domingo 5 de abril de 2026

Elecciones polémicas

28J: una oposición con estrategia frente a un gobierno atrincherado

Ante un eventual proceso poco transparente, la opositora María Corina Machado montó un sistema digitalizado propio con el resultado de votos y recintos.
La líder opositora María Corina Machado, durante un acto de campaña en Venezuela. Foto: @Rincon001A
La líder opositora María Corina Machado, durante un acto de campaña en Venezuela. Foto: @Rincon001A
miércoles 07 de agosto de 2024

Las elecciones del pasado domingo, 28 de julio (28J), en Venezuela, en las que Nicolás Maduro fue declarado ganador, sin que el órgano electoral muestre las actas, se efectuaron esta vez en medio de un contexto muy distinto a anteriores comicios.

El escenario en estas elecciones mostró una oposición más preparada, con un fuerte discurso unificador, y con una astuta estrategia por parte de la líder opositora María Corina Machado que, previendo un eventual desconocimiento de los resultados por parte del oficialismo, montó su propio registro de votos con información oficial del escrutinio de votos.

Por el otro lado, se veía difícil y hasta improbable que el régimen de Maduro, con 25 años en el poder y un alto grado de impopularidad, entregue el poder en una transición pacífica y democrática.

Maduro se atrincheró en su reducto chavista, fue nombrado “presidente electo”, apresuradamente, al día siguiente, por el Consejo Nacional Electoral (CNE). Un día después, acudió al Tribunal Supremo de Justicia, con el fin de que ese órgano, señalado de ser afín al oficialismo, avale su cuestionado triunfo en las urnas. El mandatario, quien alega que la coalición opositora impulsa un “golpe de Estado” en su contra, acudió a ese tribunal para “aclarar” lo sucedido el domingo.

Nicolás Maduro, tras ser proclamando como “presidente constitucional reelecto” por el CNE. Foto: EFE

El mandatario se apoya en figuras de la talla de Diosdado Cabello, el segundo hombre al mando; el fiscal Tarek William Saab; el presidente del CNE, Elvis Amoroso; el ministro de Defensa, Vladimir Padrino; Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional y jefe de campaña; y Caryslia Beatriz Rodríguez, presidenta del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ).

“Resulta difícil pensar que Maduro entregue ‘normalmente’ el mando, ya que el bolivarianismo constituye un entramado de poder y negocios, que involucra a viejas y nuevas burguesías, y a las propias cúpulas militares”, apunta el periodista y analista Pablo Stefanoni en Nueva Sociedad.

En su criterio, Maduro buscó, anticipadamente, legitimar el resultado electoral con actos masivos de campaña, que mostraran apoyo popular y recordaran esas “mareas rojas” de la era de Hugo Chávez. “Las camarillas burocráticas, y a veces mafiosas, terminaron por reemplazar lo que había de energía popular”, escribe.

La noche de las elecciones, cuando el CNE iba publicando los resultados parciales en su sitio web, esta plataforma “se cayó” (al igual que el TREP en Bolivia en las elecciones de 2019) y no estuvo disponible para las consultas.

Horas después, Maduro denunció un hackeo desde Macedonia al sitio web del ente electoral y acusó a Machado y a Edmundo González de estar detrás del ataque.

Además, tras las elecciones, el gobierno de Maduro desencadenó una inédita crisis diplomática simultánea con Argentina, Costa Rica, Chile, Panamá, Perú, República Dominicana y Uruguay. Algunos de ellos han retirado motu proprio a sus representantes diplomáticos tras denunciar irregularidades en los comicios y otros han sido obligados por Caracas a cerrar sus embajadas y retirar su personal.

Este ambiente generó que miles de venezolanos salieran a las calles a defender su voto; y como efecto de la represión del régimen, al menos 17 personas perdieron la vida y hay casi 200 detenidos.

María Corina y su plan B

“Venezolano, a través de este enlace podrás ver cómo con tu voto y tu voluntad, cambiaste la historia de Venezuela. Aquí encontrarás las actas que hasta esta hora hemos procesado y totalizado, y que confirman nuestro extraordinario triunfo”.

