domingo 5 de abril de 2026

Informe especial

Los 60 “refuerzos” de Baisa que no funcionaron en la Academia

El promedio de jugadores que no funcionaron en el club es de 3,5 por temporada. Bolívar trabaja desde hace tres años con la asesoría del Grupo City.
Arriba: Silvio Carrario y Pablo hervías. Abajo: Armando Sadiku, Alvaro Rey e Ivan Borghello. Fotos: archivo y Espn
Arriba: Silvio Carrario y Pablo hervías. Abajo: Armando Sadiku, Alvaro Rey e Ivan Borghello. Fotos: archivo y Espn

Luego de las asambleas que tuvo el club Bolívar el pasado mes, su presidente Marcelo Claure salió a reclamar a la prensa que no sabían “restar, ni sumar, ni leer”, todo debido al déficit de más de cuatro millones de dólares que generó el club en 2023 y que se informó a sus socios e hinchas.

Si bien es cierto que Baisa absorbe las pérdidas de la Academia, los números son fríos y pusieron al descubierto, otro año más, los números rojos que generan los celestes en un fútbol deficitario.

Gran parte de esa pérdida anual de la que informa su dirigencia a sus socios se debe a la cantidad de “refuerzos” que llegaron a Bolívar desde 2008.Según el recuento que realizó SPORTS 360 son 60 los futbolistas extranjeros que “no sonaron ni tronaron” en su paso por el club que erogó grandes sumas por sus transferencias.

El inicio de la larga lista

Todo este desfile de jugadores comenzó en 2008 con la llegada del “Tweety” Silvio Carrario, quien fue contratado con el antecedente de haber jugado en varios equipos argentinos, entre ellos el Boca Juniors de 1996 con Diego Maradona. Sin embargo, cuando vino al club celeste estaba por cumplir 38 años y se encontraba casi retirado del fútbol.

En marzo de 2008 cuando Maradona llegó a La Paz para jugar un partido en el Hernando Siles con el objetivo de apoyar el juego en la altura, se reencontró con Carrario y le dijo sonriendo: “¿No estabas retirado?”.

De aquel primer año pocos se acuerdan del paso de otro argentino como fue Nahuel Fioretto o el chileno Renato Ramos. El colombiano Arnulfo Valentierra lució la mítica casaca 10, pero no brilló como se esperaba.

En 2009, asumió la dirección técnica Gustavo Quinteros, quien se sorprendió con la llegada de Francisco Maciel, exdefensor de Racing,  al que lo tuvo en el banco gran parte del torneo. Cuando quisieron imponerle la presencia de Maciel, el DT prefirió irse de Bolívar, pese a que le había dado el primer campeonato de la era Baisa.

Nueva década

En 2010, se produjo la llegada de otro grupo de jugadores que tampoco funcionó en el cuadro bolivarista. Alex Da Rosa fue ídolo en The Strongest y San José, pero en Bolívar estuvo apenas un año con un rendimiento irregular.

Esa temporada vinieron otros brasileños de los que muy poco se acuerdan los hinchas, pero que contemplamos en este recuento en la infografía que se incluye en estas páginas.

El técnico Ángel Guillermo Hoyos trajo en 2012 a Lucas Scaglia, quien aterrizó en Tembladerani con el rótulo de ser “el mejor amigo de Messi”; su paso por el club duró menos de un semestre.

Ya con Miguel Ángel Portugal, llegaron los españoles. El primero fue Edu Moya, que no funcionó; en cambio sí lo hicieron y a gran manera Juan Miguel Callejón y José Luis Sánchez Capdevila.

Un chileno y un uruguayo

En 2019 llegaron siete extranjeros, pero ninguno estuvo a la talla de Bolívar. Bajo el mando de César Vigevani pasaron sin pena ni gloria Carlos Gómez, Thomaz Santos, Nicolás Ferreyra, Teodoro Paredes, Angel Rodríguez, Jorge Pereyra y Leonel Moreira.

Existe un caso particular en esa gestión, en enero llegó el chileno Gómez, quien trasladó a su familia a La Paz con la intención de quedarse. El técnico lo sacó del equipo e hizo contratar en su lugar al uruguayo Ángel Rodríguez que con 92 minutos y dos partidos dejó Bolívar.

Guido Loayza presenta a Gastón cellerino en enero de 2016. Foto: CB

 

Los refuerzos de Recio

En plena pandemia (2020), llegó a la entidad académica Javier Recio como gerente deportivo. Junto al español llegaron sus compatriotas Álex Granell, Alberto Guitián y Álvaro Rey. El primero tardó más de un año en adaptarse al fútbol boliviano; cuando lo hizo se marchó a Bélgica y hace algunas semanas retornó al club.

Pero con Recio también llegaron otros futbolistas como el angoleño Anderson Cruz que duró tres meses o el albanés Armando Sadiku, que nunca fue el goleador que esperaba la dirigencia.

En los dos últimos años, los “refuerzos” que llegaron a la Academia fueron más de lo mismo, como el uruguayo Brian Bentaberry, el español Pablo Hervías, el brasileño Gabriel Poveda o el argentino Nicolás Ferreyra, en su segundo ciclo.

Este año, con Flavio Robatto como entrenador, la incorporación de jugadores no fue la excepción. El arquero argentino Andrés Desábato y el ecuatoriano Anderson Quiñónez no duraron ni un semestre.

Hace días llegaron el paraguayo Alfio Oviedo y el brasileño Fabio Gomes, quienes ya marcaron goles y tienen el beneficio de la duda para no pasar a engrosar la amplia lista de “refuerzos” que pasaron por Bolívar en la administración Baisa.

El ecuatoriano Ordóñez llegó en marzo, luego se lesionó y se fue. Foto: CB