lunes 6 de abril de 2026

Eurocopa 2024

España y Francia abren las semifinales en un partido en el que se espera el despertar de Mbappé

Los españoles buscarán seguir con su buen juego para 'tumbar' a la selección favorita para ganar el certamen
Los jugadores españoles tras un entrenamiento. Foto: Selección Española.
Los jugadores españoles tras un entrenamiento. Foto: Selección Española.

Múnich / EFE

La magnitud de un futbolista de la dimensión de Kylian Mbappé, aún sin brillar en una Eurocopa en la que estaba llamado a ser estrella, es el último reto de una España brillante para cumplir el sueño de volver a estar en una final del torneo 12 años después y también de Jesús Navas, ante la baja de Dani Carvajal sancionado, en un gran desafío final como internacional a sus 38 años. Este martes (15.00 de Bolivia) España y Francia jugará la primera semifinal de Alemania.

Obligado a retocar lo que funciona Luis de la Fuente, con la tranquilidad de encontrar la hazaña ante Alemania con goles desde el banquillo. La importancia de la segunda unidad. La ausencia de egos con todos preparados para sumar. El día que 'sacrificó' a las dos revelaciones del torneo, Lamine Yamal y Nico Williams, por las faltas de ayudas cuando el orgullo del anfitrión alejó a España de su identidad. Serán claves ante Francia. La obsesión en las ayudas, en la precisión en el pase para evitar rápidas transiciones de sus extremos, en la generosidad en el esfuerzo.

Apareció Dani Olmo en el papel estelar que demandaba. Con el 10 a la espalda. El que asumirá sin Pedri ante Francia. Con Jesús Navas por Carvajal y Nacho por Le Normand porque De la Fuente nunca fue amigo de experimentos. "No pretendo inventar. Normalmente me gusta que cada jugador juegue en la posición en la que se desempeña con mayor facilidad", adelantó el seleccionador descartando Nacho de lateral o el cambio e banda de Cucurella. El respeto a Mbappé es de la misma dimensión que la confianza en Jesús Navas.

Un duelo de altura que se decidirá por la contundencia en las áreas. Si Francia es poderosa en el aspecto defensivo, España presume de haber concedido solamente dos tantos y uno se lo marcó en propia puerta. Solamente Alemania, a la desesperada, logró marcar a Unai Simón cuando los cuartos despedían al anfitrión. El tanto inapelable de Wirtz tras una exhibición de poderío de Aymeric Laporte que vivirá un reencuentro especial con el país en el que nació.

Y en ataque con la misma necesidad de Álvaro Morata en España que Mbappé en Francia. El capitán marcó el tanto del primer paso a la ilusión, a Croacia, y desde entonces se apagó. Apenas cuatro remates a puerta en 310 minutos. Sin sacar provecho del potencial abrumador en los costados, con Yamal y Nico siempre buscando un rematador. No lo fue Morata, tan indiscutible para De la Fuente, tan capitán dentro como agitador fuera en declaraciones que generan ruido poniendo en duda su continuidad en la selección. Cansado de un país en el que no se siente valorado. Necesitado de un tanto para la historia. Como el de Mikel Merino con su vuelo eterno para tumbar a Alemania.

Mbappé (izq.) y Griezmann en una práctica del combinado galo. Foto: Equipo de Francia.

 

El rival

Enfrente, Francia espera a Kylian Mbappé. Fracturada su nariz en la primera jornada ante Austria, con un solo gol de penal en 20 remates en el torneo, por debajo de la enorme dimensión de su fútbol y su condición decisiva, la dependencia goleadora del conjunto galo de su figura más brillante es aún más evidente en la Eurocopa. Lo necesita. Absolutamente.

Y lo echa de menos. Incómodo con la máscara que protege su nariz, que condiciona su visión, no es ni tan goleador ni tan definitivo ni tan desbordante como esperaba en Alemania 2024. Sus ocasiones son esporádicas, sus apariciones son puntuales, sus goles son tan contados como los de todo su equipo, que admite ya "un problema en la definición". Los números lo describen como el primer conjunto de la historia en alcanzar las semifinales de este torneo con tan solo tres goles a favor. Y dos han sido en propia puerta.

Sin el portero Mike Maignan, Francia no estaría en las semifinales. Sin su defensa, tampoco: Jules Koundé, Dayot Upamecano, William Saliba y Theo Hernández, que han jugado cada minuto de cada partido y también lo harán ante España. Ni sin su potentísimo medio campo, con Aurelien Tchouameni, N'Golo Kanté y Adrien Rabiot, que retornará al once después de su sanción ante Portugal con el consiguiente paso de nuevo al banquillo de Eduardo Camavinga.

Más allá de Mbappé, nadie en el ataque ha funcionado en Francia. También es llamativo el momento de Antoine Griezmann, hasta el punto de que fue suplente contra Polonia en la tercera jornada. Ha jugado de casi todo ya en esta Eurocopa, sin encajarse todavía en el nivel de siempre, sin un solo gol ni una asistencia, pero también sin todo el fútbol que lo ha dirigido a las cotas más altas en su carrera. Su titularidad incluso está abierta a debate.

Entre él, Ousmane Dembele -resurgido ante Portugal, en su segundo duelo seguido como suplente-, Marcus Thuram y Randal Kolo Muani se resolverán las dos restantes plazas del ataque (o en la media punta, si juega el futbolista del Atlético de Madrid) en el duelo de este martes en el Allianz Arena de Múnich, donde hay otra advertencia muy seria para España: Francia ganó cada uno de sus últimas nueve semifinales. No pierde una desde 1996, en los penales contra la República Checa, en la Eurocopa de aquel año.

Estas son las probables formaciones de ambas selecciones: