Mundial 1986
Gary Lineker, el inglés que hizo temblar los arcos rivales
Gary Lineker nació para hacer goles. Es así de simple. El gol es su razón de vivir, el motivo de su existencia. A pesar de que no es muy alto ni muy fuerte, tiene una inteligencia superior para moverse y una frialdad impresionante a la hora de definir. Estos atributos lo convirtieron en el máximo artillero de la Copa del Mundo 1986”, cita Espn.
El delantero nacido en 1960 debutó en primera división jugando para Leicester City, donde se ganó una fama de certero goleador que le permitió ser contratado por Everton. En su primera temporada en Goodison Park, convirtió 38 goles en 52, una cifra muy destacada para un fútbol tan competitivo como el inglés. Por eso, Lineker llegó a México como candidato al Botín de oro. Y no defraudó.
Duro inicio en el Mundial
Inglaterra tuvo que afrontar un grupo muy complicado en la primera fase. De hecho, en los dos primeros encuentros sólo sumó un punto y no marcó goles ante Portugal y Marruecos. Recién en la tercera fecha, frente a Polonia, apareció la mejor cara de Inglaterra, que tuvo en Lineker al mejor exponente de su fútbol.
El atacante abrió el marcador a los ocho minutos y luego marcó dos goles más en el primer tiempo. Aquella fue una tripleta que marcó su campeonato y también toda su carrera.
Tras ese triunfo, el Seleccionado de Inglaterra se metió en octavos de final, donde enfrentó a Paraguay. Una vez más, Lineker fue el hombre clave. Convirtió el primer tanto a los 31 minutos de la etapa inicial y luego cerró el marcador en el segundo tiempo. Su equipo goleó 3-0 al conjunto sudamericano y se metió entre los ocho mejores del mundo por primera vez desde la Copa de 1966.
Frente a Maradona
El rival de cuartos de final fue Argentina, con un Maradona extraordinario. Llegaron los dos goles más famosos de la historia del fútbol y también otro tanto de Lineker, el sexto de su cuenta personal en el Mundial. Gracias a ese grito, se aseguró el título de máximo anotador del certamen.
Tras la derrota, el delantero inglés no ahorró en elogios hacia Maradona: “Fue la primera vez en mi carrera que estuve a punto de aplaudir en el campo, pero para el otro equipo, porque fue tan bueno... Si no hubiera sido un partido tan importante, lo habría hecho. No se puede marcar un gol así. Quizás haya sido el partido más famoso. Diego marcó los dos goles más famosos de la historia, por razones diferentes. El primero yo no lo vi, estaba en otro lado del campo, fue la ‘Mano de Dios’. Pero el segundo, para mí, es el mejor gol de todos los tiempos”, mencionó Lineker.