martes 7 de abril de 2026

Cocaleros

Elmer Lizarazu, desde la clandestinidad, ratifica que las vigilias para proteger a Evo Morales causan perjuicios a las bases cocaleras

Según el productor de coca, son varios los que piensan como él sobre los perjuicios que causan las vigilias, pero prefieren callarse porque tienen miedo a ser vetados o criminalizados; es una voz que representa a un conjunto de grandes mayorías de personas.
“No pido garantías, ni nada, estoy resguardado con las bases acá en el trópico, esperando salir de Cochabamba para dar una conferencia de prensa a los medios de comunicación”. Foto: Erbol
“No pido garantías, ni nada, estoy resguardado con las bases acá en el trópico, esperando salir de Cochabamba para dar una conferencia de prensa a los medios de comunicación”. Foto: Erbol

Desde la clandestinidad, según él, resguardado por sus bases, el cocalero Elmer Lizarazu, después de ser acusado de ser un resentido y de haber sido expulsado de la Federación de Productores de Coca por haber planteado que se busque asilo para el expresidente Evo Morales, debido a los perjuicios que representan las vigilias para garantizar su seguridad, se ratifica en su posición.

El productor de coca considera que las vigilias que se realizan desde hace un año y medio en el Chapare provocan una pérdida de tiempo, y tiempo, para él, significa no poder sembrar, no poder cosechar y no poder ganar el sustento para las familias.

Además, reveló que solo son las bases las que realizan las vigilias durante todo el día y la noche, mientras que los dirigentes solo están una o dos horas. Debido a ello, el perjuicio es para las bases, que no pueden trabajar en sus tierras.

Dijo que se encuentra a la expectativa de lo que pueda suceder después de la reacción que provocó su propuesta entre los dirigentes afines a Morales, tras la circulación de versiones sobre su secuestro e, incluso, su asesinato.

Lizarazu considera que, si bien las bases decidieron realizar la vigilia, hay cansancio, y ese cansancio se reflejó en los aplausos que recibió su propuesta a la conclusión del ampliado cocalero, donde los dirigentes hicieron acusaciones y declaraciones falsas contra su persona, en una entrevista en Fama, Poder y Ganas.

No quiso referirse abiertamente a Morales debido a una prohibición emitida por un juez, a consecuencia de los varios procesos iniciados en su contra cuando ocupaba el cargo de presidente del país; sin embargo, cuestionó su insistencia en permanecer en el poder y también las acusaciones que existen en su contra, por lo que, desde su punto de vista, debería responder y presentarse ante la justicia.

El cocalero se declara indígena y productor de la zona. Como prueba, habló de sus manos, que se encuentran llenas de callos y ampollas debido a sus actividades agrícolas, mientras que Morales y otros dirigentes nunca trabajaron la tierra, aunque tenga barba y el cabello claro.

A principios de marzo de este año, las vigilias para resguardar a Morales en el Trópico de Cochabamba se intensificaron y se volvieron permanentes, después de conocerse denuncias sobre la intención de detenerlo en cumplimiento de una orden de captura.

Las Seis Federaciones del Trópico de Cochabamba instalaron vigilias en Lauca Ñ y en carreteras principales entre Cochabamba y Santa Cruz para evitar su aprehensión por un proceso en su contra por el presunto delito de trata agravada de personas.

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Protegido por su sindicato, en algún lugar del Trópico de Cochabamba

Lizarazu dijo que, después del ampliado en el que hizo la propuesta de solicitar el asilo para Morales, se encuentran a la expectativa de lo que pueda suceder en las próximas horas. “Yo he estado aquí con mis bases; en el trópico tengo familiares; en el trópico tengo mis hijos y mis bases también están a la expectativa. Están viendo que nada malo me pase, porque cualquier cosa se puede esperar, ¿no?”, afirmó.