Machado envió ese mensaje en su cuenta de X el 29 de julio, un día después de la elección. En el mensaje adjuntó un enlace a un portal, en el que la oposición ha logrado digitalizar y sistematizar más del 81% de las actas oficiales de la votación, emitidas en cada recinto del CNE, que dan como ganador de la elección a Edmundo González Urrutia, con el 67% de los votos frente a un 30%, obtenido por Maduro.

Pero pasada la medianoche del día de la elección, el CNE proclamó a Maduro como ganador, con el 51,2% de votación, frente a un 44,2% de González.

“La organización de Machado ha hecho un recuento de votos por su propia cuenta, lo ha digitalizado, y lo ha hecho 100% transparente para todo el mundo. Está más que protegido, cada imagen tiene su ID único y una URL donde se puede descargar en HD, una ‘masterclass’ de política”, opinó del sistema el desarrollador venezolano Gordils Shawa.

“Han clonado la base de datos del CNE para evitar ser saboteados, pero no basta solo con clonar los datos, hay que preparar esta nueva base de datos con la relación entre cada votante, su centro electoral, y la imagen del acta. Además, hay que darle una herramienta al que escanea las actas para subir estos datos de manera eficiente. Es un megaproyecto no solo de ingeniería, sino que su impacto político puede ser decisivo”, agregó en un análisis que publicó en su cuenta de X.

Un reporte de la BBC apunta que la oposición venezolana acudió a estas elecciones presidenciales, a pesar de jugar en una cancha desfavorable, porque tenía una pequeña garantía: 90 mil testigos en 30 mil mesas electorales alrededor de todo el país. Esos testigos, con toda la tensión concentrada sobre las mesas y bajo la custodia de militares y simpatizantes del Gobierno, tenían la tarea de observar los comicios y, todavía más difícil, salvaguardar las actas que cada mesa emitía con los resultados.

“Desde un principio, el mundo ha podido ver, verificar y contrastar las actas de la oposición, que en realidad eran las actas del CNE. La página web donde publicaron los comprobantes se ha caído varias veces. Algunos denuncian ataques cibernéticos. Pero luego aparece otro link y la página vuelve al aire: las actas siguen ahí”.

Miriam Kornblith, vicepresidenta del CNE en los años 90, expresó a la BBC: “Montaron un sistema de totalización paralelo, usando las actas oficiales, y eso no es fortuito, sino que es el resultado de un proceso de años en el que la oposición desarrolló un conocimiento profundo, técnico, sofisticado del sistema”.

Venezolanos en una protesta contra los resultados de los comicios. Foto: EFE

“En estos 25 años de Gobierno chavista, los venezolanos han acudido a las urnas 30 veces y, aunque se han cometido fraudes institucionales de cara a la elección, hasta ahora nunca se había podido probar un fraude electrónico, técnico, en unas presidenciales”, estimó Kornblith, y añadió que “intervenir el sistema automatizado de totalización es prácticamente imposible”.

Eugenio Martínez, un reconocido experto electoral venezolano, opinó que “la forma como se han publicado las actas, una por una, todas verificables, es un esfuerzo conjunto de programadores, testigos, expertos, que mezcla la labor del CNE y la labor de la oposición y que es resultado de un aprendizaje que tiene una década y por eso estaban tan preparados”.

La ingeniera

Perfil. María Corina Machado es una ingeniera industrial de 56 años, ganó las primarias de la oposición el año pasado, pero luego fue inhabilitada. Sin embargo, ha hecho una intensa campaña a favor de González Urrutia, un diplomático de 74 años no muy conocido.

Partido. En mayo de 2012 fundó Vente Venezuela;  con él defiende doctrina liberal y propone una opción contraria al socialismo.
 
Carrera. Se dio a conocer en 2002 como cofundadora de la organización no gubernamental Súmate, encargada de velar por la transparencia electoral.