2026-07-04

Bolivia

La fricción en el binomio gubernamental suma otro capítulo, esta vez Lara arremete contra la hija del Presidente

Publicó un comunicado en el que afirma que “esto no es un pleito personal. Esto es un golpe blando a la institucionalidad y a la Constitución Política del Estado".

Las fricciones entre la Presidencia y la Vicepresidencia del Estado suman otro capítulo. Este sábado, el vicepresidente Edmand Lara denunció que en el Gobierno se activó un aparato para desacreditarlo, que estaría conducido por la hija del Presidente Rodrigo Paz Pereira, a quien un día antes el exministro de Trabajo, Édgar Morales, identificó como cabeza del aparato de comunicación del Ejecutivo.

El mismo viernes, el vocero de la Presidencia, José Luis Galvez, había rechazado estas afirmaciones señalando que ella no tiene ninguna relación laboral con el Gobierno y que únicamente se encarga de manejar las cuentas personales de su padre.

“Ella (Catalina Paz) no tiene ninguna otra responsabilidad en la gestión de Gobierno y no recibe ningún pago”, afirmó Galvez, tras explicar que no ocupa ningún cargo en la administración pública.

Hizo la explicación luego de que el exministro Morales, en una entrevista con la agencia ANF, afirmara que “la hija del Presidente maneja todo lo que es comunicación”.

Lara apeló a esa declaración para asegurar este sábado, en un comunicado público, que “ahora todo tiene sentido. Entiendo mi anulación sistemática. Entiendo por qué le quitaron presupuesto a la Vicepresidencia. Entiendo por qué no pagaban los salarios de mi equipo. Entiendo por qué, cada vez que salía a dar la cara por el pueblo boliviano, desde adentro intentaban silenciarme. Hoy muchas cosas quedan al descubierto”.

“Tenemos información de que ese equipo de comunicación no trabajó para informar al pueblo. No se creó para comunicar sobre salud, educación o empleo. Se utilizó, para desacreditar al Vicepresidente y ejecutar una operación política utilizando recursos del Estado contra otro Órgano del Estado”, agregó.

El Vicepresidente, quien se declaró opositor antes de un mes de haber asumido el cargo y que en estos casi ocho meses de gestión mantuvo una postura constantemente crítica al Gobierno, solicitó “garantías” para el medio que realizó la entrevista a Morales.

“Esto no es un pleito personal. Esto es un golpe blando a la institucionalidad y a la Constitución Política del Estado. Cuando el poder se concentra en un apellido, cuando se decide quién habla y quién calla desde una oficina familiar, se rompe la democracia. Cuando se usa la plata de todos para perseguir a uno, se traiciona el juramento hecho por Bolivia”, señala en su comunicado.

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