2026-07-15

El desafío de la recuperación

Del conflicto al desarrollo: analistas ven con esperanza el futuro de La Paz y plantean una agenda económica

Además de de las propuestas destinadas a impulsar el desarrollo regional, los expertos plantean condiciones necesarias para lograr ese objetivo, como el fortalecimiento de las instituciones y la prohibición de los bloqueos. Sin embargo, también sostienen que La Paz fue víctima de bloqueos desde hace 300 años debido a su condición de sede de Gobierno.

La ejecución de proyectos, entre ellos la construcción de carreteras, el impulso a la energía solar, el fortalecimiento del turismo y otros, así como la explotación de hidrocarburos y de nuevas áreas mineras, fue planteada por analistas económicos, quienes coincidieron en sostener que, para lograr el desarrollo, se requiere el respeto a las leyes y evitar protestas que perjudiquen al departamento de La Paz.

Este 16 de julio se celebra la gesta libertaria liderada por Pedro Domingo Murillo en 1809, y el departamento enfrenta una coyuntura de daños a la economía, a la infraestructura carretera y de pérdida de mercados debido a más de 50 días de bloqueo de carreteras, que dejaron cercadas a las ciudades de La Paz y El Alto.

A pesar de estas circunstancias adversas, los analistas económicos Omar Velasco, Germán Molina y Ramiro Cavero, consultados por Visión 360, se refirieron al futuro del departamento paceño, al desarrollo económico y a la ejecución de varios proyectos en beneficio de la región.
Cavero recordó uno de los proyectos antiguos: la carretera al norte, para conectar al departamento con Beni y Pando, que permitiría el desarrollo de todo ese territorio que se encuentra en La Paz e impulsar el turismo.

“Tenemos que mejorar las salidas de la ciudad. El turismo, por ejemplo, ha caído enormemente en el lago; ya casi nadie va por el día porque se hace largo salir de El Alto y la carretera al lago está bien, pero salir por El Alto es muy complejo. Eso hay que mejorar y hacer una vía rápida de altura o alguna solución fundamental, porque si no la gente no va a ir otra vez al lago”, mencionó.

También se refirió a uno de los proyectos que se encuentra en el altiplano, como son las carpas solares, para aumentar la productividad de la agricultura, lo que permitiría alimentar a todo el país e, inclusive, a los países vecinos, mientras que en los Yungas se tienen los ríos para hacer pequeñas generadoras hidroeléctricas de río.

Obreros en plena construcción. Al fondo, una cabina del Teleférico. Foto: José Fernández

Otra de sus propuestas es impulsar el turismo hacia el lago Titicaca y Tiwanaku, a partir de una salida ágil, debido a que el congestionamiento vehicular que se registra en la ciudad de El Alto provocó una reducción de las visitas a esos lugares.

“La Paz tiene un futuro importante, desde el sector agrícola hasta el energético; tiene un futuro importante, pero hay que hacer que se invierta en carreteras y se den las condiciones necesarias para que venga el sector privado”, manifestó.

Molina, por su parte, mencionó como uno de los proyectos más importantes el descubrimiento, en el norte de La Paz, en Alto Beni, del campo Mayaya para la explotación de gas y petróleo, que fue confirmado por el presidente Rodrigo Paz.

“Esa sería la perspectiva, porque, según informaciones oficiales, es uno de los mayores campos de reserva que se tendría con relación a los que se tuvo tiempo atrás en Tarija”.

Si ese proyecto se consolida, los beneficios no serán inmediatos para el departamento, porque para su desarrollo requiere tecnología y recursos, que es lo que está escaseando en nuestro país; para ello se requiere inversión extranjera. Esto sería lo nuevo para el departamento de La Paz, si se concreta, pero no será en este año ni en el próximo, sino antes de que culmine su gestión el Gobierno.

Otro proyecto es el de la empresa Embotelladora Boliviana (Embol), que tiene su planta en El Alto, en Río Seco, camino a Desaguadero, con una inversión de $us 100 millones. Debido a que no podía realizar su labor productiva, al igual que la planta de PIL, ambas empresas pensaron trasladar sus plantas a Santa Cruz, donde los conflictos no fueron de la magnitud de los que enfrentaron los paceños.

