martes 7 de abril de 2026

Goleador

Porfirio “Tamayá” Jiménez recuerda el triunfo sobre Venezuela de 1977 en el estadio de Tembladerani

Bolivia se impuso por 2 a 0, hace 47 años, y el gran delantero chaqueño hizo el primer tanto. Fue de las mejores eliminatorias que disputó el “equipo de todos”.
Porfirio Jiménez, el gran "Tamayá", en una tienda de Santa Cruz, donde reside desde hace varios años. Foto: PTJ
Porfirio Jiménez, el gran "Tamayá", en una tienda de Santa Cruz, donde reside desde hace varios años. Foto: PTJ
miércoles 04 de septiembre de 2024

Sports 360 / La Paz

Porfirio “Tamayá” Jiménez cumplió 72 años el pasado 16 de febrero (Palmar Chico, Tarija, 16 de febrero de 1952); integró una delantera de lujo en las eliminatorias para el Mundial de Argentina 1978 junto con Raúl Alberto Morales y Miguel Aguilar.

Muchos lo recuerdan por el “Tamayazo”, el gol que le hizo a Uruguay en esas eliminatorias. Fue triunfo de Bolivia por 1-0 (27 de febrero de 1977) en el estadio Simón Bolívar de Tembladerani; pero pocos se acuerdan que dos semanas después (13 de marzo) marcó el primer gol en la victoria sobre Venezuela (2-0), triunfo con el que Bolivia se aseguraba prácticamente el primer lugar del Grupo 2 y que en algún momento se pensó que era el “pasaje directo” al Mundial; pero no fue así, porque luego vino el Mundialito de Cali y la repesca Europa-Sudamérica.

Los recuerdos vuelven a la mente de los que vivieron esas épocas, por la proximidad del partido frente a Venezuela del jueves, también por una eliminatoria sudamericana, esta vez para 2026.

Hace mucho tiempo que no se sabía de usted. Se lo recuerda mucho por las eliminatorias mundialistas de 1977.

Han pasado muchos años, pero siempre esa eliminatoria queda en el recuerdo de todos los bolivianos a los que les tocó vivir esa época.

¿Cómo está usted, don Porfirio? ¿A qué se está dedicando ahora?

Acá en Santa Cruz, siempre metido del deporte. Tenemos una escuela de fútbol hace 14 años. La escuela de fútbol se llama “Tamayá” Jiménez.

¿Y cómo le va en la escuela?

Es bien concurrida, afortunadamente. Tiene mucho que ver la fama que hemos tenido en nuestra época de jugador, por eso lleva ese nombre y estamos muy contentos de tenerla.

 

La histórica selección de 1977, antes de enfrentar a Uruguay en el estadio Simón Bolívar de Tembladerani. Foto: Colección Julio Mamani

 

¿Qué se acuerda del partido con Venezuela de hace 47 años?, aunque antes le hizo ese famoso gol a Uruguay.

Era una selección muy bien estructurada, bien trabajada. Teníamos un gran equipo, una alineación bien conformada en todas las líneas y también en ataque con Ovidio Messa, (Carlos) Aragonés, “Calichín” Morales y Miguel Aguilar.

Y creo que ha sido una de las mejores selecciones que he integrado por la calidad de futbolistas y el tamaño de futbolistas que teníamos. Y es por eso que me siento alegre al recordar a todos mis compañeros y esa selección que, sinceramente, fue lo más grato que ha tenido el país.

¿Y se acuerda cómo fue el gol a Venezuela en el estadio de Tembladerani?

Fue una jugada que empezó con Eduardo Angulo, un gran jugador. Se llevó la marca, la entregó a Ovidio Messa, Ovidio arrastró la pelota un poquito más, dejó dos venezolanos en el suelo y como yo siempre me desmarcaba de izquierda a derecha, encontré un vacío y ahí fue donde le gané en velocidad a los centrales. Me salió el arquero, lo gambeteé y la metí un zurdazo. Después Aragonés hizo el segundo gol.

¿Con esa victoria se aseguró el primer lugar de la serie o por lo menos muy cerca del primer lugar?

Ganamos y aseguramos el primer lugar de la serie. Han pasado muchos años y me gustaría aclarar algo. Es algo que nadie lo supo. Nosotros creíamos que ya estábamos clasificados, festejamos mucho.

El pueblo de Bolivia festejaba la clasificación al mundial de manera directa. Después nos salen, unos 10 días antes, 12 días, dos semanas, que había una liguilla. La mayor parte de los jugadores ya no estaban en condiciones físicas para actuar en una selección. Ya estábamos desgastados; usted sabe, la alegría, la euforia; entonces, en ese momento nos convocan y nos entierran. Viene la debacle. Lo sacaron a Ovidio Messa, lo sacaron a Arturo Saucedo Landa; los sacaron a otros, con el pretexto de la indisciplina y nos fuimos vacíos a Colombia, todos deshechos. Y jugar allí (en Cali) con Brasil y Perú, que tenían buenas selecciones en esos años, ahí fue la debacle para nosotros.

Es algo que no se conocía, pero ¿fue un duro golpe para ustedes después de una gran eliminatoria?

