblea Legislativa Plurinacional, este fue evacuado para evitar cualquier riesgo a la seguridad de los funcionarios públicos.
Mientras tanto, en las redes sociales se mostraba cómo un par de lugares privados fueron atacados por los movilizados. Rompieron la puerta e ingresaron a un inmueble, según videos que circularon en las plataformas digitales, mientras que en otro punto cercano también actuaron de manera similar, ante la impotencia de quienes filmaban desde lo alto de un edificio cercano.
Otro momento de violencia se registró cuando un "poncho rojo" agredió físicamente a una persona en el interior de un minibús de servicio público, en medio de los gritos de otros pasajeros que pedían detener la agresión. Al igual que ocurrió en El Alto, también apedrearon y rompieron los grandes ventanales de la estación de Mi Teleférico en la avenida Armentia.
La consigna de los movilizados es la renuncia del presidente Paz, quien llegó al poder hace poco más de seis meses. Desde el Gobierno se denunció que hay grupos armados alentados por el dirigente de la Central Obrera Boliviana (COB), Mario Argollo; el senador Nilton Condori y un exfuncionario del Ministerio de Defensa que estuvo operando en Achacachi, zona de donde provienen los "ponchos rojos".
Varios negocios se vieron forzados a cerrar a medida que los marchistas descendían por diferentes rutas, en tanto que algunos minibuses que tuvieron la "mala suerte" de toparse con la marcha fueron golpeados y sufrieron destrozos. Las oficinas de la Central Obrera Regional de El Alto fueron apedreadas y se incendió un vehículo de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) en la ciudad de La Paz.
El Ministerio de Gobierno reportó que el uso irresponsable de artefactos explosivos durante las movilizaciones en el centro paceño provocó graves daños en la integridad de un minero.
El violento asedio al centro del poder político se mantiene.