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Paz cumple su primer año con la captura de Marset y ciertos ajustes, pero bajo la sombra de desatinos y dificultades para concretar reformas
Este domingo, 8 de noviembre, el presidente Rodrigo Paz cumple un año al frente del Gobierno. Durante este primer año, su administración logró, en materia de seguridad, la captura del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, además de restarles peso a sectores y sindicatos. Sin embargo, las denuncias de hechos de corrupción jugaron en su contra, junto a los desatinos, según expertos en análisis político.
Antonio Vargas, analista político, sostuvo que el Gobierno acumuló una serie de malas decisiones, un rasgo que marca su primer año de gestión. Los desatinos —indicó— comenzaron con la forma en que afrontó la caída del avión con billetes en El Alto, en febrero, un hecho que precedió a una seguidilla de desaciertos.
“El Gobierno ha ido acumulando una serie de desaciertos, que lamentablemente comienzan con la caída del avión en la ciudad de El Alto, en donde no supo manejarlo de ninguna forma en el tema de los billetes de 10, 20 y 50 bolivianos. Luego se viene el caso maletas, el caso ‘narcomaderas’, el caso de las cajas fuertes de Marset, el caso (Fernando) Cerimedio y de ahí corren los audios, se suma la caída del exfiscal general Mariaca, la huida de (Romer) Saucedo. Si uno va sumando se hace un largo rosario de desaciertos que no permiten visualizar lo bueno que ha hecho el gobierno. El gobierno vive equivocándose”, afirmó Vargas en contacto con Visión 360.
El experto agregó que, entre los aciertos del Gobierno en materia económica, está la reducción de la inflación, que pasó del 22,23% registrado en octubre de 2025 al 7,8% reportado hasta octubre de 2026. Sin embargo, señaló que lo negativo es que la “economía se contrajo en 3,27% durante el primer semestre de 2026 en un periodo afectado por los bloqueos y la escasez de combustibles”.
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Otro acierto que mencionó Vargas es que, en el ámbito político, el Gobierno logró desarrollar una capacidad para conseguir recursos. No obstante, señaló que existe una “gran dificultad para concretar las reformas”.
“Lo bueno es que el gobierno recupera el acceso al financiamiento internacional y el Congreso lo respalda. Hay un programa aprobado por el Fondo Monetario Internacional de 1.900 millones de dólares. Sin embargo, al cierre de octubre, a la fecha en la que estamos hablando, siguen pendientes nuevas leyes de inversiones, hidrocarburos y minería, y lógicamente, si bien el legislativo tiene capacidad para aprobar financiamiento, tiene muy poca capacidad para concretar las reformas que han sido anunciadas por el presidente”, manifestó.
En cuanto a la justicia, Vargas sostuvo que el principal acierto fue la aprehensión y extradición del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset. Sin embargo, señaló que lo negativo es que “todavía no se han esclarecido públicamente las denuncias de Cerimedo, que afectan al entorno presidencial, y que cada vez nos sorprenden con nuevos audios, nuevos involucrados, incluso llegando hasta la esposa del presidente Paz Pereira”.
El analista manifestó que el Gobierno de Paz siempre actuó como un “bombero”, porque se ocupó de apagar el fuego de las controversias, pero no de prevenirlas. Agregó que, debido a ello, cada acontecimiento sorprende al mandatario.
"Apagar los fuegos, no prevenirlos"
“El gobierno, el gobierno de Paz Pereira, es un tanto parecido a un bombero. Se ocupa de apagar los fuegos, pero no se ocupa de prevenirlos, en este sentido es que los acontecimientos siempre sorprenden al presidente. El presidente en ninguna ocasión ha buscado controlar la agenda de políticas públicas, la agenda de la opinión pública y la agenda de los medios de comunicación. Toda la vida es el gran sorprendido”, afirmó el analista.
Por su parte, el analista Paúl Coca señaló que uno de los aciertos de Paz durante su primer año fue la eliminación de la subvención a los carburantes. Sin embargo, consideró negativo que no se hayan controlado “las críticas sociales, ya que vino de la mano con la escalada de diversos precios de los alimentos e insumos de la canasta familiar, agravándose la crisis heredada por los Gobiernos masistas”.
Otro acierto que identificó fue la supresión de los aportes obligatorios de los afiliados a las organizaciones sindicales. En contraste, señaló que otro desacierto es que aún “está pendiente la llegada de dólares y solución a la crisis nacional por los diversos temas conflictivos”.
Asimismo, dijo que otro punto negativo de esta gestión es que “no hubo sinergia o trabajo conjunto entre el presidente con el vicepresidente Edmand Lara”, porque esa separación también provocó la división de la población.
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“La población quiere trabajo conjunto de sus políticos, y en especial de sus autoridades; y una de las características que marca este primer año de gobierno, fue la no sinergia entre Paz – Lara, y que día que transcurre, día que se alejan de manera irreconciliable”, afirmó.
Sobre este punto, Vargas sostuvo que la relación entre el presidente y el vicepresidente es irremediablemente difícil de solucionar, ya que “ambos personales han sido preparados más con un criterio electoral que con un criterio de gestión gubernamental”.
“Nunca coordinaron un programa, de hecho, el presidente Paz está gobernando sin un programa de gobierno, y esto es clarísimo, porque hasta el momento no tenemos plenamente socializado el Plan General de Desarrollo Económico Social, y tampoco el Plan de Desarrollo Social, que debería estar en PDES. En ese sentido que cualquier vacío de poder que pudiera darse en un viaje del presidente, en un escándalo en el que se ve envuelto él o su entorno familiar, es inmediatamente aprovechado por Lara, para catapultarse y votabilizarse respecto de una nueva elección en donde él jugaría un papel ya estelar. No va a haber un punto de encuentro, porque ellos no han conformado dupla sobre la base de un acuerdo programático, sino sobre la base de un acuerdo completamente espurio”, dijo.