Yo creo que la decepción fue para el país, para los jugadores y la alegría para los dirigentes, porque ellos fueron los que recibieron la plata.

¿Tantos años después, cómo ve ahora a nuestro fútbol días antes de enfrentar a Venezuela?

Creo que entonces éramos superiores, pero ahora no hay condiciones para los futbolistas y los futbolistas creo que tampoco tienen condiciones. No hay los jugadores de antes. No tenemos nada, simplemente el color de la camiseta.

¿Cómo ve la elección del nuevo técnico y también muchos nuevos jugadores?

Personalmente estoy de acuerdo con Óscar Villegas, ya estoy cansado de ver a los demás jugadores que han estado muchos años. Yo creo que es el tiempo de una vez confiar en estos jugadores y que entren y que jueguen lo que quiere el técnico Villegas. Es una oportunidad grande para ellos y para el país tratar con esta nueva generación y esta nueva convocatoria para que tengamos un gran triunfo y así podamos aventar a esta juventud.

El famoso "Tamayazo" de 1977. El goleador ya sacó el derechazo que derivó en el gol de la victoria sobre Uruguay. Foto: Colección Julio Mamani Ticona.

 

EL PERFIL

Nombre. Porfirio Jiménez Hurtado.

Lugar y fecha de nacimiento. Palmar Chico, Tarija, 16 de febrero de 1952.

Familia. Marlene (esposa); Susana, Juan José y José María.

Su carrera. Se inició en Real Santa Cruz y luego jugó en Guabirá, Oriente Petrolero, Bolívar, San José, Chaco Petrolero, Aurora y Libertad.

Aclara que nunca jugó en un club del exterior, pero sí hubo interés de varios. Integró varias selecciones absolutas y de menores.

 

Cuando tenía 13 años le pusieron el apodo de "Tamayá"

Don Porfirio recuerda que cuando tenía 13 años sus amigos de barrio le pusieron el apodo de “Tamayá” y hasta ahora, unos 60 años después, la gente lo conoce así.

Cuenta que en la década de los años 60 había una radionovela muy famosa en Santa Cruz, que se llamaba Infierno Verde, que era difundida por radio Grigotá.

Uno de los personajes principales era “el brujo Tamayá”, quien siempre adivinaba todo lo que iba a pasar. “Decía ‘mañana llueve’, ‘mañana habrá un accidente’, ‘mañana cae un avión’ y siempre acertaba”.

“Yo vivía por el estadio Tahuichi, estaba con mis amigos y aunque era una tarde de sol, yo les dije que juguemos o iba a llover, pero era una broma”.

No precisa si jugaron o no jugaron, “lo cierto es que más o menos eran las dos de la tarde, se largó una lluvia tremenda que no paró como hasta las siete de la noche”.

Por lo fuerte del aguacero “nos protegimos debajo del estadio y entonces uno me dice: ‘Este es el brujo de la novela, adivina todo’ y a partir de ese día me quedé con ‘Tamayá’”.

Durante casi un año —prosigue— le decían “el brujo Tamayá”, pero después se quedó con “Tamayá” solamente y así se lo conoció cuando empezó a ser conocido en el fútbol.

Por eso el gol que le hizo a Uruguay en las eliminatorias mundialistas de 1977, rumbo al Mundial de Argentina, se lo recuerda como el “Tamayazo”, aunque ya han pasado 47 años.

Dos facetas de Porfirio Jiménez. A la izquierda, en sus inicios en Real; a la derecha, en un partido de la Mtual de Exfutbolistas.

 

Le empezó a gustar el fútbol después del título del 63

Cuando tenía 10 años, lo tiene bien presente en sus recuerdos, junto a su familia se trasladó de su natal Palmar Chico, en el Chaco boliviano, a  Santa Cruz.

No era muy aficionado a jugar fútbol, cuenta, pero le encantaba escuchar las transmisiones de fútbol.

“Imagínese que no me gustaba jugar, pero no me perdía las transmisiones por la radio. Escuchaba las noticias de deportes, escuchaba los partidos de fútbol”.

Cuando ya estaban bien instalados en Santa Cruz, un año después de su llegada, empezó el Campeonato Sudamericano de 1963.

Bolivia obtuvo su único título a nivel de selecciones en ese campeonato.

Escuchaba las radios Illimani y Altiplano, que transmitían el torneo. “La gente salió a las calles cuando Bolivia fue campeón y yo también correteaba, me acuerdo que todos gritaban. Fue una cosa muy hermosa”.

A partir de entonces le empezó a gustar más y empezó a dar los primeros pasos. “Me alegré sin saber jugar nada, no había televisión, no había nada, solamente la radio”.

Y cuando ya empezó a jugar a nivel de clubes, su primer equipo fue Real Santa Cruz. “Tuve la suerte de conocer a todos los campeones. Jugué con varios: con Ramiro Blacut, Ugarte, Ramírez y otros grandes jugadores. Fue una cosa muy hermosa gritar con todo el título y después conocer personalmente a estos grandes campeones”.

Cómo no recordar, dice, al gran Abdul Aramayo, quien “fue mi profesor en Bolívar; además en Palmar Chico vivía al frente de otro campeón: Fortunato Castillo”.