Caminando
¿Indolencia o paciencia?
El 25 de mayo, reunidos en Sucre, los parlamentarios se animaban a abrogar la Ley 1341. Lo hicieron en el Senado, luego paso el asunto a Diputados. Después se dió paso a una nueva Ley, la 1740 de Regulación de Estados de Excepción, que finalmente está vigente desde este 8 de junio.
Entre senadores y diputados hicieron revisiones últimas y finalmente la normativa fue transferida al Ejecutivo.
El Presidente ya tiene todo el respaldo juridico normativo de la Constitución, pero sigue dandole largas al asunto. ¿Por qué?.
Siguen repitiendo él y sus cercanos colaboradores, la necesidad del diálogo. Un diálogo que a más de 40 días no se vislumbra, un diálogo que no quieren los bloqueadores los que, a su vez, repiten hasta el hastío la “renuncia del presidente”. Un diálogo que ya parece insulso ante la terquedad de quienes piden la renuncia presidencial.
Entre estas dos posiciones encontradas, el país se hunde más en una crisis anímica, alimenticia, económica, política. El país se siente en una incomodidad que aburre, desespera, preocupa y causa angustia a causa del bloqueo indiscriminado de carreteras fundamentales, sin olvidar la carencia y encarecimiento de alimentos y otros insumos de la vida diaria.
Han ocurrido algunos enfrentamientos directos en el afán de desbloqueo por parte de policias y ejército y he aquí que son los bloqueadores quienes se perciben como víctimas ante la simple aplicación de la ley.
Mucha bulla y reclamo ante dos caidos; uno en el altiplano y otro en San Julián. Son dos valiosas vidas, es cierto. Y por estas dos vidas ya se le nombra como asesino al Presidente.
Pero nadie más dice nada sobre TRECE personas enfermas fallecidas por no poder acceder a cuidados médicos o por ser impedidas de pasar en ambulancias. Por ellos nadie hace bulla ni reclama. Algunos bloqueadores insensibles decían que tenían que morir nomás porque estamos en bloqueo. ¿Quién o quienes serán los asesinos de esos trece enfermos?.
EXIGENCIA LÓGICA
Cabildos departamentales y Comites Cívicos le están exigiendo al presidente lanzar el estado de excepción, pero no parece haber ningún apuro en el Ejecutivo.Y es que los del Ejecutivo no sienten la crisis, no hacen cola por gasolina, no buscan desesperadamente gas licuado, no advierten los precios altos de los alimentos, no se incomodan en viajes larguísimos por rutas alternas y peligrosas . ¿Les falta energía y voluntad?, ¿no están afectados emocionalmente?, ¿No se conmueven por lo que le ocurre al verdadero pueblo?. Esto es Indolencia.
Mientras los bloquedores se autodenominan como Pueblo, el verdadero y mayoritario Pueblo pide mayor actitud y celeridad al gobierno para el desbloqueo. El gobierno debería escuchar a ese pueblo mayoritario y obrar en consecuencia.
Pero no. El gobierno pide “paciencia y más paciencia” a la población. El ministro Bascopé lo ratifica: “se actuará con prudencia y sensatez”. Dicho de otra forma: No habrá estado de excepción.
Paciencia ¿hasta cuando?. Nuestras abuelas y abuelos nos señalaban que la paciencia tiene un límite y, a veces, es necesario reaccionar antes de salir perjudicados. De alli viene aquella expresión coloquial o refrán popular que reza: “paciencia tuvo Cristo … y lo mataron”.
Ya no pidan más paciencia por favor. Nos van a terminar.