Combustible
Vicepresidencia exige transparencia tras la eliminación del subsidio al diésel y cuestiona el alto costo frente a los países de la región
La Vicepresidencia del Estado, a través de un comunicado, demandó al Órgano Ejecutivo transparencia sobre la eliminación del subsidio del diésel, el precio real del combustible, el monto que se le paga al proveedor y por qué el país se paga Bs 17,95 por litro, el precio más alto que en los países vecinos.
El documento dirigido al presidente del Estado, Rodrigo Paz y al ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco, exige que no se le mienta al pueblo boliviano, que es el que tiene que pagar y “los que menos tienen”.
El pronunciamiento se da, a más de una semana de aprobación del Decreto Supremo 5716, que dejó sin efecto la subvención del diésel, cuyo precio se elevó de Bs 9,80 a Bs 17,95, provocando el rechazo de varios sectores sociales y anuncios de movilizaciones, por el alza del costo de vida para la población.
De acuerdo con la plataforma GlobalPetrolPrices.com, el precio del litro de diésel en Venezuela, es de $us 0.004; en Bolivia, $us 1.63; Ecuador, $us 0.84; Colombia, $us 0.93; Brasil, $us 1.25; Chile, $us 1.37; Paraguay, $us 1.41; Uruguay, $us 1.46; Argentina, $us 1.51; y Perú, $us 1.96.
“Si quitar la subvención significa pagar el precio real de importación, entonces hablen con la verdad: díganle al país cuánto cuesta realmente el litro de diésel, cuánto le pagan al proveedor, qué intermediarios intervienen y por qué Bolivia termina pagando Bs 17,95 por litro, más caro que en varios países vecinos que ni siquiera producen petróleo”, manifiesta el documento publicado en la página oficial de la Vicepresidencia.
Además, pide que se le diga al país, qué calidad de combustible se está importando, porque asegura que fue el propio Ministerio de Hidrocarburos, que admitió que ingresó de combustible que no cumplía las especificaciones. “¿Eso es lo que le están vendiendo al pueblo a precio de oro?”, pregunta.
Advierte que, las consecuencias de esa medida asumida por el presidente del Estado, Rodrigo Paz, y su gabinete de ministros, “las estamos pagando todos: se disparó el diésel, se dispararon los pasajes, se disparó la carne, el arroz, el aceite y toda la canasta familiar”.
El pronunciamiento, afirma: “¿quién paga el ajuste? No lo paga el poder. No lo pagan los que más tienen. Lo paga el trabajador que madruga, la madre de familia que hace milagros en el mercado, el pequeño productor, el gremial, el transportista y el boliviano más humilde”.
Pide que, no “insulten la inteligencia” de la población, repitiendo que quitar la subvención traerá automáticamente más colegios, hospitales y carreteras. “Ya van diez meses. Muéstrenle al pueblo una sola obra grande financiada con ese supuesto ahorro. Una sola”, asegura.
No pedimos privilegios, afirma, y exige lo mínimo: transparencia, combustible de calidad y cuentas claras. El pueblo boliviano puede entender un sacrificio cuando es justo y necesario, pero no va a aceptar que le hagan pagar más y vivir peor, mientras unos pocos deciden y otros administran sin rendir cuentas.
“Que quede claro: ¡El ajuste no lo está pagando el poder, lo está pagando el pueblo! Y los que menos tienen son los que más están sufriendo. ¡No le mientan al país! ¡No engañen al pueblo! ¡No hagan que los más pobres paguen los platos rotos de sus malas decisiones!”, concluye el comunicado.