Una anterior movilización descendió desde la ciudad de El Alto hasta La Paz. Al fondo, el Illimani. Foto: José Fernández

Sin embargo, el Gobierno nacional tuvo conversaciones con los ejecutivos de esas empresas, ofreciéndoles una serie de incentivos fiscales en periodos anuales para que se mantengan, además de brindarles seguridad jurídica para que continúen desarrollando sus actividades, amplíen sus plantas y continúen con sus proyectos de inversión, sin el riesgo de que migren al departamento de Santa Cruz. Si eso se concreta, las perspectivas van a ser buenas”, manifestó.

Molina sostuvo que, además, hay otros proyectos interesantes que se desarrollan, sobre todo en la ciudad de El Alto. Dijo que, al ingresar al aeropuerto de esa urbe, hay una serie de casas sencillas que son financiadas por Organizaciones No Gubernamentales (ONG) y donde trabajan principalmente mujeres.

“Ellas me mostraron la elaboración de una serie de carteras, cinturones y otros materiales hechos de cuero, de lana de alpaca, de oveja y de llama, que no son vendidos en Bolivia; su mercado es Francia y tienen un precio de entre 200 y 300 euros”.

También mencionó la joyería artesanal. Ese sector exporta joyería en oro y su trabajo es muy requerido en mercados de Estados Unidos y Europa.
Sostuvo que otra de las actividades que generan recursos son las culturales en el departamento, como la Festividad del Gran Poder, que genera $us 100 millones, porque los artesanos trabajan los 12 meses del año, hay un movimiento económico y se generan fuentes de empleo directos e indirectos, de acuerdo con una cuantificación minuciosa que realizó hace cinco años.

Dijo que esta semana se celebrará la festividad de la Virgen del Carmen en la ciudad de El Alto y generará un movimiento económico. De acuerdo con los informes proporcionados por los organizadores, también se generan otros $us 100 millones.

Por lo tanto, la conclusión es que, cuando La Paz está en una situación de tranquilidad, se realizan estas actividades, porque se contratan artesanos para coser los trajes y polleras; se alquilan vestuarios, mesas, sillas, salones, etc. “Eso sí, la ciudad de El Alto está por encima de la ciudad de La Paz, eso es innegable”, puntualizó.

Sostuvo que otra de las actividades que generan recursos son las visitas a los cholets en la urbe alteña “Han sido tan imaginativos, han invertido tanto dinero; lo han invertido porque vienen turistas del aeropuerto a recogerlos, ofrecen el servicio vía internet y redes sociales y les llevan a pasear por los cholets. Hay una tarifa que cobran a los extranjeros y también hacen las fiestas de prestes”.

“Hay otra actividad que he podido también identificar: jóvenes, muy jóvenes, muchos están estudiando en la UPEA y otros en San Andrés; otros no han terminado sus estudios, pero tienen esa ocupación de hacer software, tienen contactos con Google para vender software”, sostuvo.

Velasco señaló que el departamento tiene al turismo y una riqueza cultural muy grande, además de la explotación aurífera que se halla distribuida en la región. Sin embargo, precisó que la sede de Gobierno depende “excesivamente del comercio informal y el transporte, por causa de la falta de formalización de sectores económicos importantes”.

Sostuvo que, en el pasado, La Paz tuvo un desarrollo productivo fabril e industrial; sin embargo, lo perdió, al igual que otros departamentos, entre ellos Cochabamba y Oruro.

La fachada del histórico Palacio Legislativo en la plaza Murillo. Foto: José Fernández

Condiciones para lograr el desarrollo regional
Sin embargo, todas estas propuestas solo pueden ejecutarse a través de varias acciones que deben ser asumidas por los gobiernos central, departamental y municipal, para lograr el desarrollo regional.

Cavero sostuvo que, para llevar adelante el desarrollo económico del país, la prioridad es fortalecer las instituciones paceñas, como el Comité Cívico, frente a otras instituciones cívicas de otros departamentos que defienden los intereses de sus regiones.

También consideró que la población paceña tiende a pensar más en función del país que de la región, y eso lleva a que estemos más preocupados por los problemas nacionales y no tanto por los problemas paceños.

