Pronunciamiento
Ante indicios del síndrome de Minamata, Contiocap pide al Estado aplicar el principio de precaución y realizar un diagnóstico
El pasado 17 de septiembre, la líder uchupiamona Ruth Alípaz denunció que ya hay indicios del síndrome de Minamata (afección neurológica grave y permanente causada por una intoxicación severa con metilmercurio) en poblaciones de la Amazonía boliviana. Ante esto, la Coordinadora Nacional de Defensa de Territorios Indígenas Originarios Campesinos y Áreas Protegidas (Contiocap) pidió al Estado la aplicación del principio de precaución, realizar un diagnóstico y tratamiento, y tomar medidas de contingencia ante la presencia de esta enfermedad.
“Al identificar indicios de la presencia de este síndrome, y por el principio de inversión de la prueba en salud, el siguiente paso inmediato es que el Estado asuma la aplicación del principio de precaución y de forma inmediata se desarrollen los esfuerzos para el diagnóstico, tratamiento y medidas de contingencia”, se lee en un pronunciamiento de la Contiocap.
El principio de precaución, que la Contiocap pide que se active, está contemplado en la Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo. “Con el fin de proteger el medio ambiente, los Estados deberán aplicar ampliamente el criterio de precaución conforme a sus capacidades. Cuando haya peligro de daño grave o irreversible, la falta de certeza científica absoluta no deberá utilizarse como razón para postergar la adopción de medidas eficaces en función de los costos para impedir la degradación del medio ambiente”, señala el Principio 15 de la declaración.
Para la Contiocap, dicho principio no se limitó al tema ambiental, sino que se constituye en una directriz para proteger la salud de los seres humanos, “frente a amenazas de daños graves o irreversibles”, aun cuando no existe una certeza o evidencia científica absoluta sobre dicho riesgo.
Principio de precaución
“El principio de precaución se creó para impedir que los gobiernos, las empresas o las autoridades usen la falta de pruebas científicas’ como una excusa para no hacer 'nada' hasta que sea demasiado tarde para reparar el daño”, se lee en parte del comunicado de la Contiocap.
El pedido de la Contiocap se da luego de que Alípaz alertara, durante un seminario que brindó en la Universidad Mayor de San Andrés, que en Bolivia ya existen indicios del síndrome de Minamata en poblaciones indígenas de la Amazonía que están contaminadas por el mercurio, sustancia tóxica empleada para la extracción del oro.
“Planteamos que aquí los delitos ambientales sean catalogados como delitos de lesa humanidad, porque lo estamos viendo acá, que por contaminación por mercurio se había dado origen al nacimiento de bebés con retraso mental, que les afecta al cerebro y les afecta en su desarrollo (…). En Bolivia ya tenemos indicios del síndrome de Minamata en poblaciones indígenas afectadas por mercurio”, denunció la pasada semana.
La Contiocap aclara en su pronunciamiento que la denuncia hecha por Alípaz no estableció casos diagnosticados, sino indicios, y que con la acusación se quiere convocar, advertir y exigir al Estado que asuma su rol de protector.
“Esta denuncia no afirma casos diagnosticados del síndrome de Minamata en Bolivia, sino transmite nuestra preocupación al haber identificado indicios de este síndrome, y buscamos que esta denuncia convoque, advierta y exija al Estado Boliviano, para que asuma su rol de protector de los derechos fundamentales como a la vida, a la alimentación sana y salud de nuestras poblaciones indígenas y de toda la sociedad Boliviana, y active el principio de precaución, además de tomar medidas efectivas ante este riesgo”, se lee en el documento.
Asimismo, la Contiocap indicó que tiene “base científica en el conocimiento de los efectos que tiene la contaminación con mercurio, así como del vivir el día a día en nuestros territorios cerca a las familias que tienen que soportar el costo del interés económico de la minería aurífera en Bolivia” y que, por ello, exigen al Estado boliviano hacerlos “parte de la elaboración de planes y códigos mineros, a fin de que entre todos construyamos normas que erradiquen estas prácticas como ocurrió en Minamata”.