lunes 23 de febrero de 2026

La Tribuna

Los 4.100 del Víctor Agustín Ugarte esperan a Boca Juniors

A pesar de contar con jugadores de elite y con un cuerpo técnico experimentado, la altura de Potosí sigue siendo un desafío mental y físico para Boca. Las estrategias para contrarrestar los efectos ya empiezan a barajarse.

Boca Juniors, un gigante del futbol argentino, se enfrenta a un desafío titánico en el Estadio Victor Agustin Ugarte al enfrentar a Nacional Potosí. El miedo, ese sentimiento tan humano, se vislumbra en el horizonte azul y oro mientras se preparan para este encuentro en tierras bolivianas.

“La altura en Potosí, es peor que en La Paz”, “la altura te ahoga”, “No se puede respirar, no sientes el aire”; estos y algunos otros conceptos han sido vertidos en los últimos días por jugadores de Boca, lo cierto es que “se juega donde se vive” y Nacional Potosí estará esperando a su rival por Copa Sudamericana, en un partido que promete ser un verdadero examen de resistencia y determinación, los jugadores se preparan para enfrentar no solo al Nacional Potosí, sino también a las condiciones desafiantes de la altura.

Desde la fatídica eliminación en la Copa Libertadores del 2007,  hasta las recientes especulaciones antes de enfrentar a equipos bolivianos en la altura, Boca Juniors ha mostrado una preocupación palpable. La falta de oxígeno, la dificultad para respirar y el rendimiento físico comprometido son solo algunas de las razones que alimentan ese temor.

A pesar de contar con jugadores de élite y con un cuerpo técnico experimentado, la altura de Potosí sigue siendo un desafío mental y físico para Boca. Las estrategias para contrarrestar los efectos ya empiezan a barajarse.

En última instancia, el miedo de Boca a jugar en la altura de Potosí refleja el respeto por un adversario natural que no puede ser subestimado, ya que la reputación de Nacional Potosí como un equipo aguerrido en casa, se vera respaldado por una afición apasionada que generara una presión adicional para los visitantes.

La atmósfera intimidante del estadio podrá afectar la confianza y el desempeño de Boca en este partido de Sudamericana.

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