viernes 3 de abril de 2026

Entrevista

Jorge Silva: “El pueblo debería elegir al Defensor del Consumidor, para que sea independiente”

La autoridad explica que en su despacho -principalmente- recibe reclamos por incumplimiento de contratos de toda índole; también atiende casos de publicidad engañosa.
Jorge Silva Trujillo, viceministro de Defensa del Consumidor, en su despacho. Foto: Anahí Cazas / Visión 360
Jorge Silva Trujillo, viceministro de Defensa del Consumidor, en su despacho. Foto: Anahí Cazas / Visión 360

Para hablar de sus inicios en el Movimiento Al Socialismo (MAS),  Jorge Silva Trujillo siempre recuerda su oficio de tallador en madera. Cuando era representante de este sector, conoció a Evo Morales y se convirtió hasta en su vocero político. Hoy, por una invitación del presidente  Luis Arce, está a cargo del Viceministerio de Defensa de los Derechos del Usuario y Consumidor. 

En una entrevista con Visión 360, que se realizó a primera  hora del miércoles, Silva recordó sus inicios, habló sobre la división del MAS y explicó por qué el Defensor del Consumidor debería ser una institución independiente. 

¿Quién es Jorge Silva?    
Soy abogado de profesión. Fui diputado, vocero político del gobierno de Evo Morales, concejal durante dos gestiones y ahora soy viceministro. Además, soy paceño y stronguista.       

¿Cómo llegó a ser titular del  Viceministerio de Defensa del Consumidor? 
Antes de ejercer la política, era artesano y asesor de la Confederación de Artesanos de Bolivia. Fui tallador en madera, hacía artesanías y muebles. 
Estudié Derecho y eso me ayudó a que los artesanos me identifiquen como alguien que podía ayudar en los problemas legales. Me nombraron asesor y con mis compañeros trabajamos en un diálogo nacional en 2000. Eso nos permitió visibilizar el trabajo de  los artesanos ante el Gobierno de entonces. 
Ese proceso nos permitió contactarnos con Evo Morales, que estaba como diputado y aspiraba a ser presidente. Estaba buscando contactos con las organizaciones urbanas y tuve la oportunidad de conocerlo. Él me invitó a ser candidato a diputado por mi circunscripción.
Salí elegido y fui subjefe nacional de la bancada de diputados y jefe departamental de La Paz. Fui vocero político y en otro período constitucional me pidieron estar de concejal. 
Fui coordinador de campaña para Lucho y David, quienes me invitaron para ser el viceministro de Defensa del Consumidor. En resumen, esa es la trayectoria de mi carrera política.  
                               
Además de la invitación de Morales, ¿qué lo motivó a ingresar al MAS? 
En la universidad siempre estábamos organizados en grupos y debatíamos sobre diferentes temas. Ahí me empapé de la izquierda. Teníamos una agrupación que se llamaba “Marcelo Quiroga Santa Cruz”. Eso me permitió, como artesano y asesor, generar debates dentro de mi sector en el país. 
Realizamos varios congresos y ampliados de artesanos que me visibilizaron para ser asesor y luego dirigente de la Asociación de Talladores en Madera de La Paz. Eso me sirvió para que nos contactemos con Evo Morales, que organizaba un instrumento político de los sectores sociales. 
Coincidimos con las expectativas que teníamos como artesanos y productores. Queríamos ser visibilizados ante las políticas de un Estado que sentíamos que nos excluía, nos discriminaba y que  privilegiaba a un sector de la población.
Esto generaba una diferencia abismal entre ricos y pobres, habíamos muchos pobres y muy pocos ricos. Queríamos un cambio y por eso nos consideramos militantes del MAS. Queríamos cambiar el modelo económico que solo beneficiaba a los empresarios y a los ricos, que entregaba nuestros recursos naturales a las empresas extranjeras y solo dejaba muy poco para los bolivianos.
Ahí nos fuimos identificando con ese proceso, que luego nos sirvió para ser parte de un gobierno que lideró Evo Morales. 

