martes 7 de abril de 2026

Feminicidio

"Pido justicia, el autor debe ir a Chonchocoro": Carla Patricia fue asesinada por su expareja

Este miércoles, Víctor Hugo Zabala Ramos fue condenado a 30 años de cárcel sin derecho a indulto, pero cumplirá la pena en la cárcel de San Pedro y no así en un penal de máxima seguridad, como Chonchocoro. 
Víctor Hugo Zabala Ramos, autor confeso del feminicidio de Carla Patricia Sepúlveda, fue presentado por las autoridades. Foto: APG
Víctor Hugo Zabala Ramos, autor confeso del feminicidio de Carla Patricia Sepúlveda, fue presentado por las autoridades. Foto: APG
miércoles 04 de septiembre de 2024

Carla Patricia Sepúlveda desapareció el miércoles 28 de agosto, salió de su casa en El Alto rumbo a La Paz, a la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), donde estudiaba la carrera de Trabajo Social. Luego de seis días, la joven fue encontrada sin vida y con signos de violencia. Fue asesinada por Víctor Hugo Zabala Ramos, su expareja y autor confeso del crimen.

"Pido justicia para mi niña, para mí, ella era mi todo, era mi reina, mi princesa. Era mi hijita, Carla Patricia. Quiero justicia", dijo entre lágrimas la mamá de la joven universitaria. "Quiero justicia, quiero que vaya a Chonchocoro y que pague", agregó. 

De acuerdo con el reporte policial, el feminicidio ocurrió el día de la desaparición (el miércoles 28 de agosto) en el mirador 27 de Mayo que se encuentra en la avenida Periférica de la urbe paceña. Luego de cometer el crimen, el feminicida trasladó el cuerpo de la víctima a un barranco del río Viscachani, en la zona de Vino Tinto. Los efectivos policiales tardaron seis horas para sacar el cadáver por el difícil acceso al lugar.

Familiares, amigas y compañeras exigen justicia para Carla Patricia. Foto: APG

Según el informe de la autopsia del Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF), la joven murió a causa de un traumatismo craneoencefálico y facial, provocado por un objeto contundente.

Este informe fue confirmado  por el fiscal de Delitos Contra la Vida, Gustavo Valdez Aguayo, quien aseguró que la víctima sufrió una muerte violenta. Informó que el agresor usó un combo para provocarle severas lesiones en el cráneo y la cara.

Carla Patricia era la menor de cuatro hermanos y cursaba el segundo año de la carrera de Trabajo Social de la UMSA.

Este miércoles, el feminicida confeso de 22 años fue presentado por el ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo. "Esperamos una sanción ejemplar contra esta persona, una sanción de 30 años de cárcel sin derecho a indulto", aseguró.

Horas después, Zabala Ramos se sometió a un juicio abreviado y fue condenado a 30 años de cárcel sin derecho a indulto por el Tribunal Departamental de Justicia de La Paz. El agresor deberá cumplir la pena en la cárcel de San Pedro y no así en un penal de máxima seguridad, como Chonchocoro. 

Según el fiscal Valdez, el lunes 2 de septiembre, a las 13.30, el feminicida se presentó en las oficinas de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) y confesó el crimen. Antes, luego de cometer el crimen, huyó a Rurrenabaque (Beni), pero volvió a La Paz para entregarse, según el reporte policial. 

Familiares, compañeras y activistas exigen justicia para Carla Patricia. Foto: APG

De acuerdo con testimonios de familiares y amigas de la víctima, Carla Patricia conoció a su verdugo en su colegio. Eran compañeros desde primaria, luego tuvieron una relación.

La mamá de la víctima contó que la joven terminó la relación porque el agresor era controlador y celoso. "Todo le quería prohibir. Mi hija ya no quería estar con él. La acosaba mucho a mi hija", dijo y contó que incluso el hombre se molestaba porque Carla Patricia estudiaba dos carreras, Trabajo Social en la UMSA e Ingeniera Industrial en la UPEA. 

El ministro Del Castillo explicó que Zabala Ramos planificó el feminicidio, hasta llevó un "mazo, un combo" para golpear a la víctima. 

En medio de pedidos de justicia y llanto, este miércoles al mediodía, familiares, amigos y compañeros despidieron a Carla Patricia. La joven fue enterrada en el Cementerio General de La Paz. "¡Justicia, justicia!" y "No es homicidio, es feminicidio", gritaban.