Ciudad frente a la furia
La Paz, te quiero verde
La Planificación Urbana y Metropolitana tienen como componente esencial a los espacios verdes, que contribuyen a la calidad de vida en cuanto a: reducción del exceso de calor, oxigenación del aire, incremento de la biodiversidad, drenaje natural de aguas superficiales, estética del contexto, prevención de inundaciones, fomento de la interacción y entretenimiento social, estímulo al sentido de pertenencia, mejor salud física y mental de las personas, es decir calidad de vida. Los espacios verdes son los pulmones de la ciudad.
El Valle de La Paz fue un territorio con áreas de bosques, masas arbóreas, arbustos y flores, pastizales, plantaciones, ríos y lagunas. Imágenes de antaño muestran apacibles y agradables paisajes en armonía con las construcciones, hoy desaparecidos. En estos tiempos, bajo el reino de la especulación inmobiliaria, el panorama cambió radicalmente.
Según el último estudio con técnicas de teledetección Worldview y de verificación web Mapillary, la ciudad de la Paz tiene 9.8 % m2 de área verde por habitante. La Organización Mundial de la Salud OMS recomienda de 16 a 20 m2/hab. Por lo tanto, quedamos muy rezagados.
Casi todas las áreas protegidas municipales destinadas a preservación y desarrollo del patrimonio natural son propicias para espacios verdes: Bosquecillo de Pura Pura de 196 hectáreas Ha. se creó con 368.000 eucaliptos y 15.500 cipreses plantados en 1948 por la empresa Bolivian Railway en terrenos adyacentes a la vía férrea a El Alto, su reducción drástica se debió a urbanizaciones invasoras y la acción de delincuentes o loteadores. Parque Urbano Central de 39 hectáreas. En cerros de Vino Tinto, el antropólogo Alberto Laguna Meave sembró 10.000 eucaliptos. Bosque de Bolonia que se encuentra en el macrodistrito Sur, actualmente avasallado, con 237 Ha. Bosquecillo de Auquisamaña. Gran Jardín de la Revolución, que incluye Kantutani, tenía 302 Ha. antes de las invasiones. Parque de Mallasa. Cerros de Challaloma, Llukancari, Taraqui, Ticani, Pachajalla, Cuñanami. Serranías de Aruntaya, Chicani, Hampaturi y Huayllani.
La preservación y desarrollo de espacios verdes en nuestra ciudad es una necesidad imperiosa. Cuánta falta hacen un Plan de Desarrollo Urbano y Plan de Ordenamiento Territorial Metropolitano, se requiere un sistema que contribuya a la ecología urbana con plazas, parques concentrados y lineales, corredores verdes, arbolado, arbustos y flores en vías como en edificaciones tanto públicas como privadas. Es recomendable la presencia de cuerpos de agua ornamentales y de drenaje natural en superficie reduciendo el pavimento. ¡La Paz te quiero verde!
Saludamos las iniciativas de la Alcaldía para el Parque Urbano Central y la forestación masiva, empero la entidad declara un déficit de Bs.248 millones y “la gigantesca deuda” de la Empresa Municipal de Áreas Verdes Emaverde, son factores que pueden llegar a impedir las interesantes intervenciones ofrecidas. Esperamos se superen estas dificultades.
Paceños y no paceños que habitamos este territorio merecemos ejercer el pleno Derecho a la Ciudad, que es “uno de nuestros derechos humanos más valiosos y sin embargo más desatendidos” como dijo David Harvey, geógrafo e investigador urbano.