¿Cómo ve ahora la división entre evistas y arcistas?
Estoy muy dolido, porque nunca en 2005 y 2006, cuando iniciamos el Proceso de Cambio, hubiera pensado que estaríamos divididos. 
Nunca me hubiera imaginado estar de un lado y mis compañeros del otro, unos llamados del ala radical  y otros denominados del ala renovadora. Me siento muy frustrado y dolido, porque entre hermanos, hoy nos estamos disputando el poder. 
Nos estamos enfrentando en los medios de comunicación, denunciándonos e insultándonos entre hermanos de un proyecto político, que tenía como horizonte cambiar la estructura de un Estado colonial y construir uno Plurinacional e inclusivo con soberanía, libertad y democracia. Duele que el principal conductor de ese proyecto hoy esté atacándonos diciendo que somos traidores.  Es muy preocupante y todo por un tema de poder político. 
Nosotros tenemos la suerte de haber sido, no digo los herederos, pero sí los beneficiarios de una lucha de hace décadas atrás. Esta no es una lucha de Evo, de algún dirigente o alguna organización social. Es un proceso que viene desde nuestros tatarabuelos, quienes eran sometidos por los patrones (...). 
Hoy somos responsables de ese proceso y de llevar adelante una transformación del Estado. Pero al mismo tiempo siento que no estamos respondiendo a todo ese sacrificio y lucha, a toda la gente que ha muerto por mejores días para nuestro país. Todo simplemente por una pugna política que tiene Evo Morales y un grupo de personas que piensan que son los dueños del país.
Eso lógicamente duele, porque son nuestros propios hermanos. Eso podrías esperar de la derecha, que el 2019 asumió el poder y empezó a encarcelarnos y torturarnos, pero no de nuestros compañeros. Hoy se enfrentan a nuestro presidente y apuestan  al desastre para aparecer como los iluminados.

¿Usted ve alguna salida?, ¿habló con Evo Morales?
Nos ha tachado de traidores a todos los que trabajamos con Lucho. Es imposible hablar con una persona que ni nos ha invitado. Tampoco iríamos a una invitación, no nos interesa hablar con alguien que está cegado u obsesionado por el poder político.

Desde que asumió su cargo, ¿cuál ha sido el momento más complejo que le tocó administrar? 
Siento que este viceministerio está mal ubicado. Me siento frustrado, porque el Defensor del Consumidor debería ser algo así como el Defensor del Pueblo: una institución independiente del Órgano Ejecutivo. Debería ser elegido por la Asamblea Legislativa o por el pueblo.
El consumidor no es afectado solo por el sector privado, también lo es por el público, y no se puede ser juez y parte. Es decir, soy un viceministro que responde al sector público, vengo de un órgano del Estado y es como ser juez y parte. En otros países, el Defensor del Consumidor es una institución aparte de los poderes del Estado. 
Esa es mi primera dificultad. Cuando quiero defender al consumidor que ha sido vulnerado en sus derechos por un servidor público o por un ministerio, no puedo porque también soy parte del Ejecutivo. Ahí ya dicen: “¿qué pasa, compañero? Estás atacando a nuestro compañero”.  Creo que ese es un problema estructural. 
Ahora, durante mi gestión, hemos resuelto todos los problemas que se nos han presentado.  Siempre vas a encontrar a alguien que te apoya o que no está de acuerdo, eso es natural porque estás defendiendo a una persona de otra persona.

¿Qué perfil debe tener el Defensor del Consumidor? 
El ideal debería ser que sea independiente. Además, ya no debería haber la ASFI, la ATT, y la ANH, que son entidades reguladoras.  Debería ser una sola entidad que regule, controle y defienda todos los derechos de los consumidores. 
Hoy no es así, viene un consumidor y dice me han engañado con una tarjeta de crédito o he contratado un paquete de TV por  cable, me han dicho 180 canales, pero he hecho la prueba en mi casa y solamente hay 120. Lo mismo pasa con el internet. Y todos tienen una entidad diferente para resolver el problema.
En el caso de los vuelos demorados de BOA o cuando los pasajeros protestan, no  podemos intervenir porque es campo de la ATT.  Lo mismo pasa con un reclamo por la garrafa de gas licuado, en ese caso hay que ir a la ANH. 
La gente tiene que ir a diferentes lugares para defender un derecho y, además, los procedimientos son diferentes en cada uno. He visto reclamos en la ATT que se resuelven en dos años y eso no puede ser, la solución debe ser inmediata. 
Todas las entidades reguladoras deberían ser parte de una sola entidad,  de un Defensor del Consumidor, no es algo nuevo. En México, la Profeco -que es una Procuraduría- trabaja así. Ve todo y defiende a todos los consumidores; allá no hay entidades como las que tenemos acá, donde se pasan la pelotita y al final no resuelven nada.  Creo que así debería ser en Bolivia. Pero no sé cuándo. 

¿Cuáles son los casos más frecuentes que usted recibe en su despacho?
Los reclamos por incumplimiento de contratos de toda índole. Por ejemplo, si se va a una modista por un traje y le ha fallado o si se compra un celular y se ha fregado en una semana o era una marca falsificada. También atendemos publicidad engañosa: le ofrecen dos por uno y solamente le dan uno.

¿Hay algún caso que le quita el sueño o que le causa una gran preocupación? 
El tema de salud. Duele ver a los abuelos y abuelas haciendo fila desde las tres de la mañana por una ficha. La atención al consumidor en el área de salud es muy preocupante, al igual que en el área de justicia.
La gente llora porque no tiene plata para pagar el abogado o porque en la administración de justicia la engañan. En esas dos áreas necesitamos un defensor del litigante o paciente que restaure los derechos vulnerados.
Lamentablemente tenemos muy poco personal. Apenas son 23 personas en todo el país, no nos alcanza el tiempo y los recursos para ver estos temas. 

