Conflictos sociales
Industriales plantean Bono Familiar de Bs 1.000, fondo de reactivación y medidas de alivio tributario para enfrentar efectos de bloqueos
La Cámara Nacional de Industrias (CNI) planteó la creación de un Bono Familia de Bs 1.000, un fondo de reactivación económica y medidas de alivio tributario y crediticio para enfrentar los efectos de los 41 días de bloqueo de carreteras en el país.
Las propuestas forman parte del Plan de Reactivación y Recuperación Social presentado este miércoles por la entidad, que busca fortalecer la producción, recuperar la inversión y proteger el empleo mediante una inyección de liquidez y un marco de seguridad jurídica sostenible.
Según el diagnóstico de la CNI, las pérdidas económicas provocadas por los bloqueos alcanzan los $US 2.500 millones, las exportaciones registran una caída cercana al 20% y más del 70% de las industrias paceñas paralizaron o redujeron sus operaciones.
La CNI presentó hoy el Plan de Reactivación y Recuperación Social, con el propósito de fortalecer la producción, la productividad, recuperar la inversión y proteger el empleo, mediante una inyección de liquidez y un marco de seguridad y seguridad jurídica sostenible, debido a los efectos negativos de los bloqueos de carreteras en el país.
El asesor de esa institución, Hugo Siles, después de realizar un diagnóstico de los daños provocados por el bloqueo de carreteras dispuesto por la Central Obrera Boliviana (COB), en demanda de la renuncia del presidente Rodrigo Paz, dio a conocer el plan que contempla acciones a corto, mediano y largo plazo.
Explicó que el eje central del proyecto es redireccionar el consumo de las familias bolivianas y recuperar la actividad de las empresas, fundamentalmente en el marco de productos y consumo de lo Hecho en Bolivia.
Sostuvo que este es el círculo virtuoso de la reactivación con el que se debe recuperar la confianza del empresario, la confianza del consumidor, la confianza del trabajador y la confianza de las familias en la reactivación económica.
A partir de la recuperación de los tres pilares estratégicos que se van a plantear, se va a promover la inversión, la producción, la recuperación del empleo, el consumo, la exportación y generación de divisas, manifestó.
Según el diagnóstico realizado por la CNI, en los 41 días de bloqueo se estima que la economía nacional tiene una afectación que está bordeando los $US 2.500 millones de dólares. “Esto significa entre 2 a 2,5 puntos de pérdida en la tasa de crecimiento del Producto Interno Bruto en la gestión 2026”, afirmó.
El desempleo, que estaba en el 4%, antes del bloqueo, ha pasado a más del 15% y 20% de desempleo cesante y estacionario, debido a que las empresas han paralizado y han reducido la actividad económica, afirmó.
Solamente en el departamento de La Paz, más del 70% de las 13 mil industrias que existen han paralizado o reducido su capacidad productiva, según Siles.
A su vez, manifestó que se ha paralizado la inversión nacional y la inversión extranjera en el país, las exportaciones han tenido una caída superior al 20% en lo que va de estos 41 días y hay un descenso significativo de las recaudaciones tributarias.
El impacto social que se estima, solamente en el departamento de La Paz, es que más de 1.6 millones de personas han sido afectadas y, de esa cantidad, más de un tercio está en una situación de sobrevivencia, ante la caída del poder adquisitivo del salario y de la cesación de actividades, informó.
En base a ese diagnóstico, precisó que el plan de la CNI cuenta con tres componentes fundamentales: corto plazo, mediano plazo y largo plazo.
El componente de corto plazo considera esencial activar en los siguientes días un programa de alivio económico, que tiene seis pilares. Un segundo componente es un Fondo de Reactivación y un tercer componente es aprobar la Ley de Inversiones que la CNI hace más de seis meses ha presentado al Gobierno central.
Después desarrolló los componentes del Programa Operativo de Alivio Económico a Corto Plazo: el primero se refiere al tema tributario, donde se plantea un diferimiento de 90 días en el pago del IVA, IT, RC-IVA y IAE correspondientes a los meses de mayo y junio de 2026.