Mencionó que a eso se suma que los liderazgos regionales no son los adecuados, en referencia al gobernador Luis Revilla y al alcalde de La Paz, César Dockweiler; en el primer caso, debido a que no hubo una segunda vuelta en la elección de la autoridad departamental; y, en el segundo, porque la autoridad no tiene la mayoría en el Concejo Municipal.

Como otro punto importante, sostuvo que los gobiernos deben prohibir los bloqueos de carreteras y recuperar el principio de autoridad, como sucede en todos los países del mundo, donde, a pesar de que en las ciudades capitales se registran conflictos, no se llega a extremos como el de bloquear por 50 días la sede de Gobierno.

Velasco consideró que La Paz tiene que encontrar su propia agenda de desarrollo, que debe estar separada de la agenda nacional. “El paceño tiene la virtud de que tiene una visión más nacionalista, porque todas las decisiones más importantes de Bolivia se toman en esta ciudad; el problema es que, con el tiempo, eso ha generado una merma, una pérdida de identidad regional, que es muy importante que el ciudadano alteño y paceño puedan construir”, manifestó.

Dijo que la agenda de desarrollo tiene que ser elaborada por las instituciones formales e informales, como la Gobernación, las alcaldías y las universidades, para que sea una agenda inclusiva; es decir, que también puedan ser promotores del desarrollo regional.

Afirmó que, en términos de costos, la sede de Gobierno ha sido históricamente el centro político del país, lo que también ha implicado la fuerte presencia de movilizaciones sociales, paros, huelgas y marchas, parte de la herencia histórico-cultural que la propia ciudad de La Paz ha enarbolado fruto de esta decisión de asumir la sede de Gobierno”, sostuvo.

Pero el gran problema, según su análisis, es que el departamento perdió su norte de desarrollo, “su propia ruta de identidad regional”, porque, en términos del Producto Interno Bruto (PIB), la capacidad de producción es de $us 15.000 millones, lo que muestra un estancamiento en la última década.

Debido a esa condición, consideró que se debe entender que los conflictos sociales son algo inherente a la “condición de sede de Gobierno” y que este costo histórico la población paceña lo tiene que asumir por esta cualidad distinta al resto de los departamentos del país, porque los cercos a la sede de Gobierno se realizaron desde hace 300 años.

A pesar de esas condiciones que podrían ser consideradas como negativas, Velasco sostuvo que la mayor parte de la actividad económica en el departamento depende de la “cualidad política que tiene La Paz”. Eso ha permitido que ciudadanos de otros departamentos tengan que trasladarse a La Paz para realizar una serie de trámites administrativos, lo que genera recursos económicos para el departamento.

“De no existir la sede de Gobierno, cientos de miles de empleos en la ciudad de La Paz podrían perderse. Por supuesto, el ser la sede de Gobierno ha permitido un movimiento económico importante, no solo para la economía informal, sino para la propia economía formal, porque eso genera ingresos para una gran parte de los bolivianos que viven del comercio, transporte y alquiler de viviendas”, manifestó.

Molina sostuvo que el futuro de La Paz es bastante positivo, pero con la condición de que se logre armonía y pacificación, debido a que señaló que la tradición que ha logrado tener el departamento es haber conseguido sacar del Gobierno a algunos presidentes.

Sin embargo, esa actividad política afecta a la actividad económica, pero, a pesar de ello, el paceño sigue realizando sus actividades y es sorprendente que hayamos pasado 53 días con esas restricciones y hayamos logrado que esta situación se supere.

“Entonces, ese es el costo de ser la sede de Gobierno. El departamento de La Paz tiene aproximadamente el 25% del total del Producto Interno Bruto de Bolivia. Si consideramos $us 50.000 millones del PIB que están estimando, tenemos 12.500 millones, que es nuestro aporte como departamento al PIB. En términos sencillos, significa que La Paz, respecto a Bolivia, produce el 25% en bienes y servicios, donde se destaca un elevado porcentaje de los servicios mencionados”.

La perspectiva en el departamento de La Paz, a pesar de esos conflictos, es que los hogares paceños, pese a esas restricciones, han seguido desarrollando sus actividades; las empresas, de la misma forma, aunque limitando su producción, y la administración pública ha continuado funcionando durante este periodo. La exportación e importación sí se han visto fuertemente afectadas en el departamento de La Paz y en el resto del país. 

