Llega la época en la que los seres queridos fallecidos regresan para ser mimados. Las familias alistan los manjares que solían disfrutar cuando estaban vivos. Y para llevar los bocadillos al cementerio, empresas y emprendimientos pequeños ofrecen cajas reciclables de cartón, con diseños especiales para recordar a quienes ya partieron y a costos más económicos que los envases de plástico.
Las ofertas ya se encuentran en las redes sociales y las hay de todo precio, desde los cuatro bolivianos por unidad, hasta más de 400 por más de 100 cajas. Las hay de todo color, desde el simple blanco hueso, hasta negras con detalles más coloridos, como cintas o moños.
“El cartón es un material muy versátil y económico, además de ser reciclable. Eso hace que sea una muy buena opción para preparar las ofrendas a los seres queridos que regresan los primeros días de noviembre”, informaron desde la empresa estatal Cartonbol, la cual tiene esta oferta desde 2021.

Según los emprendedores que promocionan estos productos, los empaques de cartón tienen ventajas que van más allá de su costo económico.
Eliminando la basura
La principal mejora es que el recipiente puede ser reciclado y no aumenta la cantidad de basura generada en las festividades.
Algunas de las iniciativas destacan que ayudan a evitar la acumulación de desechos en varias maneras, además de su potencial reciclaje.
De 4 bolivianos a 400
es el precio de las cajas, las cuales se venden, en su minoría, por unidad y más por cantidades, desde las docenas hasta superar el centenar de recipientes .
“Para comenzar, son objetos muy livianos y fácil de comprimir, lo que reduce su volumen. Asimismo, pueden ser doblados y fácilmente eliminados sin los riesgos de toxicidad que tiene el plástico”, expresaron desde la empresa Empaque Ramy.

Y también reducen el costo de los manjares. Si bien hay cajas de todo tamaño y consistencia, varios de los emprendedores aseguraron que sus obras no son adecuadas para cargar mucho peso. Esto obliga a los dolientes a ser más conscientes al seleccionar qué tipo de comida va a ser incluida para recibir al ser querido fallecido.
De esta forma, aseguran, los clientes planean mejor los altares, para ofrecer algo que no solo sea estéticamente apreciable, sino también económico y mejor razonado.

Tradiciones que renuevan
En Bolivia se cree que el 1 de noviembre las almas de los difuntos bajan a la tierra, al mediodía, para visitar a sus seres queridos. Para recibirlos, los familiares y amigos arman un altar, tanto en los hogares como espacios públicos, con varios elementos que son característicos de esta celebración y que recuerdan cómo era la vida de las personas homenajeadas.
Esta costumbre no es muy diferente de las que se respetan en otros países, pero en las últimas décadas, gracias a la globalización, la migración y la cultura popular, los bolivianos comenzaron a incorporar en sus mesas elementos de otras naciones, principalmente México.
En ese sentido, las mesas o altares preparadas en honor de la persona fallecida portan, entre otros elementos, las fotografías, comidas y bebidas favoritas del individuo en cuestión, además de los panes especiales conocidos como t’anta wawas, masitas dulces, flores, agua y el crucifijo, si los dolientes son católicos o de una denominación similar.

Los altares pueden ser tanto para una sola persona, como un espacio para recordar a varias. Hay familias que preparan tradicionalmente una mesa para todos los ascendientes en varias generaciones previas.
La tradición manda que los familiares y amigos se reúnan y recen alrededor del espacio conmemorativo durante 24 horas, porque al mediodía del 2 de noviembre se realiza la despedida de las almas.
Esta es la parte de la costumbre que requiere de la utilización de las cajas para Todos Santos. Este punto de la reunión espiritual se suele realizar en los cementerios donde se enterró al o a los homenajeados.

Así, en espacios como el del Cementerio General y el de La Llamita, por ejemplo, el 2 de noviembre se ven familias enteras que portan recipientes en donde llevan los manjares que disfrutaban sus seres queridos, especialmente las masas.
Personalizar la ofrenda
Aquí es donde se presenta la segunda gran ventaja de las cajas de cartón de factoría nacional: la facilidad para personalizar el recipiente. Hay muchísimas opciones. Las ofertas incluyen paquetes que recuerdan a ataúdes, cuya tapa es similar a las lápidas, transparentes que muestran el contenido, con cruces y otros símbolos recortados e, incluso, que parecen cajas de regalos.
En uno de los anuncios de Cartonbol publicados en las redes sociales se menciona que se pueden escoger diferentes tamaños y dos colores. Otros, promocionan una mayor variedad de tonalidades oscuras, adornadas con moños y cintas de cierre de colores vivos, preferentemente el que era el favorito de la persona recordada.

También están las opciones que asumen las formas más adecuadas para transportar los alimentos, de tal manera que el paquete se pueda preparar con anticipación y guardar sin el riesgo de que los alimentos se echen a perder, o atraigan alimañas como insectos o los temidos ratones y ratas.
Otro de los grandes atractivos es la ilustración del recipiente. El cartón, aseguran los proveedores, permite presentar diseños muy variados, a un menor costo que el que se requeriría con otros materiales, como el plástico.
Cartonbol, por ejemplo, presenta una serie de ofertas gráficas que van desde la simple cruz -incluyendo variedades que retratan a Jesús y los dos ladrones en el monte Gólgota- hasta otras imágenes litúrgicas cristianas, de acuerdo con la fe del cliente.

Obviamente, el nombre del homenajeado es uno de los requisitos esenciales para quienes adquieren estos productos. A esto se puede acompañar con oraciones específicas, pensamientos sobre la persona, una referencia de su período de vida y pasajes de la Biblia o cualquier otro libro sagrado.
Y está la fotografía o un retrato gráfico a color, más sencillo, e incluso caricatura preferida de la forma física del alma que su gente espera regrese a principios de noviembre.
El tipo de imágenes o inscripciones incluidas afecta también el precio de las cajas, especialmente si estas están grabadas sobre el cartón y si son a colores, además del tamaño.
Hay quienes piden que la imagen sea a todo color y de gran tamaño. Otros consideran que mejor es limitarse al blanco y negro artístico. También hay la opción de enmarcar el retrato con flores, estrellas, grabados arábigos o, incluso, con motivos artísticos andinos.
Otra opción común es la de tener la imagen y las inscripciones en un elemento separado del recipiente de cartón. Este puede estar sujeto con un moño o una cinta de color.
Cartonbol tiene oficinas en las ciudades de La Paz, Oruro y Tarija que reparten los pedidos por todo el país. La gran mayoría de las iniciativas tienen las redes sociales como principal punto de contacto, buscando “cajas de cartón para Todos Santos”. Aseguran que pueden repartir pedidos por todo el país.
Y la oferta no se limita solo a recordar a las almas de familiares y amigos. También hay iniciativas, como Ramy, que alistó una oferta para recibir el espíritu de los mimados de cuatro patas.
EL PROCESO
RESERVAS. Las iniciativas indican que esta es la última semana para hacer los pedidos para que estén listos para la festividad.
COMODIDAD. Las ofertas se hacen por cantidad, más que por unidades.
TRADICIÓN. La costumbre indica que las almas regresan a este plano al mediodía del 1 de noviembre. Se quedan por 24 horas y se van el 2, también a las 12.00.