Uno de los casos polémicos es el de Las Loritas. ¿Usted atendió a las víctimas?
El tema de Las Loritas es el resultado de una falta de autoridad que tenemos en todo el país. Son las autoridades municipales las que han originado este problema.  El caso Loritas es solo uno de los muchos otros que tenemos. 
Este caso se hizo mediático porque tiene 19 proyectos. Pero hay gente que tiene uno o dos y que igual engañan y estafan, pero no se los conoce.
Son los gobiernos municipales los que autorizan los trabajos. Para poner un muro perimetral, ampliar una cocina o hacer un cuarto tienes que tener la autorización. Si no, te inician un proceso administrativo y demuelen tu construcción. Eso hacen con la gente pobre, la pregunta es qué pasa con los edificios grandes.  Estos se construyen en años, a la vista y paciencia de las autoridades municipales. Les dejan construir y después sacan una norma para regularizar sus construcciones. 
A título de favorecer al pobre, lo que en realidad hacen es negociar con los estafadores del sector inmobiliario. Lógicamente cuando ya la gente se ve afectada, viene acá. Por eso, se trabajó el Decreto Supremo 4732. Antes, no teníamos una norma para intervenir y controlar el tema inmobiliario en nuestro país. En dos años de vigencia, los resultados son muy favorables para la población.
Hemos abierto un proceso de conciliación, para que en esta vía las personas puedan recuperar su dinero o puedan fijar plazos a los proveedores para la  entrega de los departamentos. En el caso Loritas,  el empresario no cumplió y la gente inició un proceso penal por estafa.
Insistimos en que es la vía conciliatoria la que puede solucionar este problema. Se sugirió que se entreguen los edificios a los afectados, así como están y ellos los puedan concluir.  

Esto pasa en todo tipo de actividades donde no se cumple con lo ofrecido. ¿Somos muy confiados los bolivianos?
Lo que falta es presencia del Estado, este debe brindar seguridad a la población en estas relaciones comerciales. Por eso, tenemos estos problemas.
No puedes intervenir si no tienes una norma que te respalde y te faculte a controlar. Si no hay esa norma tienes que crearla. Nosotros las creamos, pero cuando las pones en vigencia saltan los políticos opositores y piden la abrogación. 
En el tema de conciertos necesitábamos una norma, la hemos trabajado y está vigente. Esta sirve para evitar que la gente que compra su ticket se vea afectada si se suspende el concierto. Estamos pidiendo a las empresas que presenten un seguro, para que en una eventualidad, este asuma la devolución de los dineros. 
No es sencillo para el Estado trabajar normas que van a afectar a algunos, pero que van a beneficiar a la gran mayoría de la población. No cuestionamos la confianza de la gente, porque sin eso no hay nada. Las construcciones trabajan con preventa, con la plata de la gente. Si la gente no confía, eso se paraliza.
Lo que está faltando es que el Estado dé seguridad a la población, para que pueda invertir su dinero con seguridad jurídica y no tengas reparos. 

¿Muchos ciudadanos reportan el incremento de precios de varios productos, el viceministerio realiza controles? 
En el tema de productos, hemos activado un Comité Institucional de Seguridad Alimentaria, para garantizar la producción y el abastecimiento, además de realizar controles de precios.  Como somos poquitos, convocamos a otras instituciones para hacer cuerpo. Ahí están varias instituciones del Estado del nivel central y -ahora- estamos involucrando también a las autoridades municipales. Fui concejal, sé cuáles son las competencias y atribuciones de los municipios, pero en estos casos veo que no participan, cuando deberían controlar todo.

"Me siento muy frustrado y dolido, porque entre hermanos, hoy nos estamos disputando el poder"

"He visto reclamos en la ATT que se resuelven en dos años, eso no puede ser, la solución debe ser inmediata"

PING-PONG

La Paz Una ciudad descuidada por su autoridad municipal hace varias décadas.

Luis Arce Líder emergente en el proceso de renovación. 

Evo Morales Un líder que ya cumplió su ciclo.

Iván Arias Lo más lamentable que ha tenido La Paz. 

Bolivia Un país que merece mucho más.

Santa Cruz Ejemplo de trabajo con potencialidades  propias y amor a la región.

Luis Fernando Camacho Lo peor que hemos tenido en Bolivia, nefasto.

Jeanine Añez Pudo ser la mejor presidenta, pero fue lo peor que tuvimos.

MAS Un instrumento político que no es de una persona, sino que es de todo el pueblo.

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