jueves 9 de abril de 2026

Alaín Baroja

“No podemos tener ninguna excusa para jugar en El Alto”

El golero que milita en Always Ready es uno de los posibles convocados de la Vinotinto para el partido del próximo 5 de septiembre ante Bolivia, por eliminatorias.
Alaín Baroja, el portero venezolano que apunta a ser titular de su seleccionado en eliminatorias. Foto: CAR
Alaín Baroja, el portero venezolano que apunta a ser titular de su seleccionado en eliminatorias. Foto: CAR

Alaín Baroja, el guardameta venezolano que milita en Always Ready, vive de una manera particular la previa del encuentro del próximo 5 de septiembre entre Bolivia y Venezuela.

Lleva más de ocho meses en La Paz y es una de las cartas que tiene el actual técnico de su seleccionado para el encuentro de las eliminatorias. Dentro de poco cumplirá una década de convocatorias en la Vinotinto.

¿Por qué el 1 de octubre de 2014 es uno de los días más felices de su vida?

Es que ese día fue mi primer llamado a la Selección de Venezuela, ya serán 10 años. Fue para unos partidos de Eliminatoria y, bueno, claro, uno siempre lo va a recordar. Yo apenas  tenía 23 años  y fue  muy emotivo, y un gran impulso para seguir trabajando y que me llamen consecutivamente.

¿ Fue César Farías el técnico que lo llamó?

Sí, fue con César Farías, fue un partido de local contra Ecuador en Puerto la Cruz y recuerdo que vencimos ese juego.

¿Cómo está viviendo esta previa del Bolivia-Venezuela del próximo 5 de septiembre?

 Creo que la vivo distinto a lo habitual, es mi primera experiencia de jugar aquí en La Paz y sobre todo en El Alto con Always. De verdad que  es una oportunidad linda que tengo en mi carrera. Sin duda los partidos contra Bolivia son complicados; es cierto que siempre se jugó en el Siles, pero, bueno, hoy cambian  de localidad; se va a subir un poco más, a El Alto, y yo, por lo menos, ya sé lo que es jugar ahí…

¿Cuesta jugar ahí?

 No hay que negarlo, pero, bueno, creo que eso lo decidió así la Federación Boliviana de Fútbol y sería muy lindo poder estar en ese partido y vivirlo, sería también para mí otro orgullo.

¿Nota que se habla mucho de jugar en una altura superior?

Siempre se va a hablar. Lógicamente ahora se toca el tema porque se sube 400 metros más. Bueno, el fútbol es así, he escuchado de entrevistas de la federación de Bolivia,  de entrenadores , pero son condiciones de su país,  donde lo pueden jugar y nosotros, como Venezuela, tenemos que adaptarnos.

El guardameta en una práctica de la Vinotinto. Foto: FVF

 

Cuando llegó en enero de este año, ¿cuánto costó que se adaptara?

Yo llegué un 8 de enero y del aeropuerto fui directo a concentrarme al complejo que tiene Always en Huarina y esos primeros días fueron duros, pero, bueno, gracias a Dios,  con los médicos  y con todas las herramientas posibles para uno, pude  tener una adaptación mucho más rápida haciendo cámaras hiperbáricas.

Fernando Batista, técnico actual de Venezuela, decía que ya sabía que se iba a jugar en El Alto y que el tema era mental. ¿Coincide?

Tiene razón, como bien lo dice, ya se generaba ese rumor de jugar en El Alto desde noviembre del año pasado, pero como dice el “Bocha” (Batista), todas las selecciones pueden tener distintas localidades, distintos estadios. Hoy el fútbol ha cambiado, la preparación de jugadores también ha mejorado y aquí, en la altura, el tema es la parte física de la recuperación, de tener ese aire y oxígeno para aguantar los 100 minutos es fundamental; no podemos tener ninguna excusa para jugar en El Alto y hacer un partido difícil a Bolivia.

¿Le han llamado los compañeros de la Vinotinto, le preguntan cómo es El Alto?

Sí, lógicamente uno tiene amistades un poco más directas, pero sí saben que estoy aquí; me andan preguntando desde la Copa América porque ya se generaba ese rumor de que podíamos jugar aquí; entonces, ya estaban con esa perspectiva de cómo será el  partido.

Cuando usted llegó, estaba Óscar Villegas en Always; ahora ha sido designado como técnico de la Selección boliviana.  ¿Qué piensa de él?

