Proyección
BCB mantiene política monetaria contractiva y prevé cerrar 2026 con una inflación de 9,2%
El Banco Central de Bolivia (BCB) mantendrá una orientación contractiva de la política monetaria ante la persistencia de riesgos inflacionarios, pese a la reducción de la inflación interanual registrada durante el tercer trimestre de 2026.
Según el “Reporte de Inflación y Política Monetaria del tercer trimestre” de esa institución, la inflación interanual pasó de 9,2% en junio a 5,7% en septiembre, mientras que la inflación núcleo se mantuvo alrededor del 1,2%.
El ente emisor atribuyó parte de esta evolución a la política monetaria contractiva, que, según su evaluación, permitió evitar efectos de segunda vuelta derivados de los choques de oferta. También señaló que los anuncios del BCB y de otras autoridades económicas contribuyeron a mantener ancladas las expectativas de inflación.
Sin embargo, el Banco Central advierte que el proceso de ajuste todavía no está consolidado. El componente no núcleo de la inflación, los precios al productor y la mayor frecuencia de incrementos de precios mantienen presiones latentes sobre la inflación.
Base Monetaria será el ancla
El tercer trimestre también estuvo marcado, según el BCB, por avances en la implementación del Nuevo Marco de Política Monetaria, que establece a la Base Monetaria como ancla nominal.
El ente emisor señala que neutralizó oportunamente la liquidez generada por el fortalecimiento de las reservas internacionales y por los vencimientos de títulos de corto plazo mediante operaciones de mercado abierto, el incremento de la tasa de encaje legal y la creación de las nuevas reservas monetarias restringida y ampliada.
De acuerdo con el reporte, estas medidas permitieron evitar que el incremento de las reservas internacionales modificara la orientación contractiva de la política monetaria.
Además, el BCB acortó los plazos de los títulos de regulación monetaria y de los reportos (operaciones financieras), instrumentos que, según la institución, tienden a constituirse en los límites inferior y superior de las tasas de interés de corto plazo. Con ello busca avanzar en la conformación de un corredor de tasas de interés.
El Banco Central sostiene que esta política no significó una contracción del crédito. Por el contrario, señala que el financiamiento continuó creciendo, respaldado por depósitos cuyas tasas de interés avanzan hacia niveles reales positivos.
Flexibilización del mercado cambiario
Otro de los aspectos destacados en el informe es la flexibilización plena del mercado cambiario, alcanzada durante el tercer trimestre.
El BCB indicó que, después de las presiones registradas en las primeras semanas —que atribuye a expectativas que no respondían a los fundamentos—, intervino de manera gradual y focalizada.
Entre las medidas adoptadas menciona la esterilización de liquidez en las entidades con mayor incidencia sobre el tipo de cambio, la oferta de divisas al sistema financiero y el perfeccionamiento de los reglamentos de Operaciones Cambiarias y de Posición de Cambios.
El nuevo esquema, según el ente emisor, busca que el tipo de cambio fluctúe de acuerdo con sus fundamentos. Para ello, asegura contar con reservas internacionales líquidas suficientes para intervenir en el mercado cuando sea necesario y evitar movimientos considerados innecesarios o abruptos.
El BCB también informó de una reducción de sus pasivos en moneda extranjera, después de recuperar la totalidad del oro pignorado, cancelar operaciones de reporto heredadas y avanzar en la devolución de los fondos CPVIS y CPRO.
Economía modera su caída
En cuanto a la actividad económica, el reporte señala que la economía boliviana moderó su caída durante julio y agosto, aunque todavía no muestra una recuperación generalizada.
El desempeño estuvo sostenido principalmente por la minería, favorecida por los precios del oro y la plata; la agricultura; los servicios básicos y la intermediación financiera.
En contraste, la manufactura, la construcción, el comercio y el transporte continúan afectados por las dificultades en la disponibilidad de carburantes.
El BCB considera que esta restricción debería reducirse a medida que se normalice el abastecimiento de diésel.
BCB mantiene proyección de 9,2% para diciembre
Pese a que la inflación observada en agosto y septiembre fue menor a la prevista, el BCB mantiene su proyección de 9,2% para el cierre de 2026.
La institución sostiene que el menor nivel de inflación registrado recientemente compensa el impacto que tendría el nuevo precio del diésel sobre el nivel general de precios.
De cumplirse la proyección, la inflación de 2026 se situaría muy por debajo del 20,4% registrado en 2025, aunque todavía representaría un nivel elevado.
El BCB destacó que cerrar la gestión con una inflación de un dígito permitiría proteger especialmente a los hogares de menores ingresos, al considerar que la inflación tiene un impacto regresivo sobre la población.
Meta explícita de inflación desde 2028
El Directorio del BCB aprobó por unanimidad, el 29 de septiembre, el Lineamiento de Operaciones de Regulación Monetaria para el cuarto trimestre.
La programación establece que la Base Monetaria cerrará 2026 con un crecimiento cercano al 1,4%, considerado por el ente emisor como un crecimiento históricamente bajo.
El cumplimiento de esta meta forma parte de la transición hacia el Nuevo Marco de Política Monetaria. El BCB prevé formalizar un corredor de tasas de interés en 2027 y, posteriormente, anunciar por primera vez una meta explícita de inflación en 2028, con un horizonte de aplicación hasta 2030.
Con estas medidas, el ente emisor sostiene que busca consolidar un nuevo esquema de política monetaria centrado en la estabilidad de precios y en una mayor capacidad para administrar la liquidez, las tasas de interés y el mercado cambiario.