2026-09-14

Hilando Fino

¿Quiénes hacen “turismo deportivo” en Bolivia?

Si hay deportistas que hacen turismo, señor viceministro, diga sus nombres. Si se refiere a dirigentes, tenga el valor de decirlo.

Jhoselyn Camargo acaba de conquistar una medalla de plata en Chile. Héctor Garibay terminó cuarto en una de las maratones más exigentes del continente.

Mientras ellos dejan el nombre de Bolivia en alto, otros atletas siguen esperando respuestas.

En el canotaje, el viceministro Ricardo Bustamante aún no resuelve el castigo que una deportista considera injusto. Y nuestra mejor raqueta femenina de raquetbol se recupera sola de una lesión, sin el respaldo que debería recibir quien representa al país.

¿Ellos hacen turismo deportivo?

Señor viceministro: dígalo de frente. ¿Quiénes hacen turismo deportivo en Bolivia?

Porque después de meses de hacer peregrinar a los atletas del Sueño Bicentenario por pagos pendientes; después de decirles que debían pagar sus propios pasajes y uniformes; después de aquella jornada en la que fueron gasificados mientras reclamaban lo que legítimamente les correspondía; después de llamarlos, directa o indirectamente, “turistas deportivos”...

Usted fue al acto del Comité Olímpico Boliviano para entregar la bandera a la delegación que viajó a Santa Fe, Argentina.

Y luego  apareció la noche de la inauguración del Sudamericano, en la propia página del Viceministerio de Deportes, este mensaje:

“¡Una noche inolvidable para el deporte boliviano! Nuestros atletas brillaron con luz propia... dejando en alto el tricolor nacional y demostrando que la pasión, el talento y la entrega no tienen límites.”

Ayer eran “turistas deportivos” por reclamar recursos. Hoy son atletas talentosos que dejan en alto la tricolor.

 

¿Qué cambió? ¿Los deportistas o el discurso?

Eso tiene una palabra: hipocresía.

Representar a Bolivia no es turismo.

Es entrenar cuando todos duermen. Sacrificar familia, juventud, dinero y oportunidades. Caerse, levantarse y volver a entrenar para demostrar que uno merece llevar esa camiseta.

La bandera no es propiedad de ningún gobierno, ministerio ni dirigente. La llevan quienes se ganaron ese derecho con años de sacrificio.

Por eso esta discusión no es contra los deportistas. Es por ellos.

En el deporte existen dirigentes buenos, incluso excelentes. Pero también quienes encontraron en la dirigencia una forma de beneficio personal. Dentro de ese porcentaje de oficiales permitido en las delegaciones pueden mimetizarse quienes jamás estuvieron junto al atleta en el sacrificio cotidiano.

Entonces la pregunta es inevitable:

¿Quién controla quién viaja y por qué?

Señor viceministro Bustamante:

¿Quiénes hacen turismo deportivo en Bolivia?

Dígalo de frente.

Porque mientras algunos viajan, otros entrenan. Mientras algunos administran, otros compiten. Mientras algunos se fotografían con la bandera, otros se rompen el cuerpo para merecerla.

El verdadero deportista viaja, compite y deja una bandera en alto.

Y hay una diferencia que ningún discurso puede esconder:

al turista lo lleva el presupuesto; al campeón lo lleva el sacrificio.

Por eso, si quiere saber quién hace turismo deportivo, no mire las fotografías de las delegaciones.

Mire quién suda cuando no hay cámaras.
Mire quién paga cuando el Estado no responde.
Mire quién compite cuando nadie aplaude.

Allí encontrará a nuestros atletas.

No son turistas.
Son los que hacen que Bolivia exista en el podio.


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