Me alegra mucho por Óscar, ya que ahora todos conocerán que es un grandísimo técnico, pero yo  voy un poco más allá, ya que pienso que es un gran ser humano; me alegro mucho por su designación porque merece tener una oportunidad así. Sin duda se está viendo que quiere mejorar y es un técnico que conoce muy bien las categorías menores. Tengo contacto con él, lo saludo y le doy sus felicitaciones por el cargo que tiene ahora.

¿Cree que tiene ventaja por conocer El Alto?

Yo siempre voy a trabajar y a dar lo mejor en el equipo en que esté hoy en día; ahora estoy en Always y tengo que prepararme al 100% para poder primero rendir con mi club, darle lo mejor posible y luego con la ilusión de poder estar en la selección, eso sin duda siempre lo voy a tener presente. Por ahí se generaba esa expectativa, que como ya estoy aquí, quizá tengo más oportunidades, pero yo no lo veo así, yo creo que todos somos importantes a pesar del lugar en que estemos.

 

La anécdota que tiene con el  técnico Vicente del Bosque

Alaín Baroja estudió en el colegio San Ignacio de Loyola, de España, donde desde el kínder se desempeñaba como delantero. Por diversión, jugaba de arquero.

“Es una de las grandes anécdotas que tengo, era un niño de 10 años más o menos y sí, en ese entonces en las dos posiciones de arquero y de delantero, pero la realidad es que me iba mucho mejor de arquero, siempre. Mis amigos, mis hermanos, mis padres, los mismos entrenadores de esa categoría me  trataban de guiar un poco más para el arco”.

A los 10 años se efectuó un torneo internacional entre su colegio y las categorías inferiores del Real Madrid; en aquel certamen el actual golero del millonario tuvo un encuentro que jamás olvidará.

“Hicimos una gira de cinco o seis partidos con varios equipos en España y tengo una anécdota linda para mí, porque ese partido con el Real lo jugué el primer tiempo como delantero y estábamos  perdiendo 10-0”, menciona el venezolano.

Debido a la cantidad de goles que les habían metido, el DT puso a Baroja al arco.

 “En el  segundo tiempo el profesor me metió al arco y me anotaron  cuatro más; fue en  el complejo de Real Madrid y, casualmente, estaba Vicente del Bosque en el predio mirando el partido y cuando acabó el juego, todos le pedían fotos a Vicente del Bosque y cuando yo me acerco para tomarme la foto me felicita y me dice que me fue bien en el partido y que siguiera así, que podía tener el futuro como arquero. Esas palabras las escucharon todas las personas que estaban ahí y con el paso del tiempo me lo recuerdan permanentemente y me fortifican en mi carrera profesional”.

 

 

Le impresionó el Illimani; le gustan el fricasé y las salteñas 

El arquero venezolano ya se encuentra más de ocho meses en la sede de Gobierno y solo tiene palabras de agradecimiento por el respaldo que  recibe día a día. “Gracias a Dios he tenido  un lindo recibimiento, no solamente de la gente de La Paz, en especial de todos los fanáticos de Always Ready que me muestran un cariño bastante lindo, acogedor, y eso ha generado que yo también tenga una adaptación mucho más rápida.

En este paso por el CAR ya tuvo tres técnicos.

El apoyo de Óscar Villegas fue fundamental, como del profesor Flavio Torres y hoy con “Pechito” (Julio Quinteros) que siempre nos dan esas posibilidades para que uno esté totalmente cómodo y adaptado.

¿Qué le llamó la atención de La Paz?

Es una ciudad tranquila, se vive en paz, y eso me hace sentir bien. Vine en varias ocasiones, pero solamente a jugar y no podía conocer mucho. Lo más atractivo es la parte montañosa y el nevado del Illimani, que te saca de la rutina que tienen  otros países.

¿En cuanto a la comida?

He probado varios platos, se me van los nombres, pero el que me gustó mucho es el fricasé. Las salteñas son ricas.

¿Tuvo la experiencia de subir al teleférico?

Sí, bajé desde El Alto en el teleférico y conocí todas las estaciones. Ver las vistas aéreas fue otra experiencia agradable.

¿Cómo está su relación contractual con Always?

Por ahora lo que tengo arreglado es hasta diciembre, es lo que se firmó. Ya veremos qué pasa de parte de la directiva y la mía para el futuro.