Dólar
Gobierno dice que es imprescindible unificar el tipo de cambio: ¿Cuáles son las ventajas y desventajas?
Luego de superar los bloqueos carreteros en el país, que duraron 53 días, el Gobierno, a través del ministro de Economía, Gabriel Espinoza, señaló que es imprescindible la unificación del tipo de cambio del dólar. El economista Fernando Romero indicó que la medida mejoraría de manera gradual el funcionamiento del sistema financiero y permitiría contar con un solo tipo de cambio en lugar de tres, pero carecería de sostenibilidad porque se tendría que recurrir a préstamos para solventarla.
Espinoza remarcó que esa medida estaba dentro de la hoja de ruta que había trazado el Gobierno para la recuperación de la economía del país; sin embargo, la misma quedó truncada debido al inicio de los bloqueos a comienzos de mayo.
“Si hace algunas semanas era cuestión de tener que hacerlo, porque tenías muy pocas opciones en el menú, hoy día las cosas se han vuelto necesarias, es imprescindible”, afirmó Espinoza.
El 5 de mayo, Espinoza había anunciado que el Gobierno tenía el plan de contar con una sola cotización para el dólar, con el fin de implementar un “sistema de flotación, es decir, ya no más un tipo de cambio fijo”. “Vamos a un sistema de cambio en el cual el tipo de cambio va flotando en función de la oferta y demanda del mercado, pero siempre con las salvaguardas de que esto sea previsible y que no tenga las volatilidades que tuvimos en el pasado”, explicó en ese entonces.
A este 24 de junio, el precio del dólar en su cotización oficial es de Bs 6,86 para la compra y Bs 6,96 para la venta; en el caso del valor referencial, es de Bs 9,97 para la compra y Bs 9,96 para la venta.
En consideración de Romero, uno de los cambios favorables que traería la unificación es contar con un “solo tipo de cambio”, ya que en este momento el mercado trabaja con “tres: el oficial, el referencial y el paralelo”, lo que permitiría también “sincerar un poco la economía”.
Otro factor favorable de la unificación es equilibrar el mercado de divisas en Bolivia con un tipo de cambio más próximo a la realidad, que podría oscilar entre Bs 9 y Bs 11.
Unificar el tipo de cambio contribuiría a eliminar “las distorsiones entre distintos mercados de divisas, mejorar la transparencia en la formación de precios y fortalecer la confianza de inversionistas nacionales e internacionales”. Incluso, ayudaría a facilitar “las exportaciones y las importaciones al reducir incertidumbres sobre el acceso a dólares”.
Además, otro punto a favor sería la mejora gradual del funcionamiento del sistema financiero al reducir la segmentación del mercado de dólares y aumentar la transparencia de las operaciones. “Las entidades financieras podrían operar con mayor previsibilidad y disminuirían los incentivos para mercados paralelos. También se facilitarían las decisiones de inversión y planificación empresarial. Desde el punto de vista del Banco Central, el nuevo esquema permitiría una política cambiaria más flexible y adaptada a las condiciones reales del mercado”, indicó Romero en un documento.
Sin embargo, las desventajas que tendría la aplicación de la medida, según Romero, serían un impacto inflacionario en los bienes y servicios que actualmente se obtienen bajo el tipo de cambio oficial.
“Tendrá un cierto impacto inflacionario en aquellos bienes y servicios que se comercializan o se producen a un tipo de cambio oficial, porque ahora van a tener que ajustarse a un nuevo cambio que, en ese caso, sería más alto, pero gran parte de la economía, siendo realistas, ya trabaja con un tipo de cambio entre 9, 10 u 11 bolivianos”, indicó.
Agregó que esto podría durar hasta que el tipo de cambio se acomode en el mercado cambiario, aunque consideró que ello sería “un poco difícil y poco factible porque no tenemos el respaldo financiero para la ruta”.
La unificación cambiaria, según Romero, ocasionaría que algunas empresas con obligaciones en dólares tengan “mayores costos financieros”; por ello, recomendó que la medida dependa de políticas complementarias de disciplina fiscal, estabilidad monetaria y fortalecimiento de la oferta productiva.
Además de ello, otra desventaja es que se carecería de sostenibilidad para la política económica que tiene en mente el Gobierno, porque para implementarla el Estado tendría que “prestarse para solventar” dicha medida.
“Si para unificar el tipo de cambio te vas a prestar divisas para que este nuevo tipo de cambio o el unificado tenga solvencia, solo tendrás garantizado tal vez seis meses o un plazo de un año, pero ¿qué hacemos con el resto del periodo de tiempo?, porque no toda la vida vamos a tener que estar prestándonos. Necesitamos reconstruir nuestra economía a través de reajustes fiscales y monetarios que te permitan generar dólares y no depender tanto del financiamiento externo para solventar o mantener algunas políticas”, indicó Romero.
Además, señaló que, si se concreta la unificación, el país debe contar con “un colchón financiero importante”, pero que el contexto actual no permite eso. “En este momento las reservas internacionales netas están por debajo de los 4.000 millones de dólares, no tenemos más de 700 millones de dólares en divisas, tenemos un aparato productivo que está duramente golpeado, el exportador también, ni qué hablar de la inversión extranjera”, aseveró.