Puntos de vista

La Paz se recuperará de los daños provocados en por lo menos cinco años, advierte Germán Molina

El departamento de La Paz tardará en recuperarse de los daños provocados por los más de 50 días de bloqueo, por lo menos cinco años, advirtió el economista Germán Molina, debido a la paralización de actividades productivas, de importación y exportación.

“La recuperación no va a lograrse hasta fin de año ni en el próximo año; la recuperación de nuestro departamento va a tomar por lo menos hasta fines de la actual gestión gubernamental, que termina en 2030”, advirtió.

Dijo que los daños provocados son grandes, porque se paralizó parte de la producción minera, de servicios y agropecuaria que abastece al departamento de La Paz y al resto de los departamentos.

También mencionó que otro efecto del corte de vías perjudicó al servicio de transporte interprovincial e interdepartamental, lo que afectó al departamento con mayor intensidad respecto al resto de las regiones, además del transporte internacional, porque el departamento de La Paz es la vía por la que se conectan los departamentos del resto del país.

Molina sostuvo que, por las carreteras del departamento, el transporte pesado llega a Patacamaya para dirigirse directamente a los puertos chilenos, o al departamento de La Paz para ir, vía Desaguadero, a los puertos peruanos; sin embargo, los bloqueos generaron una serie de inconvenientes.

Además, el economista mencionó el destrozo de la infraestructura carretera del departamento de La Paz en esas vías internacionales, cuya construcción ha costado millones de dólares, por lo que advirtió que será complicado rehabilitarlas.

“Va a demorar meses y probablemente años para que estén transitables y puedan llevar sus productos a través del transporte internacional”, aseguró.

“Esta es una de las consecuencias que se han ocasionado en estos más de 50 días de bloqueo, y no es la primera vez. Debemos remontarnos también a 2003, en febrero y octubre, donde hubo algo similar por los bloqueos por parte de estos sectores, con el objetivo de que se cambie la política económica, el modelo económico”, afirmó.

Ramiro Cavero: La Paz necesita recuperar la autoridad y cambiar la cultura de protesta

Una de las condiciones para lograr el desarrollo regional es recuperar el principio de autoridad y educar a la población para que se respete la ley, como sucede en todos los países del mundo, sostuvo el analista Ramiro Cavero.

“También se tiene que reforzar la educación para que la gente aprenda que no es la forma de protestar y para que se respete la ley, porque, de lo contrario, habrá una sanción y eso es lo que está fallando en el país”, afirmó.

Dijo que, en todas las ciudades capitales y sedes de Gobierno de los países del mundo, se registran problemas y manifestaciones en lugares cercanos a donde está el Palacio de Gobierno, porque es la forma de reclamarle al presidente sobre el problema que se está viviendo.

Pero, en los países desarrollados, “no hacen bloqueos, no hacen este tipo de reclamos; es básicamente por la educación, porque se aprende que esa no es la forma de hacerlo, porque existe un respeto a la ley. La gente sabe que si va a bloquear, va a venir la sanción y eso está fallando en La Paz y en todo el país”, afirmó.

Estas medidas extremas provocan que los empresarios cierren sus empresas y se vayan a otros lugares, porque, si bien Bolivia tuvo 50 días de bloqueo, La Paz y El Alto fueron las ciudades que más sufrieron. Además, planteó la aprobación de una ley antibloqueo para sancionar a quienes bloqueen y que la gente aprenda que no es bueno bloquear.

Sostuvo que no sucede lo que pasó en el país, donde no llegaban los alimentos ni el combustible, lo que está provocando que los empresarios empiecen a cerrar empresas en La Paz y se vayan a otros lugares.

Dijo que el turismo fue afectado y que muchos operadores fueron cancelados hasta junio del próximo año. “Mucha gente no solamente no ha podido vender, sino que ha perdido compradores en el exterior”.

Afirmó que una ventaja que se tiene como país es que Bolivia está en el centro de Sudamérica y que las carreteras y las vías férreas deberían pasar por territorio boliviano; debería ser un paso obligado, pero no es así.

