viernes 10 de abril de 2026

Obituario

Edgar Arandia, pintor, poeta y “conversador paceño”

Polifacético y animoso, así fue Edgar Arandia Quiroga, quien falleció el miércoles 26 de junio. Amigo de artistas, investigadores y periodistas, fue una figura clave en la gestión cultural.
Edgar Arandia en una de sus exposiciones.  Foto: Cuenta personal de Facebook de Edgar Arandia
Edgar Arandia en una de sus exposiciones. Foto: Cuenta personal de Facebook de Edgar Arandia

Era peligroso entrevistar a Edgar Arandia, especialmente cuando el tiempo apremiaba. No porque tenía reticencia a hablar con los medios o porque era agresivo en sus respuestas. El riesgo estaba en que la entrevista podría convertirse en una charla de largo aliento. Y es que el artista, poeta, investigador y gestor era un sabio siempre dispuesto a compartir. Su voz se extrañará tras su fallecimiento.

“Era uno de los últimos grandes conversadores de La Paz. Con la experiencia que reunió en su vida, sentarse a charlar con Edgar era un placer muy especial”, recuerda su amigo, el gestor Elías Blanco.

Arandia nació en La Paz en 1950. En sus 74 años de vida experimentó tanto las cambiantes tendencias artísticas como los violentos procesos históricos, especialmente la lucha contra las dictaduras militares.

Edgar Arandia ataviado como el Ch’uta arcabucero. Foto: Cuenta personal de Facebook de Edgar Arandia

 

Arandia era un combatiente inalcanzable. Lo hacía tanto en las calles como en el lienzo y el papel. Ejercía en su arte su activismo. Sus obras trabajaban en la imagen e idea de los marginados, de lo cholo y de la rebeldía.

“Como pintor consiguió establecer un estilo que no solo lo identifica como uno de los principales artistas del siglo XX y principios del XXI, sino también  como un referente del  espíritu paceño”, agrega el poeta Homero Carvalho.

Edgar Arandia muestra su Jesús con los tres rostros. Foto: Cuenta personal de Facebook de Edgar Arandia

 

Esta lucha tuvo sus riesgos. En el golpe de Alberto Natusch Busch, el 1 de noviembre de 1979, Arandia fue herido. Recibió un disparo en el estómago.

Esta historia estaba siempre presente en su conversación. Ya sea para recordar a jóvenes arrogantes el precio de la democracia, explicar algunas de sus dolencias, utilizar su supervivencia como ejemplo de los poderes de la ñatita familiar o burlarse de sí mismo. “Hay que tratar muy bien a la ñatita. Prenderle sus puchos y darle trago y así es como sobreviví al hueco que me dejó Natusch”, contó en una entrevista que le hicieron sobre esta tradición andina.

Fiesta de Carnaval con sus amigos artistas y el exalcalde Luis Revilla. Foto: Cuenta personal de Facebook de Edgar Arandia

 

Repositorio de tradiciones     
Junto con investigadores de la talla de Fernando Cajías o Milton Eyzaguirre, Edgar Arandia era uno de los más buscados para hablar de las tradiciones de la sede de Gobierno. Las conocía todas. Y las practicaba todas.

“Si tenías que averiguar algo de Carnaval, Alasita, San Juan... una apuesta segura era que Edgar te podría guiar”, considera Blanco.

Su conocimiento surgía de sus propias experiencias. El 24 de enero, a las 12.00, acudía a Alasita; bailaba como pepino o ch’uta en Carnaval; acudía a recibir los primeros rayos solares el 21; y saltaba sobre la fogata el 24 de junio; festejaba en la verbena; y todos los días atendía a su ñatita.

Dos de las obras de Arandia en las que destaca el cholo paceño. Cuenta personal de Facebook de Edgar Arandia

 

Complementaba todo con investigación. Así, en 2022, publicó un libro sobre el Jesús de los tres rostros del Gran Poder, tema sobre el que dio conferencias y también pintó.

“Fue una persona que impactó en varias áreas de la cultura y el conocimiento. Fue pintor, ensayista, investigador y poeta”, cuenta Blanco. “En la década de los 90 me sorprendió cuando dio a conocer su faceta como poeta. Ganó un premio con versos con los que, como con su pintura, recuperaran la imagen del cholo”, agregó  Carvalho.

En 2008 comenzó una nueva etapa como director del Museo Nacional de Arte (MNA). Fue una selección polémica en su momento, ya que en ocasiones cuestionó a la administradora Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia (FCBCB).

Sin embargo, fue quien dirigió el proceso de ampliación del centro. Ya sea como director o secretario ejecutivo de la FCBCB se enfrentó a la burocracia, la falta de fondos y la irregularidad en la construcción para recuperar y restaurar la Villa de París, proceso que, por sorpresas de la vida,  será concluido en 2025 por su hija Claribel, ahora la nueva directora del espacio.