Efeméride
“Occidente y oriente se necesitan”: Paz aboga por la integración, fustiga a bloqueadores y anuncia millonarias obras
Con un minuto de silencio por las personas fallecidas a causa del bloqueo de 53 días, el presidente Rodrigo Paz inició su discurso en homenaje a La Paz. Su intervención no solo estuvo marcada por valorar la resistencia y la “paciencia patriótica” ante la “brutalidad” de la medida de presión, sino también por un llamado a consolidar la unidad entre el occidente y el oriente para impulsar el desarrollo nacional.
En un discurso matizado por su fe en la Virgen de Letanías —cuya imagen mide apenas 19 milímetros— y pronunciado durante la Sesión de Honor de la Asamblea Legislativa Departamental, el mandatario anunció millonarias inversiones en carreteras, proyectos de desarrollo agropecuario y agua potable, además de la entrega de 51 de un total de 101 obras distribuidas en diversas regiones de las 20 provincias paceñas.
La celebración de los 217 años de la gesta libertaria del 16 de julio de 1809 llega precedida por un inédito bloqueo de caminos que se extendió por casi dos meses. Aunque la protesta exigía la renuncia de Paz y se intentó convertirla en una movilización de alcance nacional, su impacto se concentró con mayor fuerza en las ciudades de La Paz y El Alto, que sufrieron una severa escasez de alimentos, medicamentos y combustibles.
En un contexto de compleja situación económica, los daños financieros dejados por las movilizaciones superaron los $us 500 millones. Paz aseguró que esta extrema medida estuvo impulsada por “falsos líderes”, en alusión a Evo Morales, Mario Argollo y Vicente Salazar, a quienes calificó como “esos que son miserables con la política, miserables con el dolor de la gente e intentaron cultivar el odio, la división y la confrontación”.
Actualmente, Salazar se encuentra encarcelado, mientras que Argollo no ha vuelto a aparecer en público. Por su parte, Morales sostiene desde el Chapare —donde permanece “autoexiliado”— que no tuvo relación con el bloqueo ni con la petición de renuncia del presidente, a pesar de que en su momento planteó adelantar las elecciones y envió a sectores cocaleros a participar activamente en los puntos de bloqueo en El Alto.
Debido a la magnitud de la presión y a la “resistencia” de la población paceña, que evitó sumarse a las protestas, el presidente dedicó gran parte de su alocución a destacar esa postura y a exhortar a la integración nacional, al sostener que el conflicto demostró que el oriente y el occidente se necesitan mutuamente y representan un pilar determinante para la estabilidad del país.
“Descubrimos que occidente no puede vivir sin oriente, pero también que oriente no puede vivir sin occidente. Somos parte de una misma nación, somos parte de una misma patria; con diferentes culturas, con diferentes nacionalidades, pero con una sola patria”, reflexionó, en referencia a que los bloqueos, si bien se concentraron en el occidente, también tuvieron un efecto igual de devastador en el oriente.
Paz aseguró que su administración apuesta por una mayor integración desde las regiones.
En el caso de La Paz, anunció la ejecución de Bs 17.000 millones en los próximos dos años para infraestructura vial, con el objetivo de consolidar su conectividad interna y con el resto de Bolivia.
Justamente, entre los anuncios se garantizó la ejecución del tramo Escoma-Charazani, con una inversión de $us 53 millones hacia el norte del departamento, así como la construcción de puentes por $us 45 millones. Entre estas obras destaca el puente Sacambaya, que formará parte de la vía alterna La Paz-Cochabamba a través de la zona sur o de la región norte, cuyos estudios de viabilidad ya fueron confirmados.
Asimismo, se invertirán $us 95 millones en la reconstrucción de la carretera Santa Bárbara-Caranavi para optimizar el acceso al norte paceño. El mandatario también hizo hincapié en planes de agua potable, desarrollo productivo, salud y saneamiento básico, que completan el paquete de obras que se entregará de manera paulatina.
Del acto participaron el gobernador Luis Revilla, asambleístas departamentales, ministros de Estado y miembros del cuerpo diplomático. Paz aprovechó la ocasión para explicar que las próximas leyes de Minería e Hidrocarburos contribuirán al desarrollo del departamento.
“Cuando vengan esos liderazgos conspiradores y mezquinos a querernos envenenar, acuérdense de que la grandeza de La Paz está por encima de la mediocridad de algunos políticos que pretenden cambiar el destino de la patria a punta de bloqueos, a punta de hacer daño entre bolivianos. Eso no puede volver a ocurrir”, aseveró.
Y anunció que, si bien al inicio de su gestión estuvo enfocado en realizar un diagnóstico del estado en que recibieron el país y en resolver la aguda conflictividad político-social, el panorama cambiará: “En los siguientes 12 a 24 meses empieza el crecimiento. Empezamos a producir, a generar empleo, a diversificar la economía y a construir Bolivia”.