“Debíamos ser un hub de carreteras, un hub de fibra óptica, un hub de vías férreas, pero no lo somos porque los vecinos prefieren pasar por encima de Cobija, por Pando y por el norte, y debajo de Tarija por el sur, porque no confían en pasar por esta región, porque las carreteras no van a funcionar”, lamentó.

El economista Omar Velasco recomienda una mirada integral e histórica al desarrollo accidentado del departamento paceño

El economista Omar Velasco recomienda darle una mirada mucho más integral e histórica al desarrollo accidentado que tiene el departamento de La Paz, a consecuencia de los permanentes conflictos sociales registrados desde su fundación.

Desde su perspectiva, no hay que “estigmatizar” el bloqueo de carreteras, que cercó la sede de Gobierno en varias oportunidades, como sucedió en el año 2003, cuando el entonces presidente Gonzalo Sánchez de Lozada abrió la posibilidad de exportar el gas por un puerto de Chile.

A raíz de ese anuncio, la Central Obrera Boliviana (COB), la Federación de Juntas Vecinales de El Alto (Fejuve) y la Confederación Sindical de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB) bloquearon las carreteras del altiplano, provocando el desabastecimiento de combustible y alimentos.

A partir del 2 de mayo de este año, la COB convocó al bloqueo de carreteras en demanda de respuestas a su pliego petitorio, que derivó en la exigencia de la renuncia del presidente Rodrigo Paz, lo que dejó a la sede de Gobierno y a la ciudad de El Alto cercadas y sin abastecimiento de combustible, alimentos y oxígeno por más de 50 días.

Al respecto, Velasco indicó que “no estigmatizar el bloqueo como un evento específico; hay que darle una mirada mucho más integral, mucho más histórica a este desarrollo accidentado que tiene el departamento, por causa de estos conflictos”.

Manifestó que hay una memoria histórica en este tipo de confrontación y en este tipo de manifestaciones políticas; sin embargo, aseguró que llama la atención el periodo de conflictividad que se extendió por más de 50 días.

“Lo que llama la atención, estamos hablando del periodo de conflictividad prolongado que ha habido en el país, en toda su historia; 50 días han sido totalmente inauditos”, dijo.

Sostuvo que la conflictividad social genera pérdidas económicas importantes al departamento, porque ahuyenta la inversión privada y genera pérdidas millonarias para sectores económicos importantes.

“Pero, en este contexto, creo que primero hay que resolver la crisis política y también la crisis de identidad, porque de alguna manera ha hecho mucho daño esta decisión de nombrar un gobernador con baja representatividad y legitimidad en el departamento de La Paz. Yo veo esta como la principal dificultad del departamento para poder tener un eje articulador de las distintas demandas sociales en el departamento”.

“La ciudad de La Paz ha perdido su cualidad productiva fabril e industrial, pero yo no diría que esta es una tendencia exclusiva de la ciudad de La Paz; ese fenómeno se ha repetido en Oruro, se ha repetido en Cochabamba, que en décadas anteriores eran centros productivos manufactureros muy importantes”, dijo.

Explicó que ese desplazamiento industrial podría explicarse por una competencia a nivel internacional muy masiva, que hizo que la producción pierda competitividad a nivel nacional y que cada vez vayan llegando productos con costos unitarios más baratos desde fronteras lejanas.

Consideró que esta situación responde a un rezago productivo, porque había la necesidad de realizar inversiones cíclicas en grandes proporciones desde el sector privado paceño para poder garantizar un flujo de productividad mucho más alto.

“Es muy probable que algunos empresarios paceños también hayan decidido migrar al oriente y la razón podría venir como consecuencia de las diferencias en términos de la estabilidad político-social entre las regiones”, manifestó.

Mientras que, en contrapartida, el departamento de Santa Cruz, por ejemplo, se ha ido desarrollando de manera paulatina en los últimos 20 y 30 años, con una relativa normalidad; la ciudad de La Paz ha sido históricamente sede de conflictos.

También identificó esa situación como consecuencia de la falta de apoyo estatal, que no es algo reciente. “El problema de apoyo desde las élites gubernamentales al sector privado es un problema endémico; por tanto, de alguna forma se ha descuidado a los pequeños nichos de mercado manufactureros que la ciudad de La Paz tenía en el pasado y eso ha dado rienda suelta a la sustitución de producción nacional por bienes importados”, explicó.

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