Polémica
La FSTMB rechaza anteproyecto de Código Minero, se declara en emergencia y amenaza con bloqueos y una marcha a La Paz
La Central Obrera Boliviana (COB), la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (FSTMB) y la Central Obrera Departamental de La Paz hicieron conocer hoy su rechazo al anteproyecto del nuevo Código Minero, declararon estado de emergencia y apronte en todos los centros mineros y advierten con el bloqueo de carreteras y una marcha a la ciudad de La Paz en caso de que el ministro de Minería, Marco Antonio Calderón, persista en su intención de imponer la nueva norma.
Las tres organizaciones sindicales, a las que se sumó la Federación Nacional de Cooperativas Mineras (Fencomin), emitieron sus pronunciamientos en los que denuncian que no participaron en la elaboración del anteproyecto del nuevo Código Minero y acusan a Calderón de llevar adelante la redacción de ese documento con empresarios privados y representaciones regionales.
La respuesta de estas organizaciones, que representan a los trabajadores asalariados mineros y a las cooperativas mineras, se da ante los anuncios que hizo la autoridad el pasado martes, cuando aseguró que ese ministerio recibió más de 20 proyectos de ley, entre ellos el de la Federación Nacional de Cooperativas Mineras (Fencomin), y que participaron más de 40 instituciones en el proceso de elaboración de ese documento.
Las tres instituciones informan que resolvieron rechazar en su totalidad el anteproyecto de Código Minero redactado a espaldas del movimiento obrero, desconociendo de forma absoluta la falsa cumbre y las mesas técnicas territoriales organizadas por el Ministerio de Minería por carecer de legitimidad social y representatividad trabajadora.
Exigen al Gobierno nacional el freno inmediato del envío de este documento a la Asamblea Legislativa Plurinacional. “No permitiremos que se debata un solo artículo en el Parlamento que no haya sido redactado, fiscalizado y aprobado desde cero por los trabajadores que operan las minas del Estado”.
Demandan el respeto absoluto a las resoluciones de la verdadera Cumbre Minera de la FSTMB, exigiendo una COMIBOL 100% operativa, el blindaje de los derechos laborales, la prohibición expresa de la subcontratación y una verdadera industrialización que deje las utilidades en manos del pueblo boliviano.
Además, se declaran en estado de emergencia nacional y apronte en todos los centros mineros, fabriles y sectores afiliados del país. Advertimos al ministro de Minería, Marco Antonio Calderón de la Barca, que, de persistir en su actitud soberbia e impositiva, las bases mineras asalariadas bloquearemos las carreteras y marcharemos hacia la sede de Gobierno para defender los recursos naturales en las calles.
La FSTMB sostiene que ha forjado la soberanía de los recursos naturales del país a "sangre y fuego" en las pampas de María Barzola el 21 de diciembre de 1942, y en las masacres mineras de nuestra historia, constituyéndose en el custodio orgánico del patrimonio de todos los bolivianos.
Denuncia que el Ministerio de Minería y Metalurgia ha llevado adelante un proceso de “supuesta socialización a través de una falsa cumbre minera, un espacio amañado y excluyente que marginó de forma deliberada a los legítimos trabajadores mineros asalariados y a las matrices sindicales para dialogar únicamente con sectores patronales, empresariales y transnacionales”.
Afirma que el texto que se pretende remitir a la Asamblea Legislativa Plurinacional a finales de noviembre reduce el rol histórico de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol) a un mero administrador burocrático, abriendo la puerta a una privatización encubierta y reviviendo el nefasto espíritu neoliberal del "Código Goni" (Ley 1777) que ya fue sepultado por el Tribunal Constitucional. La FSTMB no permitirá que los recursos estratégicos del pueblo boliviano vuelvan a ser entregados a la libre comercialización transnacional.
El documento manifiesta que las seis modalidades de contratos propuestas en este anteproyecto flexibilizan el control estatal, amenazan la estabilidad laboral mediante figuras de tercerización y vulneran los mandatos soberanos aprobados por las bases trabajadoras en nuestra verdadera Cumbre Minera de la FSTMB.
La COB, la FSTMB y la COD de La Paz reiteran su posición de defensa de los recursos naturales y las conquistas históricas de la clase obrera frente al nuevo Código Minero, al que califican como “fraudulento y proimperialista”.
Las tres organizaciones sindicales rechazaron hoy el intento de imposición del nuevo Anteproyecto de Código Minero “impulsado de forma cerrada” por el Ministerio de Minería y Metalurgia.
Dicen que la nueva norma que pretende ser aprobada se constituye en una historia de despojo y explotación con una “cumbre minera” amañada y fraudulenta, porque fue “consensuada” sólo con empresarios y cooperativistas para imponer una nueva ley minera “proimperialista dictada por el Fondo Monetario Internacional (FMI)”.
Cuestionan que ese documento pretenda entregar toda la actividad minera del país a la inversión extranjera y al sistema cooperativo empresarial, “en condiciones leoninas y abandono del sector minero estatal en perjuicio de los ingresos al Estado central y las regiones mineras”.
Mientras que la Fencomin, a través de un video, le pide a Calderón que no confunda a la opinión pública al afirmar que esa organización ha sido partícipe en la construcción de su propuesta de Código de Minería, porque “es faltar a la inteligencia de los verdaderos sectores productivos mineros reconocidos por la propia Constitución Política del Estado”.
Sostiene que, la autoridad, mucho menos puede usted afirmar de manera tan ligera que se evaluó nuestra propuesta institucional, como si ello fuera sinónimo de participación activa, diálogo y consenso con nuestra institución.
“Esa afirmación no corresponde a la realidad de lo sucedido, usted ha faltado el respeto a Fencomin como ente matriz y máxima representación del sector cooperativista minero”, advierte el documento.
Asegura que resulta preocupante que en la construcción de este nuevo Código Minero se haya desconocido nuestra institucionalidad, privilegiando espacios de diálogo con representaciones federativas regionales, mientras se deja de lado a la máxima representación del cooperativismo minero.
“¿Dónde queda el respeto a una institución con décadas de lucha, sacrificio y representación del movimiento cooperativista minero? No hubo una mesa de trabajo, no hubo consensos ni una participación institucional adecuada de Fencomin; por tanto, no se puede presentar esta normativa como resultado de un proceso consensuado con el sector cooperativista minero”, cuestiona la Fencomin.
Además, aclara que las propuestas institucionales fueron remitidas a la Presidencia del Estado y no “entregadas a su despacho, en el Ministerio de Minería”, por lo que la organización rechaza que el nombre de Fencomin sea usado para legitimar un proceso que desconoce y vulnera la institucionalidad del movimiento cooperativista minero.