jueves 9 de abril de 2026

Inseguridad

Fuga masiva: hacinamiento y sin altas medidas de seguridad, así es el penal de Uncía

De los 17 internos que escaparon, uno fue recapturado y otro retornó voluntariamente.
Director General de Régimen Penitenciario, Juan Carlos Limpias.  Foto: DGRP
Director General de Régimen Penitenciario, Juan Carlos Limpias. Foto: DGRP
lunes 04 de marzo de 2024

Visión 360 / La Paz 

“Casi nueva”, con un hacinamiento del 58% y sin medidas de alta seguridad para infractores de “alta relevancia”, así es el centro penitenciario de Uncía, en Potosí, donde al mediodía del domingo se registró una fuga masiva de reos. De los 17 internos que escaparon, uno fue recapturado y otro retornó voluntariamente. 

“Esta fue una fuga masiva, no es uno o dos, son 17, por eso creemos que hay complicidad. Hace más de 15 años, desde lo ocurrido en Palmasola, que no se daban este tipo de hechos”, dijo el director general de Régimen Penitenciario, Juan Carlos Limpias.

El centro Penitenciario del municipio de Uncía se encuentra en la provincia Rafael Bustillos del departamento de Potosí. La infraestructura depende de la unidad de Seguridad Ciudadana del Gobierno Autónomo Departamental de Potosí, que cubre los gastos por el consumo de servicios básicos de luz y agua.

Aunque alberga a varios internos acusados o sentencidos por delitos de relevancia, como feminicidios y violación a niños, niñas y adolescentes, no es una cárcel de máxima seguridad. Al contrario, es un recinto provincial que, de acuerdo con Limpias, no cuenta con altas medidas de control.

“Hay un muro perimetral y una torre, pero no es de máxima seguridad. Tampoco es un centro penitenciario antiguo, estamos hablando de un funcionamiento de unos 12 o 13 años. Es una infraestructura casi nueva en comparación a otros centros penitenciarios”, explicó la autoridad.  

El informe anual Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura (MNP – Bolivia) 2022, de la Defensoría del Pueblo, señala que este recinto tiene un hacinamiento del 58%. El documento  detalla que fue construido con una capacidad para 100 personas, sin embargo, durante la visita de la institución, allí convivían 158 reos. Pero la cifra podría ser mayor. 

Limpias indicó que al momento de la fuga se tenían entre 180 a 200 privados de libertad. “Hace años teníamos unos 70 reos, pero ahora ya tenemos hacinamiento”, manifestó.

La autoridad explicó que de los 17 fugados solo uno estaba sentenciado, mientras que el resto estaba privado de libertad o con detención preventiva. El tiempo promedio de estadía era de entre uno o dos años.

Entre las afecciones de salud que sufre la población carcelaria están las infecciones respiratorias y estomacales. Como los recintos carcelarios del resto del país, el de Uncía no tiene profesionales que realicen un informe psicológico de los privados de libertad o de su nivel de peligrosidad. 

“Algo que pasa es que los operadores de justicia mandan a reos de alta peligrosidad a estos centros provinciales, cuando deberían enviarlos a cárceles de máxima seguridad. Nosotros pediremos ese traslado una vez que los fugados sean recapturados”, añadió Limpias.

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