Admitió que cualquier cosa puede suceder con su persona: “no pido garantías ni nada, estoy resguardado con las bases acá en el trópico, esperando salir de Cochabamba para dar una conferencia de prensa a los medios de comunicación”.

Dijo: “Hay denuncias de que soy un traidor, inclusive indican que fui expulsado en 2014. Eso es cierto, pero no como ellos dicen, no por plantar coca, no por cuestiones orgánicas. Fui expulsado por defender justamente la democracia; por defender la candidatura de una mujer, cuando quien era presidente vino a imponer con la dedocracia a los candidatos y las bases se levantaron”, afirmó.

En el Chapare no existe libertad de expresión

Lizarazu, a raíz de lo sucedido en las últimas horas, consideró que en el Chapare no existe libertad de expresión, porque no se respetó el planteamiento que hizo, la sugerencia que hizo, la cual debía ser considerada y decidida por las bases, y no por los dirigentes.

Develó sus observaciones a las candidaturas que salieron por el Movimiento al Socialismo (MAS), con las cuales no estaba de acuerdo debido a la forma en que fueron elegidas. Por ello, afirmó que no participó ni votó en las elecciones, porque no estaba de acuerdo con ese tipo de candidaturas.

“No voté porque estoy inconforme con las cosas, y tampoco hubiera votado si hubiera ido por el señor Evo Morales; si él hubiese sido candidato”, afirmó.

También se refirió a la reelección indefinida, planteada por el MAS y por el expresidente Morales, con la que manifestó su desacuerdo, porque, desde su punto de vista, lo correcto es que haya una sola reelección, un mandato de 10 años; más allá de ese tiempo “sería desesperación por el poder; hay que dar espacio a otras personas”, dijo.

Desde su punto de vista, con ese criterio de permanecer en la dirigencia sindical, no se ha dejado emerger nuevas dirigencias; las han mutilado, como sucedió con Andrónico Rodríguez, aunque también criticó la conducta del dirigente.

Ratificó lo que se conoce en el país sobre la dictadura sindical que se impone en el Trópico de Cochabamba; sin embargo, aclaró que son los dirigentes, y no las bases, los que incurren en estas acciones.

“Estamos hablando de un conjunto de dirigentes, dictadura dirigencial; más allá existe democracia. En los sindicatos son más democráticos, pero acá que ya nos estén expulsando está claro: es dictadura. No solo son mis palabras, sino los hechos. Existe dictadura dirigencial; las bases son bien respetuosas”, remarcó.

Lizarazu afirmó que su voz es la de un campesino quechua, de los cocaleros y también de los indígenas del país. “La voz de Elmer Lizarazu es una voz que reclama”. De manera general, precisó que son varios los que piensan como él, pero prefieren callarse porque tienen miedo a ser vetados o criminalizados; es una voz que representa a un conjunto de grandes mayorías de personas, afirmó.

Consultado sobre el color de su piel y la barba que lleva, diferente a la mayoría de las personas que habitan la zona, sostuvo en su idioma originario, el quechua, que el hablar su idioma es una prueba de su origen y no como otros, que se dicen indígenas y no hablan su idioma originario, en directa alusión a Morales.

También sostuvo que otra prueba de que él es del lugar son sus hijos: “Yo tengo mis hijos, él no tiene hijos; mis manos están llenas de callos, reventadas. ¿Por qué? Porque siembro la tierra, cosecho la coca”, afirmó.

Se refirió a las actividades que realiza Morales en el lugar, sobre todo a la piscicultura y la producción de tambaquí en el Trópico de Cochabamba. Dijo que hay que ver las manos, porque se puede aparentar muchas cosas ante los medios de comunicación.

“Un trabajador tiene las manos llenas de ampollas, callos; las manos del trabajador están reventadas por las ampollas. Esa es una evidencia de que somos de raíz indígena y ese origen no lo van a poder negar. El hecho de que tenga barba y sea choco no quiere decir que no sea indígena”.