2026-09-16

Propuesta

Jubileo plantea cambiar la tecnología de explotación del oro, centralizar la comercialización y ajustar el sistema de regalías

“Lo que se pretende, a partir de la experiencia real en los distintos centros donde se extrae el oro, es montar plantas de procesamiento de los concentrados que extraen los compañeros de las canaletas y procesar esos concentrados en esas plantas con tecnología moderna, sin uso de mercurio, con un control estricto del medioambiente”.

La Fundación Jubileo planteó la reestructuración profunda de la cadena de explotación del oro en el país, enfocada en tres ejes: el cambio de tecnología de explotación sin contaminantes, la centralización estatal de la comercialización para captar divisas y el ajuste del sistema de regalías vigente, que está desactualizado y provoca grandes perjuicios al Estado.

Héctor Córdova, analista en temas mineros, presentó la propuesta, en la que plantea sustituir el actual método de amalgamación con mercurio, al que consideró “ineficiente” debido a que se recupera menos del 50% del oro, por el montaje de plantas de concentrados que estén bajo el control estatal y privado.

“Lo que se pretende, a partir de la experiencia real en los distintos centros donde se extrae el oro, es montar plantas de procesamiento de los concentrados que extraen los compañeros de las canaletas y procesar esos concentrados en esas plantas con tecnología moderna, sin uso de mercurio, con un control estricto del medioambiente”, explicó.

Sostuvo que estas plantas implementarán tecnología moderna, priorizando la cianuración, la cual cuenta con un código internacional de manejo seguro. Dijo que, con este cambio de tecnología, se prevé elevar la tasa de recuperación del metal, ahorrar costos operativos a los mineros y lograr un impacto de “cero mercurio”.

Mencionó como ejemplo el caso de la Serranía de San Simón, en el Beni, donde cooperativas ya realizan con éxito su procesamiento en plantas privadas a cambio de un porcentaje del mineral.

“Hay varias cooperativas que extraen oro subterráneo y no procesan ese material, directamente lo sacan y lo cargan a una volqueta, con la tecnología que ellos quieren y por cada volqueta le cobran al minero, a la cooperativa, siete gramos de oro. Ellos no contaminan el medio ambiente con mercurio, no pierden el tiempo con el procesamiento del mineral, directamente a la empresa que se acercaron”, afirmó.

La segunda propuesta se refiere a la centralización de ventas y captación de dólares, considerando el abuso de las comercializadoras privadas hacia los productores del país y el fracaso de entidades estatales como la Empresa Boliviana del Oro y la Empresa Estatal de Producción y Comercialización del Oro en Bolivia (Epcoro).

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“La comercialización es un súper negocio, y las comercializadoras se aprovechan también que todos los productores. Tanto es así que hace 20 años las cooperativas pidieron una propia comercializadora. Porque decían, nos abusan las comercializadoras”, afirmó.

Córdova explicó que se plantea centralizar la comercialización en el Estado a través de una gran empresa privada tecnológicamente ágil, vinculada al Fondo de Fomento a la Minería (Fomin) para otorgar créditos rápidos sin las trabas de las garantías pesadas.

“Fomin, Fomento a la Minería que se ha creado, no cumple estos aspectos, los créditos no los logra recuperar, las garantías son pesadas. Si logramos centralizar en esta entidad más la otra, podríamos hacer que se convierta también en una entidad de fomento y unir a Fomin a esto para que pueda funcionar mucho más ágilmente”, dijo.

Asimismo, la medida planteó que el 100% de las ventas externas de oro se liquiden en dólares directamente al Banco Central de Bolivia (BCB) para inyectar divisas a la economía nacional, pagando posteriormente a los operadores en moneda nacional.

La tercera propuesta hace énfasis en el control local contra la corrupción y el ajuste de regalías, considerando que probablemente en algún momento fue positiva la liberación de la comercialización, pero que ahora, con un Estado débil que no es capaz de controlar todo su territorio, con poco personal, una corrupción “a flor de piel” y una cotización tan alta del oro, se requiere revisar ese sistema.

“Es una locura entregar todo el control del Estado a entes particulares de los cuales no podemos garantizar su libertad hacia el país. Ahora hay que mejorar también el control de escenario. Se recomienda la entidad creada para controlar justo la comercialización, pero no sabemos cómo funciona esto”, afirmó.

“Hay funcionarios que se han dejado tentar por la construcción y no hacen el papel que deberían hacer. Ellos tienen la obligación de controlar pesos, leyes, el origen de los materiales, pero sabemos cómo funciona. A veces los productores les entregan ya las muestras preparadas, les dicen, dan tu peso y listo, ellos no están controlando ni el peso ni nada, y el Estado es el que pierde”, reveló.

"Hay que descentralizar ese control, delegar ese control hacia las gobernaciones y hacia los municipios. Con esto evidentemente hay que transferir también los recursos, porque si no, ¿cómo van a cumplir ese papel? A las gobernaciones y municipios les interesa saber exactamente qué peso y qué leyes tienen las unidades que salen de sus territorios, porque eso se traduce en regalías, no solamente para el oro. Entonces ahí lo podríamos mejorar", dijo.

También se refirió a la escala de regalías vigente desde 1996, en el Código de Minería, cuando la cotización del oro era de 388 dólares la onza troy. En la actualidad, con una cotización de 5.500 dólares, pagar 2,5% de regalías “realmente es infame para el Estado boliviano, es terrible para el Estado boliviano”.

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