El segundo plantea la necesidad de tener gravamen arancelario cero a la importación de materia prima, insumos y bienes de capital. También se plantea el pago del IVA a importaciones diferido una vez que pase esta situación complicada, dijo.
“A nivel crediticio se plantea un diferimiento de hecho, no voluntario, del pago de obligaciones crediticias; seis meses de gracia para los créditos solicitados en el sector productivo; asimismo, se plantea la reducción de la tasa de interés al sector financiero, por parte del sistema financiero. Esto implica un ajuste al DS 5630 que ha lanzado hace un par de días el Gobierno central”, informó.
También se refirió al programa agresivo del “Compro Boliviano” por el sector público, para que las entidades del sector público mejoren las condiciones e incentivos para incrementar la demanda de lo Hecho en Bolivia. Este es un compromiso importante para reactivar la demanda y la producción de las empresas bolivianas, manifestó.
El cuarto punto del plan es el tema de electricidad: “estamos planteando que, en mayo y junio, la tarifa del sector eléctrico industrial sea por consumo efectivamente realizado y no por potencia. Actualmente se cobra a la industria por potencia”, dijo.
El quinto componente es un programa a través de medios de comunicación masivos y redes sociales del Estado de promoción de lo Hecho en Bolivia. El sexto componente es el de comercio exterior o aduanero: una vez que pase el bloqueo, es importante la agilización y simplificación de los trámites en los recintos aduaneros para el ingreso y salida de productos y mercancías, explicó.
El segundo eje del plan de reactivación es la creación de un Fondo de Recuperación y Reconstrucción de la Economía por los efectos del bloqueo. Se plantea un crédito para constituir el fondo, que debe ser canalizado por organismos internacionales como el BID, la CAF y el BM, dijo.
“Este crédito tiene dos componentes fundamentales: el primero, un enfoque de oferta a través de créditos al sector productivo, que estamos estimando en más de 13.000 millones, en condiciones de tasas de interés y garantías accesibles para todo el sector productivo”, manifestó.
Además, se necesita activar la demanda que ha caído sustantivamente y por eso se plantea un bono. “El Bono Familia para recuperar la demanda de Bolivia, de los trabajadores y de las empresas. Este bono lo estamos planteando de Bs 1.000 para las familias, para inyectar liquidez y activar el consumo”.
Este Bono Familia, recordó, se ha ejecutado también en tiempos críticos de la economía, como en la pandemia del COVID-19. “Son Bs 1.000 para 3.5 millones de personas afectadas, lo cual significa un impacto de 3.500 millones de liquidez para activar el consumo”, precisó.
Dijo que, si no se activa el consumo, la economía boliviana no solamente va a tener una caída negativa, sino que está en vísperas de tener una de las mayores caídas después del COVID-19.
“Estamos también planteando este Fondo de Créditos para el sector productivo, un apoyo a la empresa y al empleo, para recuperar la producción y el empleo, que son fundamentales. Es un fondo de cerca de Bs 5.800 millones y un fondo para el empleo de alrededor de Bs 8.000 millones. Es por eso que esta es una visión de largo plazo, sustantiva y contundente para recuperar la economía; no son medidas aisladas, sino medidas estructurales e integrales”, afirmó Siles.
Los sectores que deben ser priorizados con este Fondo de Reactivación Económica son la agroindustria, la industria, la economía naranja, el turismo, hotelería, servicios, educación. El fondo debe estar orientado a generar mayor productividad, puntualizó.
El componente fundamental de la productividad es la educación, la infraestructura caminera, las empresas dedicadas a la innovación tecnológica y el sector del transporte, que ha sido seriamente golpeado en el país.
El tercer componente del plan de recuperación y reestructuración económica que está planteando la CNI es la aprobación de la Ley de Inversiones, presentada hace seis meses, que tiene como componentes el tema tributario, estabilidad jurídica, utilidades, libre reconversión de monedas y repatriación de utilidades de capital y dividendos, facilidades aduaneras, entre otros.