Tribuno
Romer Saucedo: de magistrado más votado para el TSJ a declararse en el exilio
El presidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Romer Saucedo, quien obtuvo 738.457 votos (70%) en las elecciones judiciales de 2024, se «autoexilió» este miércoles junto con su esposa y sus tres hijos. Denunció una supuesta persecución política, amenazas contra su vida e intromisión del poder político en la justicia. Su trayectoria al frente del TSJ estuvo marcada por enfrentamientos con autoridades judiciales, un pedido de incremento del presupuesto para la justicia, el anuncio de una renuncia anticipada a su cargo y, ahora, un exilio autoimpuesto.
Saucedo pasó de ser uno de los rostros de la renovación del Órgano Judicial a convertirse en protagonista de una nueva controversia institucional. «Bolivia dejó de ser un país seguro. Mi libertad y la vida de toda mi familia corren peligro», escribió en un pronunciamiento difundido en sus redes sociales. «Mi cabeza no será su trofeo», agregó al denunciar un supuesto ataque sistemático que, según su versión, comenzó con la difusión de informaciones falsas para desacreditarlo y podría continuar con la apertura de procesos judiciales.
El postulante más respaldado
El 15 de diciembre de 2024, Saucedo participó en las elecciones judiciales como candidato al Tribunal Supremo de Justicia por Santa Cruz. Obtuvo 738.457 votos, equivalentes al 70,01% de los votos válidos en ese departamento.
El resultado lo convirtió en el magistrado electo con mayor votación entre los candidatos al TSJ a escala nacional. El 6 de enero de 2025, la Sala Plena lo eligió presidente del TSJ. El magistrado asumió la conducción de la institución con el desafío de encabezar un cambio.
El enfrentamiento con Charles Mejía
A finales de noviembre y comienzos de diciembre de 2025, Saucedo protagonizó un enfrentamiento con Charles Mejía, entonces presidente del Tribunal Departamental de Justicia del Beni. Mejía acusó al titular del TSJ de presionarlo para que renunciara a su cargo y cuestionó su forma de ejercer la conducción del Órgano Judicial.
Saucedo rechazó las acusaciones y respondió con descalificaciones. En el intercambio público, llamó a Mejía «carnicero de la democracia» y lo vinculó con el exmagistrado prorrogado Gonzalo Hurtado.
Amenaza de paro
El 4 de abril de 2026, Saucedo informó que había dispuesto el despido del 60% de su personal de confianza. Sostuvo que dicha decisión era parte de una renovación institucional y cuestionó que algunos funcionarios llevaran años ocupando los mismos puestos dentro de la institución. Dos meses después, el 29 de junio, elevó el tono de sus reclamos al Ejecutivo por la falta de atención a las necesidades presupuestarias del Órgano Judicial.
Advirtió que los tribunales de Justicia, Agroambiental y Constitucional podían asumir medidas de presión mediante paros escalonados de 24, 48 y 72 horas, hasta llegar a una paralización indefinida del sistema judicial. El conflicto tenía su origen en el pedido de una mayor asignación de recursos y en las demandas de fortalecimiento institucional. Saucedo cuestionó la falta de respuesta gubernamental.
Renuncia anticipada
Un día después de la advertencia de paralizar el sistema judicial, el 30 de julio, Saucedo anunció que dejaría la presidencia del TSJ, aunque mantendría su condición de magistrado electo por Santa Cruz. Señaló que se sentía decepcionado por la falta de respaldo institucional y por la ausencia de avances en asuntos como el presupuesto, la modernización tecnológica y el fortalecimiento del Órgano Judicial.
En tanto, el 15 de octubre, comunicó que su renuncia a la presidencia tendría efecto a partir del 4 de enero de 2027. La Sala Plena eligió a Carlos Eduardo Ortega para asumir la conducción del tribunal desde esa fecha.
El exilio y las acusaciones
Tras anunciar su renuncia anticipada, Saucedo sorprendió este miércoles al declararse en el exilio. En un mensaje publicado en su cuenta de Facebook, afirmó que los actuales gobernantes habían iniciado un ataque sistemático y gradual en su contra, con el objetivo de desacreditarlo para luego iniciarle procesos judiciales.
«Bolivia dejó de ser un país seguro. Se acabaron las garantías jurídicas: el poder político convirtió nuevamente a la justicia en una puerta giratoria que ejerce como regla la detención preventiva a quien no comulga con ellos, y tampoco titubea para contratar sicarios y silenciar gente con la muerte. Se vienen construyendo relatos en base a mentiras y sé que van a sembrar pruebas para desacreditarme. Pero no solamente a mí: lo harán además con otros liderazgos emergentes, referentes regionales y nacionales, para después de haberlos desacreditado en redes sociales y medios de comunicación, darles la estocada judicial final», se lee en parte del mensaje.
Agregó que su libertad y la vida de su familia «corren peligro». Saucedo aseguró que abandonó Bolivia sin tener procesos judiciales abiertos y que regresará cuando existan garantías para su libertad y la seguridad de su esposa e hijos.
«Esa frontalidad y sinceridad para decir las cosas causó molestias desde el inicio, incluyendo al anterior gobierno, pero los actuales empezaron un ataque sistemático y gradual: primero para desacreditarme ante mi pueblo con esos relatos construidos en base a la mentira. Y estoy seguro de que pretenderán utilizar elementos de convicción que serán fabricados a la medida de algunos políticos, para luego convertirme en un objetivo judicial y así ser el trofeo con el que celebren la toma del Órgano Judicial que tanto ansían. ¡NO LES DARÉ EL GUSTO! MI CABEZA NO SERÁ SU TROFEO», escribió.