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Doria Medina y Tuto Quiroga cuestionan el primer año de Gobierno de Rodrigo Paz y advierten falta de cambios estructurales

Ambos políticos realizaron una evaluación crítica de los primeros 12 meses de gestión. Mientras Doria Doria Medina calificó el periodo como decepcionante por los resultados económicos y los cuestionamientos de corrupción, Jorge Tuto Quiroga consideró que se desperdició una oportunidad política para impulsar reformas profundas en el país.

Al cumplirse el primer año de Gobierno del presidente Rodrigo Paz, las críticas de Samuel Doria Medina y Jorge Tuto Quiroga marcaron el balance de su gestión. Ambos líderes políticos expresaron su preocupación por los resultados alcanzados y señalaron que todavía están pendientes transformaciones fundamentales para Bolivia.

El empresario y líder político Samuel Doria Medina sostuvo que la actual administración no representa el inicio de un nuevo ciclo político, sino una etapa de transición hacia ese objetivo. A través de un pronunciamiento en sus redes sociales, calificó como decepcionante el primer año de gestión y cuestionó que el Gobierno haya priorizado aspectos políticos, viajes y escándalos por encima de la economía.

Doria Medina señaló que uno de los principales compromisos que motivó el cambio político en las últimas elecciones fue la recuperación económica, pero consideró que los resultados todavía no responden a las expectativas ciudadanas.

Entre sus principales observaciones mencionó la falta de avances suficientes en el control de la inflación, la estabilización de las finanzas públicas y el aprovechamiento del superávit comercial para incrementar los ingresos por exportaciones.

Asimismo, manifestó que la administración de Paz llega a su primer aniversario afectada por cuestionamientos de corrupción y una percepción ciudadana de irregularidades en el manejo de los recursos públicos.

Pese a sus críticas, reconoció que el respaldo de una parte de la población que no desea retornar al pasado político continúa siendo un factor importante para el Gobierno. También consideró que todavía existe tiempo para corregir el rumbo, aunque expresó dudas sobre la voluntad de las autoridades para reconocer los errores.

Por su parte, el expresidente Jorge Tuto Quiroga calificó el primer año de gestión como una oportunidad política desperdiciada. A su criterio, el Gobierno contó con condiciones favorables en la Asamblea Legislativa para impulsar reformas constitucionales y legales, pero las disputas políticas internas impidieron avanzar en los cambios comprometidos.

Quiroga cuestionó la continuidad de prácticas del anterior modelo de Gobierno, la permanencia de empresas estatales deficitarias, el centralismo y la falta de transformaciones institucionales. También observó los conflictos entre el presidente, el vicepresidente Edmand Lara y representantes del Legislativo, que, según su evaluación, terminaron debilitando la capacidad de impulsar una agenda de reformas.

En su balance, el exmandatario también identificó algunos aspectos positivos, como el levantamiento parcial de la subvención a los combustibles, los ajustes al régimen cambiario y los acuerdos de financiamiento internacional. Sin embargo, consideró que estas medidas fueron insuficientes y llegaron tarde frente a la magnitud de los problemas económicos.

Entre sus principales demandas para el segundo año de gestión mencionó la recuperación de la institucionalidad, la reforma constitucional y la aprobación de cambios estructurales en diferentes áreas del Estado.

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Los desafíos

Las declaraciones de Doria Medina y Quiroga reflejan el distanciamiento político que se ha producido respecto al Gobierno de Rodrigo Paz, luego de que inicialmente existieran coincidencias y expectativas sobre la posibilidad de impulsar una nueva etapa para Bolivia.

Mientras Doria Medina concentra sus críticas en la falta de resultados económicos, los cuestionamientos de corrupción y la ausencia de autocrítica gubernamental, Quiroga pone mayor énfasis en las reformas políticas, constitucionales e institucionales que considera postergadas.

Ambos coinciden, sin embargo, en que el primer año no logró consolidar las transformaciones que se esperaban tras el cambio de Gobierno.

De cara al segundo año de gestión, el desafío de Rodrigo Paz será demostrar resultados concretos en la recuperación económica, fortalecer la institucionalidad y avanzar en las reformas pendientes, en un escenario político marcado por las diferencias con antiguos aliados y las crecientes demandas de la población.

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