jueves 9 de abril de 2026

Obituario

Adiós al padre Pérez Iribarne, el radialista nato que eligió Bolivia, sufrió la muerte de Espinal e impulsó el ciclismo

"Me dieron a escoger entre África y Bolivia. (Elegí) Bolivia. No conocía nada más que de Víctor Paz Estenssoro y del estaño”, reveló en 2012 el sacerdote en su recordado programa "El hombre invisible".
El padre Eduardo Pérez Iribarne en una entrevista. Foto: Archivo - El Potosí
El padre Eduardo Pérez Iribarne en una entrevista. Foto: Archivo - El Potosí

“Quise ir a India el año 1967, pero me dijeron que era muy difícil llegar  porque no daban visas entonces. Me dieron a escoger entre África y Bolivia. (Elegí) Bolivia. No conocía nada más que de Víctor Paz Estenssoro y del estaño”. Con esas palabras, en una entrevista que dio en 2012 a "El hombre invisible", su propio programa, el padre Eduardo Pérez Iribarne recordó por qué eligió Bolivia. 

En el país, el padre jesuita puso en marcha una de sus grandes pasiones: el periodismo. Se dedicó a este oficio desde que llegó al país. Dio sus primeros pasos en la radio minera Pio XII y siguió las órdenes del padre Gregorio Iriarte.

“Conocí la época gloriosa del periodismo boliviano, después de Ñancahuazú, cuando llegué al país, no hacía ni un año de que habían asesinado al Che Guevara. Estuve con muchos periodistas que cubrieron la información en vivo y en directo”, contó en 2012.

“Eduardo Pérez se encontró con una generación de periodistas fresca. Al mismo tiempo, la Compañía de Jesús había asumido una posición muy clara y militantes respecto a la Teología de la Liberación y él (Pérez) tomó posición militante, junto a otros jesuitas como Luis Espinal, Pedro Nejre, Luis Alegre y varios jesuitas”, recordó el periodista Juan Carlos Salazar, en un artículo publicado en el extinto diario Página Siete. 

Salazar conoció al padre Pérez a inicios de los 70, en radio Fides. “Se incorporó como periodista y creó un programa, Periscopio. Le pusimos el apodo de Periscopito”, dijo.

“Los jesuitas no me daban trabajo y como yo soy un fatiguilla, ansioso. Tenía muy pocas clases en el Colegio San Calixto (…) le  pedí al padre José Gramunt de Moragas que me diera un programita en la noche, de media hora, y me lo dio con mucho gusto”, contó por su lado Pérez en 2012.

“Eduardo estuvo un año  en Fides y se  fue a estudiar periodismo a Chile”, agregó  Salazar.

Estudió Periodismo en Chile entre 1970 y 1973. En ese tiempo, en septiembre de 1973, fue testigo del Golpe de Estado de Augusto Pinochet. Volvió a Bolivia y a la radio Fides, dirigida entonces por el padre José Gramunt de Moragas.

En Fides conoció al padre Luis Espinal, que fue asesinado en marzo de 1980 por la dictadura militar. Tuvo que anunciar la muerte del sacerdote a través de la radio e incluso fue convocado para reconocer el cadáver, según fuentes cercanas.

“La muerte de Luis Espinal lo golpeó mucho, por eso hizo la película Lucho San Pueblo”, recordó el periodista Salazar.

Unos meses después, el 17 de julio, durante el Golpe de Estado de García Meza, un grupo de paramilitares tomó Fides en busca del padre Pérez. Apenas conocían su voz, entraron gritando quién era el padre Pérez y nadie respondió. Se llevaron a otro jesuita.

El padre salió exiliado a Venezuela. Siguió en el oficio del periodismo, fue corresponsal de la agencia de noticias France Presse y cubrió eventos históricos en Centro América y El Caribe.

Pérez Iribarne volvió a Bolivia después del fin de la dictadura. Regresó a su casa: la radio Fides. Se hizo cargo de la dirección y comenzó a construir un nuevo camino. Uno de los primeros cambios fue dar el micrófono a la gente. 

“Yo estaba acostumbrado a entrevistar a presidentes, políticos y embajadores y el padre Pérez me empujó a hablar con la vendedora de dulces, el heladero, los niños de la calle o jóvenes a punto de abortar para hacer ‘notas especiales’. El pensamiento de la calle merecía reflexiones y debates, en los que la gente participaba por teléfono, algo en que Fides también fue pionera”, recordó el periodista Edwin Pérez Uberhuaga, quien llegó a Fides a inicios de los años 90.

En sus programas, el padre Pérez daba valiosas lecciones de periodismo, de hacer entrevistas. Con su estilo, en muchas ocasiones, las sesiones terminaron en polémicas y fuertes discusiones. “Sus peleas con Carlos Palenque, con los ministros y otros personajes son históricas”, contó Pérez Uberhuaga. 

De esas peleas las más recordada es la que tuvo con Palenque que – según contó el mismo padre, en 2012 – terminó con una sincera reconciliación antes de que el compadre muriera.  “Fue en Fides, me fue a ver un sábado, me abrazó, lloró, le dije: ‘Carlitos olvídate’ (…) Murió un sábado y me llamó el jueves. La vida es maravillosa cuando uno la mira de frente, la reconciliación con Palenque me llenó el espíritu de misericordia, porque él vino a pedir perdón”, contó.

El periodista Mario Roque Cayoja recordó que en 1986 el sacerdote sacó al aire el programa "La hora del país" que tenía corresponsales en los nueve departamentos. "En esa época conocí al Tata Pérez. Con Edgar Espejo y otros colegas tenía en Fides el programa Pro Deportivo. También hicimos transmisiones de carreras de karting y cobertura cada media hora del Mundial de 1986 en México. Lindos y emotivos momentos vividos", escribió.

Para el periodista Miguel Rico, quien trabajó con el padre Pérez, "sin duda él ha dejado su sello personal en los programas: 'El hombre invisible', 'El café de la mañana' y 'el Noticiero', emitidos por Radio y Fides TV".

Su amor por Bolivia llevó al padre Pérez a no poner límites a su misión. Además de estar dedicado al 100% a la radio, creó el Grupo Fides, formado por las radioemisoras Fides AM y FM, Lasser, Mar, Top, Fides Tv y la Clínica Fides.

En el mundo del deporte dejó huella con la creación de la carrera de ciclismo más importante de Bolivia, la Doble Copacabana. En noviembre de 2013, el sacerdote reveló que impulsó la creación de una competencia nacional  de ciclismo porque quería "hacer de este deporte una actividad masiva".

"Desde que llegué a Bolivia, hace como medio siglo, había deportes que eran masivos, como el caso del básquetbol, que alguien lo ha matado, no sé quién, pero lo han matado”, dijo en 2013 el padre Pérez, según Erbol. Aseguró que otros deportes en Bolivia han perdido espacio ante lo que considera la “monopolización de un fútbol pésimo, pero si la gente quiere yo no voy a oponerme”.

Fue además el impulsor de una de las campañas de solidaridad más importantes de Bolivia: "Por la sonrisa de un niño". Año tras año buscaba ayuda económica para entregar regalos a los niños en Navidad.

Pérez Iribarne nació en 1944, en Cataluña (España) y desde muy joven se unió a la orden de la Compañía de Jesús. Llegó a Bolivia cuando tenía 24 años. Dejó a sus padres y a sus dos hermanas, dejó todo para cumplir su misión en el país. Se retiró de la radio el 31 de diciembre de 2017.

Este lunes 26 de agosto, el sacerdote y radialista nato murió en Bolivia, la tierra que eligió para cumplir su misión. Y así lo hizo.